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martes, 31 de mayo de 2022

La educación andaluza en vía muerta (y II): apuntes para una campaña electoral

 

                 INCOMPETENCIA DE AUTONOMÍA E INICIATIVA                 

Continuando con nuestra entrada anterior, a pesar de que hayamos perdido cualquier esperanza de que sirva para algo, visto lo visto, y visto lo que puede venir, no nos resistimos a terminar el análisis crítico de algunos de los problemas que aquejan a la educación andaluza de cara a las nuevas elecciones que se avecinan.

El currículo de la enseñanza no universitaria, desde infantil a Bachillerato, es un muerto viviente. Eso sí, parece que es un muerto que goza de una salud excelente porque ni PSOE ni PP son capaces de enterrarlo, ni en España ni en Andalucía. Por el contrario, suelen darle carnaza legislativa para que se mantenga en pie otros cuatro años más. El de la LOMLOE es tan infumable como lo era el de la LOMCE, o el de la LOE, o el de la LOCE, o el de la LOGSE. En fin, cierto es que en este tema, la responsabilidad principal recae ahora en el gobierno del Sr. Sánchez. Gracias al último juego de mesa que se inventan en la LOMLOE los resucitados psicólogos "walking dead", el Sr. César Coll (71 años) y la Sra. Elena Martín, responsables que fueron del desastre curricular de la LOGSE en 1990 -¡hace más de 30 años!- (Vean el vídeo que les insertamos más abajo), nos encontramos con otro pestiño curricular preñado de estupideces y nueva nomenclatura. Por cierto, desdiciéndose de lo que hicieron hace treinta años. Lo cual es una forma de reconocer que la cagaron con la LOGSE, aunque ahora los contratan para la LOMLOE. Por tanto, la Junta de Andalucía tiene un margen de maniobra corto para desfacer el entuerto pero, a la vista de lo que hizo el PP con el currículo de la LOCE y la LOMCE, estamos convencidos de que dicho margen de maniobra no vendrá a corregir los errores de bulto que contiene el Real Decreto de Enseñanzas Mínimas actual sino que lo empeorará. (Acudan a entradas anteriores para un análisis más pormenorizado)


                      

 

La (des) organización y burocratización de los centros educativos. Los respectivos Reglamentos de Organización y Funcionamiento que determinan la participación de los distintos sectores en el hecho educativo son una farragosa e indigesta macedonia de funciones, órganos, reuniones y normas que lo único que hacen en los colegios e institutos andaluces es entorpecer la representatividad, la eficacia y la coherencia de la acción educativa. Ni profesores, ni familias, ni alumnos están contentos con una estructura esencialmente burocrática, vacía de contenidos reales, de escasa autonomía y que no promueve la corresponsabilidad ni la participación de cada uno de ellos en el funcionamiento y mejora de los centros escolares. Hasta ahora, nadie ha puesto "pie en pared" ante tamaño dislate legislativo y funcional. Ya es un clásico, pero el vídeo de abajo resume bien el "espíritu" de esta bur(r)ocracia educativa y organizativa que nadie ha querido hasta ahora eliminar.


                          

 

La orientación educativa y vocacional sigue siendo en la mayor parte de los centros educativos una entelequia, un mero adorno decorativo, una importante función abocada al fracaso o a la inoperancia gracias a una legislación obsoleta o inexistente que ningunea la labor de los profesionales de la orientación, además de dejar en el abandono a los centros de educación infantil y primaria. Ahora que nuestros políticos se muestran muy preocupados por los problemas de salud mental infantil y juvenil que nos ha dejado la pandemia es cuando se acuerdan de la necesidad de estos profesionales. Si bien, esa es sólo una de sus funciones, además de ella están el asesoramiento educativo, el consejo vocacional o la dinamización de la atención a la diversidad en los centros, entre otras. La complejidad de su tarea es alta y han de trabajar tanto con alumnos como con profesores y familias. Abajo les insertamos un vídeo informativo muy genérico pero ilustrativo de la labor que debe realizar un profesional de la orientación escolar.

 

                         

 

Hasta aquí completamos, junto a la entrada anterior, una breve relación de problemas educativos andaluces que siguen sin respuesta después de décadas de democracia. ¿Servirán como tema de debate para la próxima campaña electoral andaluza? Mucho nos tememos que no. Pero, en fin, ahí quedó eso. Así son las campañas electorales en nuestro país, una sarta de mentiras y una sarta de silencios. Sigan votando.

 

                       

miércoles, 11 de mayo de 2022

Historias incompetentes (I): la profe de inglés.

 

INCOMPETENCIA DE COMUNICACIÓN LINGÜÍSTICA-PLURILINGÜE

Basado en hechos reales

Contexto: Instituto de Educación Secundaria. Conversación de profesora de inglés de 2º de la ESO con el orientador del centro. Despacho del Departamento de Orientación. A petición de la profesora.

Profe de inglés (PI): ¿Por qué me habéis metido a Rosalía (nombre figurado) en mi clase de inglés?

Orientador (O): Yo no te he metido a nadie. Las listas las elabora la Jefatura de Estudios y esa chica pertenece a ese grupo.

PI: Pues a mi me han dicho que has sido tú quien la ha metido ahí porque esa chica deberia estar en la clase de educación especial. No sé si lo sabes pero Rosalía es esa chica mongólica, ya sabes...

O: Con Síndrome de Down.

PI: ¿Qué? 

O: Que no es de Mongolia. Padece desde su nacimiento una alteración genética llamada así.

PI: Sí ya, qué más da. Lo que quiero decir es que si la dejáis ahí yo no pienso darle clase de inglés. 

O: ¿Por qué?

PI: Pero, vamos a ver, ¿esa niña para qué quiere saber inglés?, la pobrecita. Yo no puedo perder el tiempo con ella, no se entera de nada. ¿Qué quieres, que abandone a los demás y me ponga con ella? No tiene sentido. Además, yo no estoy preparada para eso, ni saqué las oposiciones para eso. Que se hubiera quedado en Primaria.

O: ¿Eso es lo que tenemos que decirle a sus padres? ¿Que la mantengan en Primaria aunque tenga catorce años? ¿y hasta que cumpla los 18? ¿Que no puedes perder el tiempo con ella? Pero, ¿tú te estás oyendo?

PI: Me da igual. Que se la lleven los padres del centro y le enseñen una profesión, a limpiar, yo qué sé. No es mi problema.

O: Pues, siento decirte que Rosalía ES tu problema. Rosalía es alumna tuya y ES tu responsabilidad enseñarle inglés. Puedo comprender que no sepas qué hacer con ella, pero puedo ayudarte a encontrar materiales y recursos para hacerlo si tú...

PI: No pienso hacer nada de eso, que lo sepas. 

O: Enterado, pero no me parece que actúes correctamente...

PI: Corta, no me interesa para nada tu opinión.

O: Bien, entonces te informo que debes comunicárselo al tutor del grupo y a la Jefatura de Estudios. Te diré una cosa: Rosalía es una niña con muchas posibilidades educativas y muchas habilidades. Es importante que se integre con su grupo, que no se sienta marginada, debes saber que es muy sensible, sobre todo ante el rechazo o el desprecio y le encanta aprender cosas nuevas y establecer relaciones con otras personas. Es un encanto de chica, deberías conocerla mejor antes de tomar una decisión.

PI: Esto no es una ONG, ni Cáritas, ni un club para pasar el tiempo, es un centro de enseñanza. Si no va a hablar inglés en su vida ¿para qué me voy a esforzar yo en enseñarle nada? 

O: ¿De verdad crees que tu única función como docente aquí es enseñar inglés? ¿Educar no es algo más que eso? ¿La quitamos también del resto de materias, de matemáticas porque no va a ser matemática, de ciencias porque no va a ser bióloga, de educación física porque es un poco torpe al correr? ¿De verdad me estás diciendo que Rosalía no puede aprender NADA de inglés con tu ayuda?

PI: Mira, yo no tengo más nada que hablar contigo. No sé para que me he molestado siquiera en venir aquí. Que sepas que esa niña la quiero fuera de mi clase cuanto antes.

O: Una última pregunta tan sólo, ¿si Rosalía fuera tu hija o tu sobrina me estarías diciendo lo mismo?, ¿te parecería justo? Yo creo que no, así que, por lo que a mi  respecta, Rosalía se quedará en esa clase y tú le enseñarás inglés. Yo puedo ayudarte, si quieres. Si no, se lo tendrás que comunicar al tutor del grupo, a la familia de la alumna y a la Jefatura de Estudios. Incluso es posible que el inspector te pregunte por la adaptación curricular que debes desarrollar con ella.

Una mirada de odio y un sonoro portazo acabó la conversación.

Final: Rosalía permaneció en su clase todo el curso. La profesora de inglés, a regañadientes, se puso a buscar recursos metodológicos para trabajar con ella. Tan sólo dos años después, esa profesora, ya como Jefe de su Departamento, tenía a disposición de cualquier docente de inglés una batería de recursos metodológicos y textos para atender a chicas como Rosalía e incluso con mayores dificultades de aprendizaje. Jamás volvió a plantear ningún problema para atender a alumnado con necesidades específicas. Diez años después de aquella conversación una de sus hijas sufrió trastornos alimentarios graves y hubo que flexibilizarle la escolarización y la adaptación del currículo.


jueves, 24 de febrero de 2022

La pandemia oculta: crecen las enfermedades mentales

 

                INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA                 

La actual pandemia ha movilizado una ingente cantidad de recursos económicos y personales a nivel mundial. Gracias a ellos -y a la carrera de las farmacéuticas por liderar el mercado mundial de vacunas y remedios contra el Covid-19- se han podido evitar millones de muertes. Pero, digámoslo con crudeza: la pandemia también ha enriquecido exponencialmente a los institutos de investigación y a las compañías farmacéuticas y sanitarias en justa (?) compensación por las inversiones que han realizado -junto con los gobiernos- para lograr en tiempo récord una variedad de vacunas y tratamientos efectivos contra el virus.

