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lunes, 30 de enero de 2023

¿Faltan docentes bien formados?

 

              INCOMPETENCIA DE APRENDER A APRENDER              

Vaya por delante que esta entrada no tiene ninguna intención de culpar al profesorado de nada. Si bien, todos hemos conocido a malos profesionales en los centros educativos por los que hemos pasado y esto no es una opinión, es una realidad. La falta de supervisión técnico-didáctica los eterniza en sus puestos desgraciadamente. Pero la gran mayoría del profesorado asume con responsabilidad su importante función, algunos más allá de lo exigible -y se demostró palmariamente durante la pandemia y el confinamiento.

Durante décadas, la insistencia en la autoformación del profesorado con el fin de compensar las evidentes lagunas de su formación inicial no tuvo otro interés que tapar la incapacidad política de reformar la formación del profesorado heredada de la dictadura. Lo hemos repetido en muchas de nuestras entradas, ninguna ley educativa desde la transición de 1978, ni roja ni azul, ni progre ni facha, ha afrontado este grave problema. Lo han ignorado y sólo se ha maquillado el desastre con parches inútiles: autoformación, centros del profesorado, másteres específicos, retoques de programas, etc... Ni siquiera la reforma estructural a que obligó el Plan Bolonia fue aprovechada para cambiar los grados universitarios docentes en profundidad. Tampoco se "limpió" al profesorado universitario de las escuelas "normales" cuya mayoría desconocía la experiencia docente real de los colegios e institutos, ni hubo una política de contrataciones de personal experimentado y conocedor de la realidad docente de colegios e institutos. Nadie forma bien en lo que desconoce. Y eso no parece preocupar a nuestros políticos educativos.

Lo que no se ha permitido en otros estudios -sanitarios, ingenierías, jurídicos...- de poner al frente de la enseñanza a docentes universitarios sin experiencia profesional real, se ha venido haciendo con descaro en la formación de los futuros docentes. No nos podemos extrañar, pues, de la cantidad de cantamañanas, vendedores de motos averiadas, gurús o simplemente caraduras, que aún siguen "formando" inicialmente al profesorado español. Futuros docentes que salen de la universidad o de los másteres específicos sin tener ni idea de lo que tienen que hacer en un aula. Sólo protocolos burocráticos, teorías masturbatorias, basura ideológica, prácticas inútiles y poco más. Una vergüenza.

¿Que no es culpa del profesorado? Claro que no. El profesorado es la víctima de todo este desaguisado político, de esta frivolidad acumulada década tras década. ¿Que se puede solucionar gracias a la autoformación voluntarista, a los CEP´s y a los másteres? Tampoco, ni aunque esta formación fuera buena, que no lo es: los grupos de autoformación naufragaron y se convirtieron en un modo fácil de conseguir horas para los sexenios y algo de dinero, los CEP´s se convirtieron pronto en sucursales de la consejería de turno para propagar la fe y pagar favores, y el máster obligatorio de Secundaria no pasa de ser un timo como el de la estampita pero sin gracia. Ya lo decía Gimeno Sacristán en los años noventa: las lagunas de la formación inicial no se pueden rellenar con la formación permanente. Treinta años después es una evidencia. Y así seguimos. ¿Hasta cuándo? 

Todos recordamos a nuestros maestros y profesores, buenos y malos, los que nos marcaron para bien y los que lo hicieron para mal. En el programa Ilustres Ignorantes nos ofrecieron una divertida muestra de recuerdos que nos puede ilustrar sobre las cualidades que debe tener un buen profesor y las que no. Ahora compárenlo con la formación que se da en las universidades y la forma que existe para seleccionarlos en las oposiciones. Irgensanta. ¿Nadie se da cuenta de que este es uno de los principales problemas que tiene nuestro sistema educativo desde antes de la Guerra Civil? Ponó.


lunes, 9 de enero de 2023

"Me dedico a engañar, más que a enseñar".

