lunes, 20 de diciembre de 2021

No tocamos fondo: el nuevo "Pograma Fénix"


                    INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA                  

Cuando creíamos que ya habíamos tocado fondo por lo que respecta al conjunto de tonterías y ocurrencias emanadas de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, hete ahí que la sra. Viceconsejera, doña Carmen Castillo, -que suponemos no tendrá nada mejor que hacer- ha presentado la semana pasada a los medios de comunicación la última estupidez educativa de su departamento: el "Pograma (así, sin la r) Fénix". Un pograma de mentoría social -dios nos asista- dirigido al alumnado de zonas desfavorecidas y en riesgo de exclusión social. El objetivo, según esta señora, es contribuir, desde otra perspectiva más, al éxito educativo (?). Para ello, ha creado un equipo de doce "mentores de inspiración" -como suena-, además de otros tantos de zona que, junto con materiales y formación específica dirigida al profesorado, motivará al alumnado desfavorecido para que mejore su rendimiento académico. ¿Cómo se han quedado? Nosotros con la cara descolgá. ¿Se puede ser más idiota? Por lo visto, bastará una visita a los centros educativos de estos mesías de la inspiración para obrar el milagro. Acojonante. Algo así como en la película "Los jueves, milagro" de Berlanga. Estamos ante una nueva versión de la mercantilización, -en este caso, politización- de la buena fe.

Estos doce "mentores de inspiración" serán los doce apóstoles que enviará el Sr. Imbroda (Ciudadanos se despeña irremediablemente) a predicar la buena nueva. Por ejemplo, a los chicos y chicas de las Tres Mil Viviendas o de los Tres Barrios de Sevilla, las zonas urbanas más pobres de Europa, así como a los de tantas barriadas marginales existentes en la geografía andaluza, para sacarlos de la exclusión social y la marginalidad, cuando no de la pobreza y la delincuencia. Sed buenos, niños, y si estudiáis musho llegaréis a tener tanto éxito como nosotros, dirán orgullosamente y, acto seguido, se irán tan ufanos a que les inviten a unas cañas con tapa. Que no conozcamos a ninguno de estos mentores elegidos por la Consejería ni, por tanto, reconozcamos su capacidad de inspiración, es un problema seguramente nuestro al no estar en contacto con las musas y estar demasiado apegados a las necesidades reales de la población infantil y juvenil andaluza. Pero, ¿qué le vamos a hacer?, somos limitados y no tenemos la inspiración necesaria que brindará este maravilloso "Pograma Fénix" a los más desfavorecidos. 

Todo lo anterior no es una coña nuestra, ni una inocentada, aquí tienen el enlace para que lo comprueben. Tampoco forma parte, suponemos, de una campaña de caridad, oportunamente navideña, orquestada por la Consejería de Educación andaluza, como aquella genial de "sentar un pobre a su mesa" de la también inolvidable película de Luis García Berlanga "Plácido". Pero, eso sí, tiene en común con ella la hipocresía y la desvergüenza de aquellos que con estas imposturas sólo persiguen acallar sus conciencias junto con el reconocimiento íntimo de que no harán nada más para resolver los problemas de estos "pobres" chicos y chicas.

Poniéndonos algo bordes, con perdón, opinamos que este "Pograma Fénix" de mentores de inspiración es una tomadura de pelo de grueso calibre, una frivolidad intolerable, otra; una clara desvergüenza, ya que se dirige a una población que lo que necesita para su motivación educativa es, antes que inspiración, mejoras sociales reales -vivienda, salud-, económicas -poder acceder a un trabajo digno- y vitales -convivencia, educación, cultura, ocio- para salir de la pobreza y la marginación. Lo de la inspiración lo verán como una broma de mal gusto. Menuda encerrona que les espera a estos mentores. En algunos centros deberán ir escoltados o inspirar a grupos especialmene escogidos para no salir apedreados.

Que el profesorado siga tragando y tragando con estas fantasmadas, ahora ciudadanas, después de lo que ha llovido tras treinta años de fantasmadas socialistas-cortijeras, raya en el insulto. Un insulto no sólo a la inteligencia sino, también, a la dignidad y la ética educativas. Una vergüenza de pograma y de consejería de educación, así con minúsculas. Pero, nada, que sigan tirando el dinero de los andaluces en ocurrencias y estupideces. Mientras tanto, las zonas ERACI, las rimbombantes siglas que ha acuñado la consejería para la denominada Estrategia Regional Andaluza para la Cohesión e Inclusión Social -ahí es nada el nombrecito-, seguirán condenadas a la exclusión, la descohesión y la pobreza económica, social y educativa. 

Ahora bien, seguro que el Sr. Imbroda y su Viceconsejera Castillo, junto con los doce mentores de inspiración, brindarán estas fiestas, con sus adormecidas conciencias, por lo mucho que están ayudando a los más desfavorecidos a... permanecer igual otros veinte años, como poco. Y, si no, inspírense con esta secuencia de la citada película Plácido. No tiene desperdicio.


                         

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