Ahora bien, quedan muchas secuelas pendientes del desastre originado en China -no sabemos aún ni cómo ni por qué- que no se arreglan con vacunas. Además de las miles de personas que sufren el denominado covid persistente, hemos de resaltar aquí aquellas otras miles que sufren secuelas psíquicas como consecuencia de las medidas extraordinarias que hubo que tomar para confinar a la población y suspender derechos individuales (de reunión, de libre circulación, etc...) durante meses. Lo traemos aquí a colación porque estos problemas de salud mental están afectando, especialmente, a niños y jóvenes, además de a adultos. Y, sin embargo, nadie parece haberse dado cuenta -salvo las llamadas de atención que han realizado el Consejo Escolar del Estado, u organismos internacionales como UNICEF- de que los problemas mentales son tan graves -y tan letales- como los derivados del virus que seguimos padeciendo.

Lamentablemente, llueve sobre mojado. En el ámbito educativo los problemas de salud mental siempre han sido mal-tratados, cuando no ignorados. Niños pequeños, adolescentes y jóvenes con este tipo de problemas son mal atendidos por parte de las USMI-J (Unidades de Salud Mental Infanto-Juvenil, para menores de 18 años) de los hospitales, siempre desbordadas, y sin poder tratar a la mayoría de los casos que se les presentan, y no digamos si los jóvenes tienen que acudir a los servicios de salud mental para adultos, encontrándose con el resto de enfermos y sin disponer tampoco de una buena atención específica. Por su parte, los servicios de orientación de los centros educativos tampoco han podido suplir dichas carencias aunque han hecho más visible el problema y la creciente demanda.

Como sabemos, esta situación no es nueva, ni provocada ahora por la pandemia. Ha sido un problema denunciado desde hace décadas, tanto por los sanitarios como por los servicios de orientación de los centros escolares. Y nunca, jamás, se han tomado las medidas adecuadas por parte de las administraciones públicas -ni rojas ni azules- para darle una respuesta digna y eficaz. Como siempre, los problemas presupuestarios de "la mejor sanidad del mundo" -como se coreaba antes de la pandemia por políticos de todo signo- han evidenciado un déficit que, ahora, se ha agravado seriamente con la actual pandemia. Lo que aquí hemos denominado la "pandemia oculta de la salud mental". 

Los problemas mentales no son"vistosos" para la ciudadanía, ni pueden prevenirse con una "vacuna" ad hoc, por lo que estamos ante una pandemia oculta que afecta a toda una generación de niños y jóvenes. Al habitual ocultismo que adopta la sociedad -y las familias- ante la enfermedad mental, en muchas ocasiones culpabilizando y aislando al propio enfermo, se une la necesidad de disponer de tratamientos, no sólo farmacológicos sino, sobre todo, psicológicos, a medio y largo plazo, para poder hacerle frente. Y ahí, la sanidad pública naufraga estrepitosamente dejando en la estacada a miles de jóvenes y familias que no tienen recursos económicos para pagarse el costoso tratamiento psicológico o psiquiátrico que sería necesario. Por eso, ya es hora que se refuercen las USMI-J y se saquen de los grandes hospitales, aumenten las plantillas de profesionales especializados en psicología, psiquiatría y asistencia social que puedan atender a una demanda creciente y sean capaces de mantener tratamientos a medio y largo plazo, tanto individualmente como en grupo; a su vez, se deben crear centros de atención específica para jóvenes mayores de 18 años que estén separados de los servicios para adultos, y se deben reforzar -con recursos y personal- los servicios de orientación en todas las etapas educativas, así como facilitar su relación con los profesionales sanitarios cuando atienden a una misma persona o colectivo.

No hemos hecho, hasta ahora, más que reiterar las demandas que se vienen haciendo a nuestros políticos educativos y de la salud desde hace años sin respuesta alguna. Todos nos jugamos mucho si dejamos que toda una generación acabe con porcentajes intolerables de enfermedad mental. Problemas que se han triplicado después de la pandemia y que afectan más a niños y jóvenes de familias con menos recursos: suicidios, depresiones, adicciones, trastornos alimenticios, de comportamiento, neuróticos y psicóticos.

A los problemas de aprendizaje que dejarán atrás estos dos años de pandemia, y que han afectado más a las capas de población desfavorecida o marginada, se añadirán las enfermedades mentales que no serán tratadas en los próximos años. Se cerrará así un círculo diabólico que relegará a la miseria, a la incultura y a la enfermedad mental a toda una nueva generación. Lo que pagaremos todos en las próximas décadas con una factura muy alta. ¿Nadie ve esto? ¿Niegan la realidad? Pues es una desgracia.

Los negacionistas van mucho más alla de los terraplanistas, los creacionistas o los antivacunas. Mucho más peligrosos son los que niegan la realidad que nos estalla delante de las narices día tras día. Así que les dejamos con unos Negacionistas mucho más graciosos que nuestros políticos y administradores cuyo mayor talento es quitarse de en medio ante los problemas y cuidar de sus privilegios pegados como lapas al sillón donde les damos de comer como si fueran palomos. Con esta chirigota callejera de 2020, los Negacionistas, despedimos este febrero loco de Carnaval. Y Dios nos coja confesados esta cuaresma, porque -ya que hablamos de enfermedades mentales- el Putin ya ha empezado a bombardear Ucrania. La megalomanía, como la psicopatía, aunque sea rusa, es lo que tiene, que acojona cuando tienes un arsenal nuclear detrás. Preferiríamos la ensaladilla, que está más rica. Eso sí, mira por donde, echamos de menos a otros negacionistas, a los del ¡No a la guerra! ¿Dónde estarán? Pues escondidos en sus coches oficiales. C'est la vie. O como diríamos en castellano, "Cosas veredes, amigo Sancho" -a pesar de que la frase no pueda ser atribuida al Quijote, sino derivada del Poema del Mío Cid.


                      

sábado, 18 de diciembre de 2021

El bachillerato General: un bachillerato para torpes

 

                  INCOMPETENCIA DE AUTONOMÍA E INICIATIVA                  

¿Que no podemos bajar más el nivel de exigencia en el bachillerato? Pues hagamos un bachillerato para que lo puedan aprobar hasta las piedras del camino. Nuestros políticos educativos, viendo que las medidas que vienen implantando para disminuir la brecha de fracaso que supone el bachillerato no surten ningún efecto, han decidido crear una vía facilona para poder superarlo sin grandes esfuerzos. Y le han puesto nombre a la nueva modalidad: bachillerato General. A continuación, se han quedado tan tranquilos y satisfechos como cuando Dios, después de crear el universo, descansó.

Eso sí, no les importa que dicho bachillerato General contradiga, en esencia, la propia estructura de modalidades creada por la LOGSE en 1990 -una gran chapuza como ya argumentamos en una entrada anterior-. Si de un bachillerato como el antiguo BUP, comprensivo y de escasa opcionalidad, la LOGSE socialista decidió eliminarlo y pasar a un bachillerato organizado en modalidades y opciones, altamente optativo, ahora, los socialistas se enmiendan a sí mismos, y como la única memoria que les interesa es la "democrática”, olvidan que el colmo de los parcheos es yuxtaponer un bachillerato de carácter comprensivo, como el General, a uno de modalidades diversas, y todo por la "magia potagia" que supone convertirlo en una modalidad más. Y ya está. ¡Para quitarse el sombrero y tirarlo a la basura! No se puede negar que son unos "artistas" de la chapuza infinita. Los Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio, de la educación. !Bien por la nueva ministra Alegría! ¿Sabrá algo de educación esta señora?

Con todo, lo más interesante no es lo que ha comunicado la sección de propaganda del ministerio de Educación socialista, sino cómo lo ha intepretado la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. Se le ha escapado la lectura entre líneas que esconde la implantación de esta nueva modalidad de bachillerato General: "La manera en que están concebidas ambas materias (se refiere a las de Matemáticas Generales y Ciencias Generales- guarda similitud con los programas de diversificación curricular que se aplican a partir de 3º de ESO para aquellos alumnos que requieran una adaptación educativa". Y a todo este embrollo le llaman optar por el modelo inglés (?). ¡Virgen Santa! ¿Sabrán lo que es el Sixth Form del sistema educativo inglés? ¿Sabrán de la dificultad y exigencia que supone para su alumnado tener que superar las pruebas externas, sí, externas, de los A Levels? No tienen ni idea. Así que, sin caer en más contradicciones, como si fueran niños de baba, deslizan que el nuevo bachillerato General no sería otra cosa que una especie de PDC (programa de diversificación curricular de la ESO), pero para una etapa post-obligatoria y de enseñanza superior, lo que supone un verdadero disparate. O lo que es lo mismo, convertir una enseñanza superior en una mediopensionista. ¡Qué invento! Estamos ya esperando ansiosos para cuándo implantarán los PDC en la enseñanza universitaria. Eso sí, no les aconsejaríamos que les operara un médico que haya sacado su título por esta vía "adaptativa", o nos construya una casa un arquitecto "diversificado".

Para colmo de males, se justifica su existencia con el fin de atender a aquel alumnado que está indeciso al finalizar la ESO, en vez de potenciar, lo que sería más obvio, la tutoría y los servicios de orientación académica y profesional en los institutos. Pero, claro, de esto no quieren saber nada, -del modelo inglés, por lo visto, sí- así que mejor inventarse un nuevo problema: el bachillerato General. Pero, vamos a ver, y siguiendo con la misma argumentación, ¿qué hacemos con el 56 % de alumnado indeciso que finaliza el bachillerato y que engrosa el 22 % que fracasa y abandona en los primeros cursos universitarios?, ¿no habría que ofrecerles, también, unos grados generales?, ¿unos grados diversificados?; aunque, bien mirado, ¿qué acceso laboral tendrían estos grados?, ¿servirían para algo, además de para entretener al personal, visto el elevado porcentaje de paro juvenil que sufrimos desde hace décadas? 