 

                INCOMPETENCIA DE CONOCIMIENTO DEL MEDIO                 

En estos tiempos que corren es difícil que alguien diga verdades como puños. Verdades asentadas en datos y compartidas por muchas personas, fácilmente comprobables. Nos hemos acostumbrado a las mentiras. De ahí que haya sido tan sorprendente el escrito -publicado en prensa- de un catedrático de la universidad de Granada en el que describe sin tapujos ni medias tintas lo que está pasando en la universidad pública desde hace años. "Me dedico a engañar, más que a enseñar", dice este profesor, y lo explica con pelos y señales. Y, además, para no ser tan sólo un agorero más, expone cuáles serían, a su juicio, las soluciones del grave problema que denuncia. Lo suscribimos todo al 99 %.

Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. Y no es prudente ir camuflado eternamente por ahí, escribía Antonio Machado. O sí, porque como decía el Arcipreste de Hita, el dinero "de verdad hace mentiras y de mentiras hace verdades". Creemos que será muy difícil que la cohorte de políticos y administradores que nos gobierna sea capaz de solucionarlo. Habrá que esperar otra remesa generacional, si es que llega. El problema es muy grave y no tiene nada que ver ni con la programación ni con la robótica como decía el Sr. Sánchez en la entrada anterior, tiene raíces más profundas. La educación pública se degrada empezando por la educación infantil hasta llegar a la universidad. Y la degradan políticos -como él- que se dicen de izquierdas y que juegan -quizás sin saberlo, o sí- a propiciar el trasvase a la educación privada de todo el que puede. Un sindiós social-comunista-nacionalista, pero ya estamos acostumbrados a que las "políticas" progres acaben perjudicando justo lo que afirman defender: libertad, feminismo, educación pública, transparencia, rendición de cuentas, igualdad..., en un ejercicio de hipocresía e incompetencia notable. Hasta el gran Alessandro Baricco ha comentado recientemente "la izquierda es hoy la opción política más conservadora, dejemos que gobierne la derecha". Estos políticos adanistas de izquierdas se han convertido en los nuevos meapilas sin sotana de este país, han convertido al BOE en la hoja parroquial de su feligresía, se creen los nuevos dueños de las "tablas de la ley" que tratan de imponer, bajo pena de excomunión, a todos los mortales, concuerden o no con sus delirios totalitarios. Han perdido el norte, y lo peor, han perdido hasta el sentido del humor.

En fin, a lo que vamos, este profesor de universidad se ha limitado a describir en su alegato el perfil del alumnado que tiene hoy delante -perfil de salida diría la LOMLOE-: uso de un vocabulario muy básico, incapacidad de hacer un trabajo personal -salvo copiándolo de internet-, absentista, anestesiado por las redes sociales, incapacidad de fijar la atención en lo prioritario, indolencia y apatía, falta de educación o urbanidad, expresión escrita y oral muy limitadas, falta de resiliencia, incapacidad de trabajar en grupo, falta de interés, falta de proyecto vital realista, bajo umbral de frustración y un largo etcétera. Todo ello se ha larvado en la enseñanza no universitaria y en la propia sociedad: medios de comunicación, familias, amigos... Y para no hacerlos infelices, y para cumplir los objetivos del contrato-programa que tiene el departamento universitario, se les hace varios exámenes a lo largo del cuatrimestre, se les baja los niveles de exigencia y se les conceden convocatorias de gracia hasta que aprueban y se creen que han aprendido algo. Y todos contribuimos a este gran fraude, a este gran engaño educativo que todos pagaremos más tarde al no disponer de buenos profesionales, ni de intelectuales, ni de personas capaces, creativas ni críticas.

Esta es la verdad, lo demás son las tonterías que pregonan nuestros políticos cada día a su feligresía para mantenerse en el poder. ¿Qué hacer ante este grave conjunto de problemas? El propio profesor enumera unas pocas soluciones: acabar con el igualitarismo, no todos somos iguales, ni tenemos las mismas capacidades, ni invertimos los mismos esfuerzos, por eso el sistema educativo debe ser más diversificado; el profesorado debe recuperar su autonomía y su autoridad profesional perdidas para configurar su currículo y su enseñanza; eliminar cualquier gadget tecnológico de la enseñanza -incluidos los ordenadores personales-, las TIC en edades tempranas sólo sirven para distraer, no para pensar ni aprender; huir de nacionalismos y de populismos en la educación y en la sociedad, aprender a valorar lo que te rodea, a fomentar la curiosidad, conocer otras culturas, otros idiomas, otras lecturas; incentivar el esfuerzo, la colaboración y la competición para seguir creciendo social y personalmente; y, finalmente, flexibilizar las "pasarelas" universitarias para cambiar de titulación sin penalizar al estudiante en sus primeros años.