Ítem más, el ministerio de Educación aún no ha explicado a qué grados o estudios universitarios se podrá acceder desde este bachillerato General, aunque se sugiere que, preferiblemente, estaría orientado al acceso de la FP de Grado Superior, lo que sería un nuevo dislate si caemos en la cuenta de que el título de Bachiller sigue siendo "único" y, por tanto, deberá tener las mismas características que el que se obtiene por otras modalidades y, en consecuencia, no se le puede negar al General la posiblidad de acceder a un determinado grupo de estudios universitarios. ¿Cuáles?, ¿los más facilitos?; y ¿qué grados -y qué facultades- estarían dispuestos a acoger al alumnado procedente de este bachillerato General?, ¿los que tienen escasa matrícula?

En fin, como ven estamos ante una nueva chapuza educativa: un bachillerato General y Diversificado pensado para indecisos, torpes y/o vagos, implantado -sin consulta a, ni consenso de, la comunidad educativa- por pura aritmética parlamentaria y partidista, lo que lo condenará a ser otra ocurrencia candidata a su derogación en cuanto cambie el paisaje político del país. Aunque, eso sí, hemos aprendido con creces que el que venga lo puede hacer incluso peor. Un país acojonante.

A fuer de ser aguafiestas, vamos a terminar resaltando el valor del esfuerzo en el siguiente vídeo que les proponemos. ¿Cuáles son las claves del éxito en los aprendizajes? Según Tony Nadal -entrenador durante años del gran Rafael Nadal- no engañar nunca al que aprende, confiar en que pueda superar las dificultades con su esfuerzo y nuestra ayuda, así como ser capaz de asumir su propia responsabilidad en la consecución de las metas que se propone. Conformar el carácter, le llama. Y, según su opinión, esto no tiene nada que ver con "facilitar" los caminos a base de engaños y vías muertas. Comer siempre comida triturada para no molestarnos siquiera en masticarla no suele ser un hábito nutritivo saludable. En el aprendizaje ocurre lo mismo, ya nos lo demostró el gran Vygotski Vean el siguiente vídeo. No les defraudará.


          

martes, 19 de octubre de 2021

¿Qué fue de los 90.000 altas capacidades en Andalucía?

"Quisiera un techo breve que en verdad protegiera, como si ese techo fuera yo diciendo por poema que hay galaxias, ciertos nítidos cánticos de luz".

(La chimenea encendida. Ana Luísa Amaral. What´s in a name. Ed. Sexto Piso, 2020)


             INCOMPETENCIA DE RAZONAMIENTO MATEMÁTICO              

Hace ya diez años, la Consejería de Educación de Andalucía, se propuso buscar a los 90.000 estudiantes que, -según las necesidades electorales de entonces-, presentaban altas capacidades y, sin embargo, estaban escondidos detrás de sus pupitres sin que nadie lo supiera. Desde luego era más rentable electoralmente anunciar la búsqueda de andaluces con altas capacidades intelectuales (AACCII) que atender dignamente a los centenares de miles, ya diagnosticados, pero que presentaban dificultades y discapacidades de todo tipo -también intelectuales-. En fin, tampoco debemos ponernos quisquillosos. En Andalucía se atiende educativamente tan mal a unos como a otros. En este tipo de "políticas" igualitaristas la consejería de educación andaluza ha sido siempre muy ecuánime con la atención a la diversidad.

Ahora bien, en estos diez años no hemos sabido nunca cuántos estudiantes con AACCII realmente se encontraban ocultos y abandonados en el sistema educativo andaluz. No lo sabemos porque, como es habitual, la consejería no evalúa nunca la eficacia de ninguno de los "programas" que lanza ni, mucho menos, lo hace público. Es preferible no saber, que no sepamos: cuántos alumnos se beneficiaron del mismo, cuánto dinero se invirtió, cuántos profesionales se contrataron a tales efectos, cómo mejoró el sistema educativo, etc... Y es preferible no mirar atrás porque si no el alma se nos cae a los pies. Y es que los programas de la consejería sirven para lo que sirven: electoralismo chusco, propaganda parroquial y sumidero de recursos económicos. ¿Qué fue de aquellos programas TIC y DIG, Escuela 2.0, FORMA-JOVEN, Profundiza, Pruebas de Diagnóstico, Plan Bilingüe, y tantas otras ocurrencias? Sólo sabemos que la mayoría de ellos fueron desapareciendo, eso sí, tras una colosal sangría de dinero público ya irrecuperable. Los ordenadores se cambiaron por votos, como tantas otras cosas. Incluso de los programas que aún sobreviven, como el Plan Bilingüe, sólo se evaluó su funcionamiento el primer año y, vistos los malos resultados, se prefirió cerrar los ojos y las bocas y seguir adelante con un remedo de Plan que no satisface a nadie. La prueba del 9: las academias de idiomas florecen aún más después de tantos años de funcionamiento del susodicho Plan, una mala señal.

Pero ¿qué pasó después de pasar tantos cuestionarios, instrucciones, protocolos y pruebas para detectar al supuesto alumnado de AACCII? Pues nada, es un misterio oculto en algún cajón de Torretriana. Así que sólo nos queda observar la realidad de los centros, hablar con el profesorado afectado y seguir el itinerario de obstáculos que tiene que sufrir cualquier familia afectada. Curiosamente, algunas "empresas" interesadas en el tema aún consideran que restan por detectar más de 26.000 estudiantes con AACCII en Andalucía. En otras palabras, que sigue habiendo negocio, perdón, queremos decir, tarea. Desde luego, en estos diez años lo que se ha producido es un florecimiento de los "interesados" en sacar beneficios netos a costa de las preocupaciones de las familias afectadas, visto el desastre que supone la atención de este tipo de alumnado en el circuito ordinario de la educación pública y concertada. 

En primer lugar, se detecta muy mal: los cuestionarios son pésimos y el protocolo aún peor. Se levantan falsas expectativas y se cometen muchos errores. En segundo lugar, una vez detectados los alumnos/as no se sabe con ellos qué hacer: el profesorado no tiene recursos ni tiempo para atenderlos dentro de aula, y sacarlos fuera para darles apoyo no es prioritario dada la gran cantidad de alumnos con necesidades específicas que lo necesitan aún más y no lo reciben. En tercer lugar, faltan buenos profesionales de la orientación -incluso malos- y profesorado de apoyo bien formado en estas tareas. Consecuencia: las familias de alumnado con AACCII se ven impotentes para que los atiendan adecuadamente en el sistema educativo andaluz, quedándoles sólo la opción de PAGAR por una atención más individualizada fuera de la escuela gracias a la cantidad de empresas y profesionales privados que se les ofrecen. O bien desistir después de tanto screening y palabrería hueca. Conocemos historias de familias que incluso cambiaron de residencia para que sus hijos pudieran ser atendidos en los escasos centros públicos o concertados que tenían programas específicos para este alumnado y ni así consiguieron satisfacer sus necesidades.

Por tanto, y olvidándonos de la propaganda de la Consejería andaluza, después de estos diez años transcurridos: ¿se atiende educativamente bien al alumnado que ha sido detectado?, ¿ha mejorado su atención educativa? Pues desgraciadamente no. ¿Por qué? Pues, porque no se ha dotado a los centros de los recursos necesarios para hacerlo dignamente. Una práctica muy habitual de los políticos educativos andaluces. Se lanzan programas educativos sin disponer los recursos adecuados, ni humanos ni materiales. Un despropósito que se repite año tras año.

Para atender dignamente las necesidades educativas de este alumnado aún nos faltan en Andalucía muchas cosas después de diez años. Pero, lo que no nos faltan son políticos mendaces y trapaceros a los que les basta anunciar mentiras y embarcar las ilusiones de mucha gente en naves que van directas a la deriva y al naufragio. Al fin y al cabo, su horizonte es tan sólo de cuatro años o menos, así que, ¡qué más les da! El problema es que para implementar una educación de calidad -en cualquier aspecto- hacen falta mucho más de cuatro años para obtener resultados fiables y positivos. La realidad maneja otros tiempos que los meramente electorales. Pero lo que ha quedado demostrado, como ya dijimos hace diez años, es que el único lugar donde no se ha encontrado a nadie con AACCII es en Torretriana.

Aquí les dejamos con un fragmento del episodio de los Simpsons titulado "Bart es un genio", donde, tras hacer trampas en el cuestionario, Bart es "detectado" como un niño superdotado y llevado a una escuela específica para este tipo de alumnado. No tiene desperdicio. Diviértanse... si pueden.


                  

lunes, 27 de septiembre de 2021

La orientación abandonada y desorientada

"Había, pues, mucho más mundo que palabras, y palabras había que abrían una bolsa marsupial infinita para en ellas abrigar mundos, y había mundos que no encontraban sus palabras". (Estuário. Lídia Jorge. Pág. 166. Ed. D. Quixote, 2018)

 

                       INCOMPETENCIA DE APRENDER A APRENDER                     

 

Que la orientación educativa en Andalucía perdería el rumbo tarde o temprano no debería sorprender a nadie. Y muchos menos a los profesionales que la ejercen desde hace décadas. Desde su nacimiento, allá por los 90, tanto políticos de izquierdas como de derechas no han hecho otra cosa que machacarla. El problema no nace ahora con el Sr. Imbroda, aunque, desde su puesto de consejero de educación, siga contribuyendo a su abandono y deterioro. Los socialistas del PSOE, cortijeros ignorantes aquí en territorio andaluz durante demasiados años, nunca supieron qué hacer con ella desde que la LOGSE (1990) la impulsara en España. Desde sus cortas luces consideraron que la orientación educativa venía a ayudar a la complicada implantación de "su" Reforma, sobre todo de la conflictiva ESO (Ed. Secundaria Obligatoria) entendiendo al profesional de la orientación como una especie de "bombero" capaz de apagar los fuegos a que daría pie una etapa que nacía con muchos problemas estructurales y curriculares -como se ha comprobado después. Otros "psicotecnócratas" sin norte lo concibieron como un "mago" que resolvería las enormes dificultades que ofrecería un alumnado muy heterogéneo sometido a un currículo único y obligatorio. Eso sí, sin poner otros recursos en sus manos que facilitaran siquiera su labor de atención a la diversidad: un mago sin magia que no podía sacar conejos de la chistera. No faltaron tampoco aquellos que intentaron convertirlo en "comisario político" de la Reforma Educativa, capaz de transmitir y velar por las consignas "buenistas" que lanzaba la consejería de educación a los centros para que manejaran lo inmanejable. Lamentablemente, no pocos orientadores y orientadoras -también desorientados- se apuntaron al desconcierto: bien al papel de "bombero", bien al de "mago", bien a lo de ser quintacolumnistas de la administración en los centros educativos. Evidentemente, todos acabarían estrellándose o "quemándose" con el tiempo porque "compraron palabras" que solo estaban destinadas al fracaso. No ha sido casual que muchos de ellos accedieran con los años a ocupar plazas de inspección o se hicieran cargo de la dirección de los centros, sirviéndoles la orientación como trampolín para refugios más reconocidos y mejor pagados.

Desatino tras otro, tampoco los sindicatos ni las asociaciones profesionales de orientación nacidas en Andalucía a inicios del s. XXI, tuvieron un papel relevante para esclarecer, formar y defender una función tan novedosa en Andalucía. Una función que, sin embargo, contaba ya entonces -y cuenta hoy- con una larga tradición europea y un enorme caudal de literatura y experiencias prácticas en distintos países. Por el contrario, estas asociaciones se convirtieron pronto en "chiringuitos" de unos pocos para "pastelear" prebendas con la consejería de educación -e incluso con algunas universidades- y, a la vez, ocupar su tiempo libre en una especie de peñas culturales, hoy convertidas -más bien- en clubs de la "tercera edad" orientadora. Perdieron pronto el rumbo, lo que para un orientador es una desgracia porque lo desprofesionaliza. Solo basta comprobar la poca relevancia y el descrédito que tienen desde hace años, incluso entre los propios orientadores. Una lástima.

Nos congratulamos, no obstante, de que algunos colectivos, como el de OrientaXLaPública, sean capaces, con la que está cayendo, de levantar la voz y denunciar lo que está ocurriendo con la orientación educativa en Andalucía desde hace décadas, ante la complacencia y dejadez de las administraciones y las supuestas asociaciones "profesionales". Demandan más recursos humanos y materiales porque se encuentran desbordados ante la complejidad y cantidad de necesidades educativas del alumnado y de los centros docentes. Y tienen toda la razón. En España jamás se han alcanzado los niveles mínimos requeridos por las organizaciones internacionales para estos profesionales educativos, pero se echa de menos que no solo acusen al Sr. Imbroda sino también a todos sus antecesores en la consejería de educación andaluza -socialistas y comunistas-, como responsables tanto de la escasez de recursos como del "papelito" que les quieren seguir endosando -desde hace décadas- a estos profesionales como "bomberos", "magos" o "comisarios políticos". 

Ahora bien, dicho esto, también hay que afirmar que existen en los centros educativos andaluces muy buenos/as profesionales de la orientación educativa que, día a día, tratan de realizar una labor compleja en precarias condiciones materiales y personales, siempre abonados al estrés y a la extenuación laboral. Solo los valoran las comunidades educativas en las que desarrollan su labor. Esos son los profesionales de la orientación que merecen la pena y que sostienen hoy la importancia y la dignidad de una función imprescindible para la mejora de la calidad educativa. Eso sí, con esta generación de políticos cortijeros y mediocres que nos gobierna en Andalucía, tanto de la derecha como de la izquierda, están condenados al abandono y la melancolía. Pero no están perdidos, ni desorientados, siguen sabiendo cuál es su papel como profesionales de la orientación y sólo responden ante sus comunidades educativas. Lo recordaremos en la próxima entrada. Va por ellos y ellas.

Siguiendo con la escritora portuguesa Lídia Jorge, la orientación educativa esta plagada de palabras y siglas, pero no todas la definen. Algunas como bombero, mago, supervisor o equilibrista deben desterrarse. Si no es así, otros rellenarán de verborrea hueca la pésima normativa que la regula en Andalucía. Son los profesionales de la orientación educativa andaluza los que deben abrigar qué palabras conforman su papel y su actuación. Porque las palabras que usamos conforman nuestro mundo pero también lo limitan o expanden. Vean este interesante vídeo sobre cómo se produce esta rica y conflictiva relación. 


                     

domingo, 17 de noviembre de 2013

Un encuentro de orientación de jubilados.

INCOMPETENCIA DE AUTONOMÍA E INICIATIVA

Si la orientación educativa en Andalucía dependiera de las asociaciones "profesionales" que dicen representarla hoy ¡vamos apañados! Ya estábamos hechos desde la LOGSE (1990) a que si dependía de la Consejería de Educación sería un desastre, como efectivamente así sigue siendo en la actualidad. La constitución de las primeras asociaciones de orientadores, todas ellas de carácter provincial, nunca regional, allá por los finales del s. XX, recibió un notable impulso con el I Congreso Nacional de Orientadores celebrado en Toledo en 2003. Después vendrían los de Mérida, Zaragoza o Sevilla y pareció entonces que se conformaba la posibilidad de configurar una verdadera organización regional, una federación de asociaciones que aglutinara la defensa y el impulso de la orientación educativa en Andalucía.

Pero años después, lamentablemente, la dispersión de los profesionales de la orientación por toda la geografía andaluza, la falta de una cultura asociaciativa en la profesión docente y el ansia de protagonismo de algunos aburridos que no encuentran en su vida personal nada más interesante que hacer que manipularlas a su antojo, dieron al traste con las esperanzas de disponer hoy de una verdadera asociación profesional en Andalucía capaz de preocuparse de la implantación de la orientación en nuestra Comunidad Autónoma, defendiendo sus principios y la dignidad profesional de los orientadores frente a los desvaríos, los recortes y las torpezas de la administración educativa andaluza.

Por el contrario, las "asociaciones profesionales" existentes en la actualidad están más pensadas como una especie de "hogar del pensionista", ya que tienen como principal misión "entretener" a los cuatro o cinco orientadores que las dirigen organizando de vez en cuando "encuentros" para sacar dinero y tener algo que hacer fuera de sus casas. Y es que muchos de estos "dirigentes" ya están jubilados o a punto de hacerlo, lo que evidencia la "juventud y las energías" que poseen. Lo peor con todo no es sólo que no dejen a otros orientadores más jóvenes y menos aburridos el que puedan ocupar sus puestos y relanzar una verdadera asociación profesional en Andalucía, sino que, encima, se dedican a firmar convenios y organizar eventos con la Consejería de Educación a sabiendas de que Andalucía sigue siendo una de las CCAA más atrasadas en materia de orientación educativa, tanto en normativa como en disposición de recursos humanos: los EOE´s tienen escasez de recursos humanos y amplias zonas por lo que no pueden atender dignamente las necesidades de los centros de Ed. Infantil y Primaria, los Equipos Específicos están desbordados, los Departamentos de Orientación han sido relegados a meras comparsas organizativas gracias al nefasto Decreto 327/2010, no se contempla una mínima ratio de orientador por número de alumnos en los institutos e incluso se les obliga a veces a impartir materias o hacer tareas inadecuadas. Además, se derogaron las únicas órdenes que regulaban la orientación en Andalucía a cambio de nada y hoy día sigue sin existir ningún Decreto de Orientación en Andalucía que optimice los recursos y de coherencia a la orientación en todo el sistema educativo no universitario y universitario. ¡Como para suscribir encima convenios de "colaboración"!

Pues ahora vuelven a ir de la mano de la Consejería de Educación organizando una especie de "encuentro" andaluz y estatal que han perpetrado en Granada. Si repasaran el programa previsto observarían que en su mayor parte constituye un "homenaje" al pasado, por la edad y la antigüedad de los escritos de muchos de los intervinientes. ¡Como si no hubiera ocurrido nada en los últimos veinte años en esta Comunidad con respecto a la orientación! Pero, claro, jubilados tiran de jubilados y si paga la Consejería lo último que quiere son problemas en las narices. El resto del programa es un puzzle desordenado, lo que se ha podido apañar para tener la excusa de sacarle unos euros al personal y para que la Consejería se haga una foto con ellos. Verdaderamente lamentable si tenemos en cuenta la cantidad de profesionales de la orientación que hay en Andalucía con problemas serios y diarios en el ejercicio de su profesión. 

Si ustedes quieren ir a Granada, háganlo, pero aprovechen para visitar la ciudad que es maravillosa, en vez de perder su tiempo y su dinero aguantando a estos aburridos cuyo único deseo es que la Consejería les de una palmadita en las espaldas. Y si quieren aguantar payasadas, son mucho mejor las de Faemino y Cansado, cuyo concepto de los "payasos desdramatizadores" viene que ni pintado para estos aburridos. Piensen que la Consejería es el "circo" y disfruten.


martes, 29 de octubre de 2013

¡Un nuevo Decreto de orientación! Pero de Castilla-La Mancha...

INCOMPETENCIA DE APRENDER A APRENDER

A veces se aprende simplemente imitando lo que se ve que otros hacen, si la cosa les va bien. La moda es un buen ejemplo de ello. Los psicólogos lo llaman aprendizaje vicario u observacional. Parece que los primates superiores pueden aprender cosas bastante útiles para su supervivencia de este modo. Desgraciadamente, no es el caso de la Consejería de Educación de Andalucía. No piensen que queremos decir que un equipo de monos podría gestionar el sistema educativo andaluz mejor que los políticos que trabajan (?) en Torretriana, pero resulta inquietante pensar que podría no ser del todo un disparate.