¿Quién le pone el cascabel al gato? Los impresentables que nos gobiernan desde luego que no, incluso sectores universitarios que están muy cómodos en sus privilegios tampoco. Pero ese es el camino. Si no, la propia sociedad, el propio mercado, hará la selección más adelante y sin cortapisas. Se pondrán las botas las opciones privadas y le echarán la culpa a la derecha -cómo no-, se subempleará a muchos titulados universitarios y se culpará a los empresarios -cómo no-. Pero la responsabilidad y la culpa estarán en otra parte. Vds. saben bien dónde. Al igual que los bosques hay que cuidarlos en invierno para que no haya incendios catastróficos en verano, a la educación universitaria hay que cuidarla desde la educación infantil y primaria para que no se hunda. Y estamos a punto de hacerlo. 

Y si no, vean el siguiente vídeo de José Mota en el que un titulado universitario busca empleo después de quince años en paro. Dígannos si no es premonitorio de todo esto.


domingo, 13 de febrero de 2022

Todas las universidades andaluzas debieran ser online

 

                     INCOMPETENCIA DIGITAL                 

En plena controversia por la próxima aprobación de siete "universidades online" en Andalucía -la primera de ellas, casualmente, la que fuera fundada antaño por el consejero Sr. Imbroda (pongan aquí emoticono de carita de sorpresa)-, merece la pena detenernos a rogar que, por favor, no sean sólo siete, sino que ¡todas las universidades andaluzas sean online! Al menos, así se les ahorraría a los estudiantes universitarios tener que perder la mayor parte de su tiempo asistiendo a clases inútiles, con profesorado incompetente, o ausente, o inconsistente, o soporífero. Se habla poco de la bajísima calidad de la enseñanza universitaria que se ofrece en la mayoría de los grados o titulaciones que se imparten en Andalucía, especialmente las correspondientes a las ramas de humanidades y educativas. Por lo visto, es un tema tabú, pero, desgraciadamente, es la palmaria realidad que vive, a diario, cualquier estudiante.

Gracias al cortijerío socialista andaluz, durante más de treinta años se fundaron univesidades públicas en todas las provincias para que cada feudo de poder territorial tuviera su "macetita" universitaria. Cosa decorativa, sobre todo. Otro cantar fue con qué titulaciones se abrieron y qué profesorado se contrató para ello, vista la nefasta endogamia y enchufismo que aún las caracteriza. Eso sí, a la creación de estas universidades de saldo le llamaron "democratización" de la enseñanza superior, cuando su nombre real era el de degradación de los estudios superiores. Trataban, parece ser, de que todo hijo de vecino pudiera obtener un titulito de lo que fuera -qué más daba- aunque sólo le sirviera para ponerlo en un marco y colgarlo encima del televisor. Crearon así la universidad popular del "entretenimiento" -o del aburrimiento. ¿Exageramos? Vean.

En el último ranking mundial publicado, la mejor posicionada es la universidad de Granada ocupando el puesto 224, seguida de la de Sevilla en el puesto 297, y la de Málaga -bastante alejada de ambas- en el puesto 458. Estas tres grandes universidades andaluzas, las más reconocidas y antiguas, tampoco es que estén en un nivel de excelencia como para tirar cohetes, teniendo en cuenta que pertenecemos al primer mundo, pero algo es algo. Ahora bien, la siguiente, que es la de Córdoba, se va a la posición 702, la de Cádiz al puesto 823, la de Jaén al 914, la Pablo de Olavide está en el 976, Almería en el 988 y, finalmente, la universidad de Huelva ocupa el puesto 2.204. Y, menos mal, porque se trata de una valoración global de cada universidad, porque si se puntuara la calidad de muchas de las titulaciones que imparten, se saldrían del listado o, directamente, ni aparecerían. 