Tenemos muchos ejemplos, pero vamos a poner uno actual como botón de muestra. Recientemente se ha publicado un nuevo decreto de orientación en una Comunidad Autónoma como Castilla-La Mancha, arruinada económicamente por un PSOE que gobernó allí décadas, y ahora está gobernada por el PP. Sí, sí, por la Cospedal, nada menos. El gobierno anterior socialista publicó un decreto de orientación de los mejores de España, junto con los de Galicia y Navarra, aunque estos muy anteriores, de 1998 y 1999. Galicia y Navarra estaban gobernadas entonces por gobiernos de la derecha, curiosamente. Pues bien, ahora el gobierno del PP castellano-manchego, en plena crisis y ruina económica, y cuando todos los voceros de la izquierda anunciaban el desmantelamiento del sistema de orientación que hizo aparecer los servicios de orientación como servicios internos en todos los centros educativos de esa Comunidad (Ed. Infantil, Primaria, Secundaria, e incluso Educación Especial y Adultos), va y consolida dicho modelo, promulgando un nuevo decreto de orientación que lo hace posible. Es verdad que podría ser mejor, pero ¡ya quisiera la "pogre" Andalucía haber tenido siquiera uno parecido alguna vez en su historia!

Y es que la diferencia con respecto a la realidad andaluza es notable. Aquí nunca se ha promulgado ningún decreto de orientación. Sólo dos órdenes que regulaban los departamentos de orientación y la elaboración del Plan de Orientación y Acción Tutorial (POAT) en los centros. Dichas órdenes, que tardaron una década en salir publicadas, sorprendentemente, fueron rápidamente derogadas en 2010 -por el nuevo ROC- ¡y por el mismo gobierno socialista que las vió nacer!, sin dar ninguna explicación hasta el momento, ni sustituirlas por nada. De este modo, el sistema de orientación andaluz sigue sin normativa que desarrolle lo genérico que ya se estableció en la LOGSE, en la LOE y en la LEA. Un verdadero disparate. Pero eso no es lo más gordo, que ya es bastante, sino que CCAA como Galicia, Navarra o Castilla-La Mancha apostaron desde hace años por dotar a todos los centros educativos -colegios, institutos, centros específicos y centros de adultos-, de servicios internos de orientación, contemplando en todos ellos la existencia de estos profesionales, y el PP de Castilla-La Mancha no deshace lo hecho allí por el PSOE, sino que lo mantiene desde su propia óptica, y lo hace, además, en plena hecatombe política y económica de dicha Comunidad. 

Aquí, en Andalucía, ni siquiera en tiempos de bonanza económica, los socialistas fueron capaces de imitar tan sana y eficiente medida, de cara a la atención a la diversidad y a la mejora de la calidad de la oferta educativa. Seguimos con unos EOE´s zonales abocados al fracaso y unas plantillas exiguas de orientadores en los IES. Nada en la Educación de Adultos y nada en los Centros Específicos de Educación Especial. ¡Castilla-La Mancha nos vuelve a pasar por la izquierda! Y ahora con el PP. ¡Cosas veredes Sancho! ¿Siguen pensando que la mejora del sistema educativo depende de las siglas, de los colores o de que existan personas responsables con criterio en los puestos de decisión política?

Así que después de este nuevo episodio, la Consejería de Educación y la dirección general que lleva la cosa de la orientación aquí en Andalucía, siguen mirando para otro lado sin darse por aludidos. Aún peor, asociaciones supuestamente profesionales de orientadores, como APOAN, ASOSGRA o AOSMA, siguen apoyando y "colaborando" con la Consejería de Educación incomprensiblemente. Encima han organizado conjuntamente unas jornadas de propaganda y autobombo en Granada para noviembre. De nuevo, haciendo de "mamporreras" del poder aquí establecido y lavándole las vergüenzas a la propia Consejería a cambio de salir en la foto y llenarse los bolsillos con una limosna que les sirva para seguir pegando carteles o para pagar... lo que sea. ¡Una vergüenza! ¿Le preguntarán al consejero -si va a cerrar las Jornadas- qué pasa con la orientación en Andalucía? ¿Le preguntarán, por favor eso sí, si alguna vez podrá imitar Andalucía a aquellas CCAA más comprometidas con la orientación escolar como factor de calidad educativa? ¿O le seguirán haciendo la ola como hasta ahora? La pregunta, con todo, es ¿para qué queremos este tipo de asociaciones "profesionales"? o ¿para qué organizar y participar en estos eventos propagandísticos a cambio de seguir igual de mal o peor que hace quince años? ¿No sería mejor tener un equipo de monos con un ordenador portátil, tanto en la Consejería como en las directivas de las asociaciones para que, al menos, supieran imitar lo que funciona bien en otros sitios? Pues eso.

La importancia de la imitación de buenos modelos es fundamental en la Educación. Eso lo sabe cualquier docente en su clase. También lo saben los padres y madres en su quehacer diario. Los políticos suelen sin embargo olvidarlo con facilidad y muchos han dejado de ser buenos modelos para la ciudadanía: mentirosos, marrulleros, corruptos, insolidarios, prepotentes y un largo etcétera que ustedes ya conocen por las noticias de cada día. Ahí les dejamos con un vídeo interesante sobre el tema.


viernes, 23 de noviembre de 2012

El PROA: otra cara ocurrencia fallida.

INCOMPETENCIA DE APRENDER A APRENDER

Las criaturas resbalan
de soslayo hacia el olvido,
y también los dos rodamos
hacia la noche, mi niño.

Gabriela Mistral. Noche. Lagar.

Según declaraciones de la consejera de educación Mar Moreno en el Parlamento Andaluz, la nueva "joya" (sic) de su departamento para el año 2013 será el Plan PROA (Programa de Refuerzo, Orientación y Apoyo). Ha anunciado que va a destinar nada menos que 13 MILLONES DE EUROS en los presupuestos del año próximo para continuar con el programa, y eso con la que está cayendo. Además, no ha perdido la oportunidad de hacer demagogia barata para ponerse la medalla -y nosotros el sombrero- de que sufragará ahora lo que antes hacía el estado -con ZP, claro- ya que este gobierno -el de Rajoy, obvio- no seguirá haciéndolo. ¡Tachán!

Hasta aquí sólo medias verdades, o más bien mentiras a medias, porque lo que no dice la señora consejera es cómo ha implantado Andalucía este programa desde que el gobierno de ZP tuvo la ocurrencia de pagar "clases particulares" por las tardes a los alumnos con dificultades de aprendizaje -que es en lo que ha quedado este programa. Y tampoco menciona que existe una evaluación realizada del PROA a nivel nacional encargada por el Ministerio de Educación de Gabilondo, realizada por la universidad de Castilla-La Mancha y publicada en 2010. ¿Por qué se le habrá olvidado este pequeño detalle, cuando ni el MEC, ni la universidad, ni la comunidad autónoma elegida son sospechosos de presentar a priori malos resultados del citado programa? ¿Será porque no le gusta nada lo que evidenciaba la evaluación realizada?

Pues bien, repasemos ambos aspectos. En primer lugar, la implementación del PROA (el Plan de Acompañamiento Escolar) en Andalucía ha sido un cúmulo de despropósitos. Desde la sucesión de "instrucciones" que han ido recortando curso a curso el número de centros que podían acogerse al programa, hasta el impago sistemático de los profesores y "mentores" participantes, pasando por la inexistencia de ningún tipo de evaluación o seguimiento interno del mismo, con el fin de valorar si el programa resulta eficaz o no. Además, sospechamos que ni siquiera la Consejería de Educación contribuyó en años pasados con sus propios fondos a sostener el programa -vistos los problemas de pago que lo han acompañado desde sus inicios-, sino que invirtió exclusivamente -y quizás no todos- los fondos provenientes de Madrid.

Y en segundo lugar, resulta lamentable que la propia Consejería de Educación andaluza ignore -o no quiera saber- que una de las principales conclusiones que aparecen en la investigación encargada entonces por el Ministerio sobre el PROA a nivel nacional (lean el apartado de eficacia percibida a partir de la página 81 del documento enlazado anteriormente), y en la que participaron todas las CCAA del país, consideraba que según el 70 % de los profesores tutores de los alumnos participantes -tanto en Primaria como en ESO-, el programa era claramente ineficaz, entendiendo que los resultados obtenidos eran muy pobres en relación con la inversión y el esfuerzo realizado.

Si después de todo esto, la señora Mar Moreno, considera que el PROA es ahora su pequeña "joya" para el año que viene -una "joya" por cierto algo cara, nada menos que 13 millones de €- es que, o no se ha enterado de nada, es decir, es sorda como una tapia, o no puede leer, esto es, padece una grave ceguera, o tiene una cara que se la pisa. Elijan ustedes. Eso sí, la culpa de lo que sea la tiene Madrid, lo cual se ha convertido ya en un "mantra" para salvaguardar la política de recortes y ocurrencias andaluza. Menuda jeta. Menos mal que aquí todavía no van en plan mesiánico como hace el señor Mas en Cataluña para esconder sus vergüenzas. Pero si esta demagogia no les funciona todo se andará. Gritarán ¡Andalucía Independiente! en vez de ¡Andalucía Imparable! Y todo seguirá igual. Igual de mal, claro.

Les dejamos con un nuevo capítulo de la segunda temporada de la impresentable "niña repelente" que se titula "la fe". Ya que estamos en el año de la misma, les deseamos toda la fe del mundo para creerse que el PROA será el nuevo buque insignia de la política educativa andaluza. Pa jartarse de reí, oiga.




viernes, 24 de febrero de 2012

La Diversificación Curricular en Andalucía: un desastre normativo y organizativo.


INCOMPETENCIA DE AUTONOMÍA E INICIATIVA

Nunca agradeceremos
bastante a tu belleza
el habernos salvado
otra vez del diluvio...