Este desastre es consecuencia directa de la política igualitarista de los "cortijeros" de izquierda que gobernaron Andalucía durante décadas y en la que apostaron por la cantidad en vez de por la calidad. "Mushas universidades anden o no anden", parecieron pensar -incluidas las Internacionales, que no se nos olviden, por dios- y, henos aquí que hoy disfrutamos (?) de unas instituciones públicas de mantenimiento carísimo que sostenemos todos con nuestros impuestos, pero que ofrecen en el 80 % titulaciones de escasa calidad y menor proyección laboral. Esta ha sido la equivocada estrategia que, unida a la fraudulenta aplicación de la reforma impulsada por el Plan Bolonia ha convertido a la enseñanza pública universitaria en Andalucía en una "burbuja" -pero no de jabón, sino de pestilente provincianismo- que crecerá y crecerá consumiento recursos hasta que, finalmente, explote y esparza su estupidez sobre la ruina que quede. Justo lo contrario de lo que debería ser una enseñanza y una investigación públicas que persiguieran la excelencia y no el electoralismo y el capitalismo más pueril.

De este modo, cuando la calidad de "lo público" se deteriora o devalúa por causa de una hidrocefalia megalómana y ciega, la tensión de la oferta pública-privada inclina la balanza hacia la privada, de tal forma que, aquellos estudiantes y familias que pueden pagársela se encontrarán mejor posicionados que los procedentes de las universidades públicas para acceder cualificados al mercado laboral. Así se cierra el círculo de la estupidez de la política implantada, esto es, de cómo queriendo vender que los hijos e hijas de clases obreras y medias pudieran acceder mayoritariamente a los estudios universitarios se consigue que, con titulito y todo, sigan estando en desventaja con respecto a los de siempre. ¡Fueron unos "portentos" estos socialistas de la izquierda cortijera andaluza!

Y ya que estamos en esta disyuntiva histórica, justo cuando los cortijeros aún se lamen las heridas por haber perdido el poder y el reparto de prebendas, ¿por qué no hacer que todas las universidades andaluzas sean online y no sólo la del Sr. consejero? Como nadie está dispuesto a meterles mano, como nadie está dispuesto a cerrar unas pocas para quedarse con aquellas que  merezcan la pena mantener, como nadie está dispuesto a echar a tantos paniaguados y a tantos parientes y amantes y parejas y tríos que entraron a impartir clases sin tener ni idea, como nadie está dispuesto a cerrar grados y dobles grados y triples grados y grados bilingües y trilingües, y máster del universo que no sirven absolutamente para nada -como el del Profesorado de Secundaria, por ejemplo- las universidades online, al menos, costarían mucho menos al erario público, entretendrían mucho mejor a los estudiantes que, incluso, podrían simultanear los estudios con algún trabajo remunerado, se podrían financiar insertando publicidad entre clase y clase, clases y tutorías podrían abaratarse subcontratando a teleoperadores sudamericanos -aunque siguieran siendo elegidos entre amiguetes y parientes- y, con todo, creemos que, aún así, tendrían más posibilidades que ahora de escalar algún que otro puesto en el ranking mundial. Total, para lo que sirven. 

Para terminar, y a falta desde 1978 de acometer una verdadera reforma de la enseñanza universitaria en nuestro país, si lo que queremos es empobrecerla aún más, sin duda, lo mejor es hacerlo a través de pantallitas -a las que ya está acostumbrada la juventud- ya que los estudiantes andaluces seguirán teniendo que limpiarse el culo con el título -eso sí, online- que les den y pasar a engrosar las listas del paro juvenil (47 %, el más alto de España después de Canarias). Al fin y a la postre, en Andalucía, Bolonia sólo nos suena bien por ser una playa preciosa. Con eso nos quedamos.

Les dejamos con otra chirigota callejera de Cádiz, los Universitati Guatiforum, que les van a dar unas clases magistrales de mayor calidad que en algunas universidades andaluzas, que ya es decir.


                           k

sábado, 3 de abril de 2021

¡40 años con una pésima formación inicial del profesorado!