Pedro Salinas. "Pareja, Espectro". Largo Lamento


Los Programas de Diversificación Curricular (PDC) funcionan en Andalucía sólo gracias a aquellos institutos que han sabido -y podido- introducir sentido común y bases psicopedagógicas adecuadas a una normativa deficiente, mal redactada, incompleta y conceptualmente errónea en muchos aspectos. Porque la Orden de 25.07.08 -que regula la atención a la diversidad en Andalucía- no hay por donde cogerla. Por esta razón, los PDC son un verdadero desatino educativo en muchos centros, donde se han convertido en cajones de-sastres de aquellos alumnos -o profesores- que no quieren trabajar o que dan la lata en las clases o que por sus deficiencias no se pueden atender en las aulas ordinarias y así se los quitan de encima. Otros, son una verdadera tómbola de títulos de la ESO ya que parecen regalarlos o sortearlos entre los asistentes y así todos tan contentos, sobre todo, la Consejería de Educación que ve como se incrementa el porcentaje de titulados a costa de la injusticia que supone no obtenerlo para otros alumnos de 4º ESO.

Como será esta Orden de chapucera que, aunque parezca de chiste, ni el horario que incluye para los PDC puede configurarse con las materias actuales de 3º o 4º de  ESO, obligando a los institutos a trampear la configuración de asignaturas que cursan los alumnos como buenamente pueden, saltándose por supuesto la normativa. Pero lo más grave no es eso, sino las estupideces y errores que afectan sensiblemente a la organización y currículo del PDC. Pongamos algunos ejemplos, los más gruesos:

a) Inadecuados criterios de selección del alumnado: no es de recibo que deba ignorarse que el alumno haya repetido en la Ed. Primaria, obligándole a repetir nuevamente 1º o 2º de ESO para incluirlo en el PDC, ya que la Orden contempla dicha estúpida condición para poder hacerlo. Sin embargo, si el alumno ya se encuentra en 3º o 4º de ESO ya no es exigible que haya repetido ningún curso antes (incomprensible). Debería ser la edad de desfase con respecto al curso correspondiente a su edad -y no si ha repetido en 1º o 2º- el criterio exigible para su ingreso en el programa. Por otra parte, el perfil que define la Orden es tan ambiguo que prácticamente podría entrar hasta el conserje del instituto. Finalmente, deja toda la potestad de la selección definitiva a la Jefatura de Estudios, pudiendo ésta pasarse por sus partes nobles el informe preceptivo de evaluación psicopedagógica que debe hacer el orientador del Centro, ya que este informe no es vinculante. Entonces, ¿para qué se hace? Lo que sin duda deja campo libre para hacer una selección al antojo del equipo directivo de turno, y así nos va.

b) Currículo inexistente: mientras todas las CCAA han publicado oficialmente currículos adaptados para los ámbitos de los PDC en sus respectivos territorios, aquí en Andalucía son tan listos nuestros políticos que no hay ninguno. Asi que el profesorado ha tenido que inventarse los suyos o abandonarse a las editoriales que han publicado libros de texto. En estos dias, la Consejería está distribuyendo por los institutos, cuatro años después, un CD de ámbitos polivalentes -por decir algo- porque según la carátula se pueden aplicar a los PDC, a la Educación Secundaria de Personas Adultas, a las pruebas libres de obtención del título, de la FP, etc., ¡aunque estos ámbitos no coinciden entre sí ni en estructura ni en finalidad! Una chapuza, y además, cágate lorito, los publica la Dirección General de Formación Profesional, y no la de (des)Ordenación Educativa que es a quien le corresponde. ¡Qué descontrol!

c) Una organización horaria y de materias errónea: que los tres ámbitos curriculares del programa sumen 18 horas semanales -según establece la Orden- es otro despropósito innecesario, que se carga la integración de los alumnos en sus grupos ordinarios, al convertir a los PDC prácticamente en grupos segregados, no entendiendo así la naturaleza integradora que deben adoptar estos programas. Estos ámbitos deberían tener asignado como máximo un número de 12 horas semanales como en la anterior normativa que los regulaba. Que además se obligue a estos alumnos a cursar otras 4 horas de Lengua Extranjera en grupo ordinario son ganas de fastidiar a aquellos -la mayoría- que vienen arrastrando dificultades en dicha materia desde la Primaria, cuando hasta la publicacion de dicha Orden, era una materia que podía no incluirse atendiendo a las posibilidades de éxito académico de cada alumno. O si se considerara imprescindible para su formación -Andalucía bilingüe, bla, bla, bla...- si los ámbitos fueran un total de 12 horas como máximo sí podrían contemplarse otras tres o cuatro para cursar Lengua Extranjera en grupo de diversificación, no en el ordinario, facilitando así el objetivo del PDC que no es otro que lograr -no regalar- la titulación de la ESO y poder continuar, también con éxito, estudios posteriores.

Desde luego, el profesorado de los institutos que le preocupa que las medidas de atención a la diversidad se apliquen con criterios pedagógicos, en beneficio de todos aquellos alumnos que las necesiten a lo largo de su escolaridad, ya sabe por desgracia que a la Consejería de Educación de Andalucía le importa un pimiento los PDC -y todo lo demás también, desde luego-. Pero ya verán como si el PP trata de quitarlos, muchos se rasgarán las vestiduras para gritar entonces histéricamente que viene la contrarreforma. ¡Tienen una cara que se la pisan!

Cuando un PDC funciona bien es quizás la medida de atención a la diversidad más efectiva que se ha implantado porque beneficia cada curso a un buen número de alumnos que, por sus dificultades de aprendizaje y personales, no hubieran obtenido el título por las vías ordinarias. La reducción de la ratio en estos grupos, la reducción del equipo docente, un currículo más integrado y una acción tutorial más personalizada son las claves de su éxito, además de una buena selección del alumnado y de su profesorado. Aquí les dejamos -como ejemplo- con trabajos de tecnologia realizados por alumnos de diversificación del IES Torreblanca muy alejados del simple entretenimiento o de regalarles la titulación a los alumnos por la cara.







miércoles, 15 de febrero de 2012

Treinta años de escuela aburrida: otra oportunidad perdida.

INCOMPETENCIA DE AUTONOMÍA E INICIATIVA EDUCATIVA

El tiempo borra al tiempo.
Queda sólo un gran blanco.
Pero tu nombre, ¿quién,
dime, quién va a borrarlo...?

Pedro Salinas. Razón de amor


Analizar y valorar los treinta años de gobiernos socialistas -por llamarles de alguna forma conocida, no desde luego por su significado real- por lo que han hecho en la Educación, es una tarea penosa por lo lamentable que supone comprobar la realidad educativa que tenemos por delante, a la cola de todo, y con tantas carencias y tan poco futuro ilusionante. Pero lo peor de todo no es hacer eso, lo peor es pensar lo que hubieran podido ser estos treinta años si esos gobiernos no hubieran sido el exponente más claro de lo que hoy se denomina "inteligencia fracasada".

De las ilusiones por cambiar todo, y especialmente la Educación de este país, que arreciaron en los primeros años ochenta del siglo pasado, hemos llegado después de estos treinta años... al lugar del que precisamente queríamos salir, en un bucle maldito de la historia, de la mano de torpes y mediocres políticas educativas, en manos de personas equivocadas e instituciones fracasadas. Y ahí seguimos, aún peor que en los ochenta, de donde partimos en la transición democrática. Porque además de continuar padeciendo un sistema educativo que hace aguas por todas partes, mediocre hasta lo paleto desde el punto de vista del currículo que se prescribe y aburrido hasta parecerse más a la enseñanza religiosa del s. XIX que a la que debería encarar los grandes retos del s. XXI, ahora -decíamos- ni siquiera tenemos las ilusiones y las ganas de aquellos días para que esto pueda cambiar en un futuro próximo. 

Lo peor -con todo- de los paletos gobiernos socialistas que nos han gobernado -y aún lo hacen en Andalucía- no es sólo que no hayan desarrollado una política educativa acorde con las intenciones y las ganas de aquellos años, sino que hayan acabado con las iniciativas de cambio que los llevaron al poder. Y una vez allí, ya definitivamente instalados, su proyecto educativo sólo consistió en mantenerlos en el sillón... y poco más. Reeditaron así la peor versión histórica -e histérica- del socialismo burocrático, configurando un sistema educativo triste e ineficaz, sin visión de futuro, dócil y manipulable, donde la competencia de autonomía e iniciativa personal, la creatividad, la capacidad de crítica, el esfuerzo personal y la responsabilidad, se quedaron tan sólo como texto de los preámbulos de la diarrea normativa que, en treinta años, han llegado a perpetrar de manera inmisericorde.

Y mira que tenían donde mirar, y mira que tenían de donde copiar, pero la prepotencia, la soberbia y la frivolidad son hermanas de la ignorancia, de la que se ufanan muchos cuando mandan -un rasgo típicamente español-, lo que les impide aprender de nada ni de nadie, incapaces de reconocer la importancia de lo que se traen entre manos. Y eso es lo que hemos vivido hasta ahora. ¿No creen que ya no hace falta nada más para dar por terminado este triste periodo de la política educativa andaluza?

Les dejamos a continuación con un reportaje esperanzador de Sir Ken Robinson, porque sabemos que se podían haber hecho muchas cosas interesantes en nuestro sistema educativo en estos treinta años pero, también, que todavía podemos hacerlo si logramos recuperar la confianza y la ilusión de aquellos años ochenta o de los afanes regeneracionistas de principios del s. XX. Todavía estamos a tiempo de acabar, entre todos, con una escuela aburrida y mediocre, lo que no está reñido -como dicen todavía algunos papanatas- ni con el rigor científico ni con la exigencia de esfuerzo y responsabilidad. Más bien, son un currículo torpe y mediocre y una formación inicial del profesorado mala o inexistente, los factores que generan en gran medida la desresponsabilización y la falta de esfuerzo que presentan muchos de nuestros alumnos en las escuelas e institutos. Que les aproveche.



lunes, 26 de diciembre de 2011

El fracaso de la política educativa andaluza (II).

INCOMPETENCIA DE CONOCIMIENTO DE LA REALIDAD EDUCATIVA

El flaco favor que hace a los andaluces el reciente anuncio de la convocatoria de oposiciones docentes de Secundaria, se completa con la sorprendente ausencia de la especialidad de Orientación en el desglose de las dos mil y pico plazas ofertadas. Este desliz nos sugiere algunas reflexiones en voz alta, todas ellas preocupantes, por la inexistencia de argumentos medianamente razonables que pudieran justificarla, así que vayamos a los ocultos:

a) Justificar su ausencia aludiendo a que no existen vacantes de la especialidad -como se ha hecho extraoficialmente- es un insulto a la inteligencia. Claro que existen vacantes -y muchas. Andalucía está muy lejos de otras CCAA en materia de recursos dedicados a la orientación educativa, por ejemplo, Galicia, Navarra o Castilla-La Mancha (por cierto, el mayor impulso de la orientación en este país se produjo -a partir del año 1998- en CCAA gobernadas por el PP o en coalición de esta fuerza con otras similares, como Galicia o Navarra, mal que les pese a los pseudoprogres que creen todavía lo contrario). Estas CCAA poseen servicios internos de orientación en TODOS los centros escolares, -no sólo en los institutos como en Andalucía. Aquí los colegios de Ed. Infantil y Primaria, son atendidos -mal- por los Equipos de Orientación Educativa (EOE) de carácter zonal, que gozan de unas ratios imposibles para atenderlos medianamente bien. ¿No hay vacantes en los EOE? Y en los institutos, ya quisiera la Orientación Educativa gozar de la ratio de los conserjes, por lo menos. En un instituto de 900 alumnos/as suele haber al menos tres conserjes, pero sólo UN orientador/a. ¿No hay vacantes en los institutos? Y, finalmente, en los Equipos Específicos de Orientación suele existir -con suerte- UN sólo orientador/a de Trastornos del Comportamiento o de Discapacitados Físicos -un poné- para TODA una provincia. ¿No hay vacantes en los Equipos Específicos? 

b) ¿Se abandona un modelo de orientación -de carácter preventivo y claramente educativo- para sustituirlo por NADA o por el anticuado modelo clínico -como pretenden sectores que huelen a naftalina? Si la ausencia de oferta se debiera a este argumento encubierto es ya lo que le quedaba al PSOE para confirmar el naufragio de su política educativa. Primero, creyeron que los orientadores iban a ser los voceros de su LOGSE, pero cuando vieron que eran profesionales -en su mayoría- que no se sentían en deuda con una ley que hacía aguas por todos lados, empezaron a ser incómodos testigos de lo que ocurría en la realidad educativa. ¿Ésta es la verdadera razón del abandono del modelo? Mientras Europa insta a los estados de la Unión a incrementar los servicios de orientación en todo el sistema educativo, incluido el universitario, ¿aquí volvemos al trivium y al cuadrivium?

c) Hoy los institutos -mal que les pese a los que no se cansan de añorar el pasado- no se parecen ni de lejos a los de hace treinta años, para bien y para mal, pero sobre todo para bien. Y, en alguna medida, cuando se ha tenido la oportunidad de disponer de buenos profesionales de la orientación, los equipos directivos -y el profesorado en su conjunto- han sido los primeros en valorar su trabajo y su aportación para afrontar con éxito una situación compleja como la vivida en estos años por muchos centros. Ningunear su trabajo, como hace esta convocatoria de oposiciones de manera implícita -como ya hizo el nefasto D. 327/2010- es desconocer la inestimable contribución de la Orientación Educativa a la mejora de la Educación de un país.


El desconcierto que supone su ausencia en esta convocatoria de oposiciones -que debería anularse al completo por las consideraciones realizadas en la entrada anterior- no es menor que el papelón que vienen jugando las Asociaciones Profesionales de Orientadores en los últimos tiempos. Que todo lo que está sucediendo venga bajo la cobertura de la firma de un Convenio suscrito por estas asociaciones con la Consejería de Educación para la mejora de la Orientación en Andalucía, no deja de ser un episodio más del humor negro -educativo- en el que estamos instalados. ¡Qué les gusta a algunos salir en la foto en vez de trabajar!

Para contrarrestar el efecto llamada del resto de España sobre las oposiciones andaluzas que se pretenden convocar en solitario, nada mejor que imitar a la Generalitat Catalana y exigir la lengua propia para hacerlas, no como hacen en el País Vasco o Valencia que lo permiten si te comprometes a aprenderla una vez aprobadas. Las próximas oposiciones andaluzas deben realizarse en andalú, así que, a continuación, les ofrecemos un curso intensivo de andalú a todos aquellos de fuera de nuestra Comunidad que desean presentarse a dichas oposiciones, para que no nos llamen insolidarios. 


domingo, 4 de diciembre de 2011

La nueva selectividad: un último despropósito de ZP.

INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA

Desde que en 2008 se promulgó el Real Decreto 1892 que regulaba un nuevo sistema de acceso a la universidad en nuestro país, no hemos parado de sufrir despropósitos, improvisaciones y ocurrencias aquí en Andalucía. Sobre todo, el alumnado de bachillerato y formación profesional de grado superior, que lleva dos cursos desconcertado por los continuos cambios en una prueba que, por el contrario, debería ser estable y previsible como requisitos indispensables para que los estudiantes puedan escoger con responsabilidad las materias más adecuadas a sus intereses y posibilidades, desde el inicio de sus estudios.

No es de recibo que un mes antes de la primera celebración de la prueba en 2010, el citado Real Decreto tuviera que ser modificado por el nuevo Real Decreto 558, con el fin de limitar el acceso del alumnado que procede de los ciclos formativos de grado superior, perjudicándole seriamente las posibilidades de cursar estudios universitarios, al obligarle prácticamente a presentarse a la fase específica y "voluntaria" de la prueba de acceso, sin haber cursado dichas materias. Tampoco fue de recibo que un mes antes de la celebración de las pruebas de este año 2011 se modificasen -por el Distrito Único Andaluz- los parámetros de ponderación de más de veinte titulaciones dejando fuera de juego a muchos alumnos y alumnas que ya habían hecho sus cálculos para presentarse de la manera más ventajosa posible a la prueba. Finalmente, no es de recibo que desde 2008 estuviese prevista la celebración de una prueba oral de lengua extranjera para el curso actual, y ahora se diga que no puede celebrarse por problemas de logística -por escasez presupuestaria y mala gestión, aunque no lo digan-, y se postergue hasta no se sabe cuándo.

Las modificaciones significativas de la nueva prueba de acceso a la universidad no han hecho sino empeorar la prueba anterior, ante el desconcierto y la complejidad que supone una prueba tan abierta, en la que el alumno/a debe escoger entre múltiples opciones, y para las que necesita información, orientación y consejo desde que cursa 4º de ESO, ya que la elección de materias en 1º de Bachillerato empieza a ser vinculante con las opciones posteriores, tanto de Bachillerato como de Titulaciones de Grado. A toda esta confusión debe unirse, además, que en Andalucía no existe hora de tutoría lectiva para el alumnado de Bachillerato, y sí, la estupidez curricular de una materia optativa "obligatoria" denominada Proyecto Integrado (otra denominación más para depositar en la vitrina virtual de la Historia de la Memez Educativa) que, con una hora a la semana, sustituye a la más que necesaria tutoría y orientación de estudios superiores que debería recibir este alumnado en dicha hora.

No es de extrañar, pues, que Buenafuente refleje en el siguiente monólogo el subidón que supone para algunos alumnos presentarse a la selectividad. Ahora bien, quienes parecen verdaderamente "colocados" son los "ruinas" del Ministerio y de la Consejería de Educación capaces de perpetrar tamaño engendro y sucesión de despropósitos: otra envenenada herencia de ZP.




Y para terminar, ¿no les parece que la selectividad, por mucho que la maquillen, parece algo anticuado que ya no va con los tiempos y maneras del siglo? Ahí les dejamos con un divertido vídeo enviado por una colaboradora sobre la situación de la "vieja escuela" en un mundo 2.0. Una buena forma de clausurar un congreso y no la del típico político de turno que sólo va para hacerse la foto e irse a comer después a costa del contribuyente convirtiendo la clausura en un lamentable "lamedal".



domingo, 2 de octubre de 2011

Se buscan "altas capacidades" para campaña electoral.

INCOMPETENCIA DE APRENDER A APRENDER

Da la impresión que, al igual que suelen hacer los malos alcaldes cuando se acercan las fechas electorales al levantar todas las aceras del pueblo, torturando así a sus convecinos con ruidos y molestias -a veces incluso no les importa hacer dos veces la misma obra-, la Consejería de Educación de Andalucía busca desesperadamente 90.000 alumnos/as de altas capacidades antes del 20-N y de las elecciones de marzo, para torturar así de camino a un montón de docentes, profesionales de la orientación, familias y alumnos. Si no, no se comprende que el protocolo de detección presentado a los profesionales de la orientación hace una semana sea tan malo. Es lo que tienen las prisas, que son malas consejeras. En treinta años no han dedicado una sola partida para atender como se merece a este colectivo de alumnos y alumnas, pero ahora, de prisa y corriendo, quieren que todas las familias sepan antes de que termine este mes de octubre que se va a hacer un rastreo masivo -screening le llaman los pedantes- en todos los colegios e institutos de Andalucía para encontrarlos. Eso sí, lo que se haga después con ellos parece que no le interesa a nadie, porque esa cuestión sería post-electoral e igual ya ni están, los políticos se entiende, porque los alumnos/as con "altas capacidades" seguirán estando mal atendidos.