                         INCOMPETENCIA DE APRENDER A APRENDER                     

 

40 años y ocho leyes orgánicas -más cientos de decretos y órdenes- han sido inútiles para meterle mano a un problema que era evidente ya desde los inicios de la transición democrática -finales de los 70-. ¡Ya hay que ser incapaz! Ni derechas ni izquierdas han tenido la valentía y la claridad de ideas para, primero, saber que la clave de bóveda para construir un nuevo sistema educativo de calidad pasa inexcusablemente por una buena formación del profesorado y, segundo, que la situación heredada de la dictadura exigía abordar una reforma en profundidad tanto de la inicial, en manos de las universidades, como de la permanente, en manos de las CCAA. Con la inicial se intentó a finales de los 80, pero hete ahí que el muro de los privilegios universitarios -autonomía universitaria la llaman- fue inexpugnable y ningún gobierno tuvo arrestos para derribarlo. Como si la universidad pública española fuera el adalid de la excelencia y no hubiese necesidad de haber acabado con un sistema endogámico y fracasado y que, salvo excepciones, ni cuarenta años después se encuentra entre los mejores de Europa ni del mundo.

En esas fechas, década de los 80 del siglo pasado, en el seno del grupo de expertos designados por el Ministerio de Educación, la pugna entre insignes pedagogos e insignes psicólogos fue ganada finalmente por los psicólogos -Álvaro Marchesi y César Coll, entre otros- que diseñaron una reforma barata y mediocre, lo que encantó al PSOE de entonces. Pero, justo por eso, era una reforma que nacía muerta: la LOGSE. Mientras que los pedagogos de ese grupo -Ángel Pérez y José Gimeno, entre otros...- defendían que había que empezar por el profesorado (formación inicial, reestructura de cuerpos docentes, carrera docente...), los psicólogos plantearon la reforma de los papeles (currículos oficiales, sesgo psicologicista de la Educación, proyectos de centros...) pero sin afrontar el problema del profesorado. Se optó así por realizar una reforma educativa SIN el profesorado -escaldados los socialistas por los problemas que había dado la experimentación de la reforma que se llevó a cabo en muchas CCAA al darle voz a los docentes; una voz que no tuvieron reparo en ignorar cuando se negoció en los despachos lo esencial de la LOGSE en cuanto a estructura y currículo del nuevo sistema educativo. Se adoptó así por el PSOE un sucedáneo barato del más famoso lema paternalista del despotismo ilustrado: TODO PARA EL PUEBLO..., PERO SIN EL PUEBLO. 

El diseño de los psicólogos del grupo de expertos contaba, además, con la ventaja de que no había que meterle mano a la universidad, -al contrario, con la Ley de Reforma Universitaria (1983) se consolidaron sus privilegios- con lo que los políticos socialistas se ahorraban problemas en una época social convulsa (huelga del profesorado y del alumnado). Quizás pensaron estratégicamente dejarlo todo para después, pero el después nunca llegó. De este modo, se perdió la primera oportunidad real -desde la II República- de haber dotado al sistema educativo español de un profesorado -en todas las etapas- bien formado y sobre el cual habría de descansar toda la arquitectura curricular y organizativa que se pudiera plantear después. Se primaron las prisas, los cálculos electoralistas y el ahorro económico. De hecho, la propia LOGSE nunca estuvo bien financiada ni siquiera para los objetivos estructurales que se plantearon entonces: aumento de la escolaridad obligatoria hasta los 16 años -una imposición europea, por cierto- y la reorganización de la red de centros educativos. Además, tampoco se puso en cuestión la existencia del doble circuito de la enseñanza pública y la concertada -debate cerrado por la anterior LODE (1985) socialista- porque, simultáneamente, evitaba problemas con la Iglesia Católica y salía más barata al Estado -de nuevo el ahorro.