Cosas curiosas de las intrucciones emitidas por la Consejería el 1 de septiembre de 2011 son, por ejemplo, que sólo se detectarán estudiantes de estas características en 1º de Educación Primaria y 1º de ESO. Si por desgracia -o suerte- para ellos, no están escolarizados en esos niveles no se procederá a su detección. Incomprensible. Además, los exhaustivos cuestionarios elaborados al efecto -y que seguramente habrán costado un güevo (con g) de los 4 millones de € que el Consejero anunció en febrero pasado que iba a gastarse en el rastreo- tienen que estar cumplimentados antes del 30 de octubre, tanto por las familias como por el profesorado tutor. En este caso, el profesorado tutor tiene que rellenarlos cuando los alumnos y alumnas tan sólo llevan un mes y medio escaso de curso y, como pasa en Secundaria, puede ser que tan sólo les imparta clase dos o tres horas a la semana. Milagroso si pueden rellenar bien más de un 50% de los items. Cuando se ha pedido que se alargue el plazo hasta final del trimestre para poder hacerlo con datos fiables, se contestó que las intrucciones obligaban a entregarlos antes de finalizar octubre. Incomprensible, caro, milagroso y sorprendente. No les importa que estén mal rellenos y sean poco rigurosos, pero que se hagan cuanto antes.

Finalmente, y ya metidos en cuestiones técnicas, se instó a los profesionales de la orientación a que la evaluación psicopedagógica del alumnado que presente indicios de altas capacidades la hiciera cada uno según su criterio y con las pruebas que deseara -¡como suena!- aunque fueran dispares entre sí. Cuando se insistió en la reunión que, para ser serios en esta tarea, de la que va a depender la emisión de una etiqueta que puede ser muy perjudicial si es errónea, debería adoptarse un único protocolo homologado de pruebas de evaluación para todos los casos, la responsable de turno remitió de nuevo a lo que dictaban las instrucciones emanadas por la Consejería de Educación, así que -sentenció- cada uno podía hacerla como quisiera. Incomprensible, caro, milagroso, sorprendente y además frívolo.

Lamentablemente, se va a levantar una polvareda de expectativas en las familias a las que -ya se sabe- no se va a poder responder con seriedad, porque los centros no cuentan con medios, recursos ni condiciones para atender a este colectivo como se merece. Si el proceso de detección, como se ve, está apremiado por las prisas electorales y posee poco rigor científico, todo esto se convertirá en un desastre y provocará un lío monumental e inútil en muchos centros, entre el profesorado y entre los profesionales de la orientación. Si sumamos a esto la pobreza de una respuesta educativa que nunca llegará de manera adecuada a los que en precario se detecten, la calamidad será aún mayor, responsabilidad única de quien lanza tan a la ligera una iniciativa que, por sus hechuras, se convierte en mera ocurrencia desesperada al final de una legislatura. Así que, por omisión, podemos sacar dos conclusiones de todo esto:

1ª. QUE SE BUSCAN 90.000 ALUMNOS Y ALUMNAS DE ALTAS CAPACIDADES EN ANDALUCÍA, PERO, POR FAVOR, A SER POSIBLE ANTES DE LAS ELECCIONES.

2ª QUE A LA VISTA DE LAS INTRUCCIONES DICTADAS, LO ÚNICO SEGURO, AL MENOS, ES QUE EN TORRETRIANA NO HAY QUE BUSCAR A NADIE QUE TENGA ALTAS CAPACIDADES. ALGO ES ALGO.

Hay que exigir seriedad, prudencia y extrema cautela en este tipo de iniciativas, por respeto a la profesión docente y por respeto a las familias y sus hijos. Hasta películas como "El indomable Will Hunting" tratan con mayor respeto y profundidad a la persona de altas capacidades, no como un objeto electoral, sino como alguien singular, irrepetible, complejo y digno, como todos los demás. Nadie se merece una iniciativa como esta. Deberían modificarla sustantivamente o retirarla antes de que sea demasiado tarde. Mientras tanto, les dejamos con una de las secuencias más emotivas de la película, una de las conversaciones que mantienen el psicoterapeuta (Robin Williams) y el chico de altas capacidades (Matt Damon).




viernes, 23 de septiembre de 2011

La desorientación.

INCOMPETENCIA DE CONOCIMIENTO DE LA REALIDAD


A mediados de los años setenta, en plena transición política, circulaba un chiste algo surrealista entre los alumnos de COU -que aún recibíamos clase de Formación del Espíritu Nacional a cargo de un profesor falangista de última hora-, que decía: "Cincuenta mil falangistas iban por el desierto cantando, ¡Joooosé Antoooonio, nuestra Luz y Guíaaaaaaaa!". El narrador entonces se tomaba un pequeño respiro y esperaba que alguien de la concurrencia le apremiara con la conclusión, "bueno..., ¿y qué?, ¿qué pasó?". "¡Que se perdieron!", sentenciaba divertido el del chiste mientras todos nos reíamos a carcajadas. Al profesor desde luego no le hacía maldita la gracia. En estos tiempos que corren, podríamos sustituir oportunamente falangistas por socialistas y José Antonio por Zapatero y seguiria cobrando sentido el chiste; o, si lo prefieren, falangistas por populares y José Antonio por José María, pero seguro, que aún así y en ambos casos, el chiste pierde algo de la gracia que tenía entonces. 

Y es que la naturaleza de la política y de los partidos de hoy tienen todavía mucho que ver con aquella Formación del Espíritu Nacional tardofranquista. De ahí que, por ejemplo, en vez de hacer autocrítica de lo mucho errado, los socialistas prefieran entregarse a un nuevo líder ya talludito y de dudosa credibilidad -como Rubalcaba- para que los guíe por la travesía del desierto que se les avecina, -en vez de confiar en el trabajo honrado, las ideas y el ejemplo de su gente de base -si es que no es ya demasiado tarde para eso-. Y lo mismo podríamos decir, y bien que lo pagaron caro, respecto de la bobalicona sumisión de los populares a un insigne dirigente tan poco acreditado como Aznar. Lejos de escarmentar, cual rebaño desorientado ansían que otro perro pastor les guíe, a ver si hay más suerte esta vez, y no se encaminan al matadero.

Decimos esto, no sólo porque a todas luces los "líderes" políticos están hoy en horas bajas en todos los continentes, sino porque ni siquiera hoy orientar o guiar debe basarse ciegamente en la consigna de un líder o en la receta de un experto orientador, sino por el contrario, en ayudar -a cada persona o a cada grupo social- a la búsqueda autónoma del propio camino, la construcción del propio destino. Y aquí es donde viene la desorientación que sufrimos en tantos aspectos, también en el de la orientación educativa, curiosamente. La gente sigue buscando líderes, gurús y recetas mágicas que les resuelva cómodamente eso tan penoso y costoso que es trabajar, pensar y decidir por uno mismo. Y eso, a los fabricantes de líderes les va que ni pintado.

Orientar es hoy, sin duda, una profesión difícil si se entiende como se debe. Quizás por eso la Consejería de Educación de Andalucía, defraudada porque quiso ver en los orientadores de antaño una especie de "vendedores" del humo de la LOGSE -algunos incluso se lo creyeron- y de su política errática, ahora trata de relegarlos a ser meros acólitos del equipo directivo de turno, de acuerdo a lo que establece el nefasto Decreto 327/2010 -que establece el Reglamento Orgánico de los institutos-, porque empiezan a resultar incómodos testigos de los caprichos y ocurrencias que se perpetran cada día en la política educativa andaluza y en algunos centros.

Si fueron mal vistos entonces por buena parte del profesorado, en la actualidad muchos centros -aquellos que han tenido la suerte de disponer de buenos profesionales de la orientación-, valoran como imprescindible su labor, aún a pesar de su tardía introducción en nuestro país -los primeros orientadores educativos en Europa y EEUU aparecen en los años treinta del s. XX y hoy constituyen una profesión necesaria, consolidada y respetada-.

Resulta, por ejemplo, impresentable que la profesión esté prácticamente desregulada en Andalucía -las órdenes que lo hacían, y que tanto trabajo costó publicar, se derogaron incomprensiblemente sin ofrecer nada a cambio-; lo que da pie a que algunos equipos directivos -de liderazgo pedagógico más bien
cortijero- puedan campar por sus dominios ninguneando a profesionales que, bien entendidos, resultan imprescindibles para articular proyectos educativos de calidad. Hasta las asociaciones profesionales de orientadores son hoy en Andalucía poco más que simples comparsas de la Consejería de Educación a cambio de las migajas -las llaman convenio- que se les arroja por debajo del mantel, comprando así, harto barata, su función crítica y comprometida con la mejora y la dignidad profesionales. Sorprendentemente no han alzado la voz, siquiera un poquito, para dar a conocer todos estos años lo que está pasando en tantos temas educativos de su interés más allá de sus cuitas personales. Una verdadera pena -e inmerecido trato- para un colectivo incomprendido por muchos pero, en su mayoría -siempre hay excepciones lamentables como en todos los colectivos-, constituido por jóvenes profesionales ilusionados y bien preparados.

Las comparaciones son odiosas, por eso nos gustan. La Comunidad Foral de Navarra dispone de un sistema de orientación completo y regulado por Decreto ¡DESDE 1999!; y mantiene departamentos de orientación compuestos por varios profesionales en todos sus centros educativos, desde Infantil a Bachillerato. Quizás se deba a que Navarra invierte justo el doble que Andalucía por alumno/año o también a que su política educativa ha estado a cargo de personas competentes y responsables. Sea como fuere, la brecha educativa entre las Comunidades Autónomas no ha dejado de crecer en las últimas décadas, también en lo que afecta al sistema de orientación educativa, y nosotros aquí seguimos, imparablemente en la cola. Y muchos en la del paro. 

Para acabar, y dedicado a los que de tanto mirar para atrás terminarán convertidos en estatuas de sal, Curtis Johnson nos habla de la necesidad de un aprendizaje disruptivo para salir de la crisis educativa que atravesamos. Todo un tema para debate en relación al uso de las TIC.