Ninguna ley educativa posterior retomó el problema pendiente de la deficiente formación inicial del profesorado español y se nos quiso vender que la formación permanente -nucleada alrededor de los llamados Centros del Profesorado- vendría a rellenar sus lagunas, lo que siempre fue -y ya entonces se sabía- algo imposible. Para colmo, bien pronto los CEP pasaron de ser un centro a disposición de las necesidades formativas del profesorado a considerarse sucursales del ministerio y/o de las consejerías para articular sus redes clientelares y sus estrategias de propaganda, eso sí, a cambio de pagar más a aquellos que necesariamente habrían de acercarse si querían cobrar los nefastos "sexenios" que, por cierto, todavía están en vigor. Lamentable. 

Conclusión: en cuanto a la formación del profesorado, ninguna ley educativa, ni roja ni azul, ha hecho nada relevante para mejorarla en 40 años, de ahí que todas hayan sido igual de inútiles. Y para finalizar con este breve repaso histórico, no nos hemos hemos olvidado de los anteriores CAP ni de los actuales másteres para el profesorado de Ed. Secundaria: eran -y siguen siendo- tan malos o más que la propia formación inicial. Eso sí, suponen otro ingreso financiero más para una universidad que, en materia de cómo viene (mal)formando a los futuros docentes no universitarios, solo se merecería que despidiésemos al 80 % de su plantilla o, mejor, que echáramos el cerrojo. Solo así sería posible empezar de nuevo con otra estructura formativa y un personal cualificado. ¿Se imaginan que los médicos, los arquitectos o los economistas, por ejemplo, fueran formados, mayoritariamente, por profesionales que nunca hubieran trabajado de médicos, ni de arquitectos, ni de economistas? ¿Se imaginan de que nos serviría invertir en muchos hospitales con buenos recursos si los médicos no estuvieran bien formados? Pues eso es lo que pasa hace 40 años con la formación inicial del profesorado no universitario en España. Y así no podemos ir a ningún lado que merezca la pena. Las alternativas están muy claras desde hace décadas, la cuestión no es de concepto ni de falta de modelos eficaces, tanto europeos como mundiales, sino de liderazgo, honradez y valentía políticas. Y ahí de nuevo nos topamos con los rojos y con los azules. Una lástima.

Pero no todo está perdido mientras podamos seguir escuchando al tristemente desaparecido Ken Robinson en una de sus magistrales charlas TED en la que aborda, entre otros temas, el de la formación de los docentes. Una delicia su sentido del humor y su sentido común. No se desanimen. Siempre hay esperanza de escapar del Valle de la Muerte.

 

domingo, 8 de septiembre de 2013

Calidad educativa y mala formación del profesorado.


INCOMPETENCIA SOCIAL Y POLÍTICA

Siempre se ha culpado a la LOGSE (1990) socialista del fracaso actual del sistema educativo español. Una culpa compartida con el resto de leyes posteriores, también socialistas,  que trataron de parchearla sin éxito, LOPEGCE y LOE sobre todo. Tienen parte de razón, como no, pero casi siempre se ha errado el tiro. Que si los contenidos, que si la promoción automática, que si la falta de financiación, que si la ESO o aquello. El grave problema que no supo, o más bien no quiso, afrontar la LOGSE -Rubalcaba se acordará, porque ya estaba intrigando entonces en el MEC-, ni las posteriores leyes,  fue el de la formación inicial y permanente del profesorado. Y sobre eso, se ha escrito muy poco. Probablemente, las críticas que se dirigen al sistema universitario español, aunque sean indirectas, topan siempre con un muro de defensa difícil de superar. ¡Hasta ahí podíamos llegar!

Pero es evidente, por más que unos y otros quieran esconderlo o esconderse, que no existirá jamás un sistema educativo de calidad si no se cuenta con una formación inicial y permanente del profesorado exigente, prestigiosa y de calidad, como ocurre en otros países europeos que sí se toman en serio la Educación -y no sólo en los preámbulos de las normativas, como en Andalucía.

No es nuestro caso, ni el de España ni el de Andalucía, desde luego. Arrastramos una deficiente formación inicial desde las antiguas Escuelas Normales de Magisterio, hasta las actuales facultades de Educación. Y es evidente que la culpa radica en la universidad pública española y andaluza, incapaz de exigir unos mínimos de profesionalidad tanto al profesorado que suele impartir estas titulaciones de grado o postgrado, como de exigencia a los aprendizajes de su alumnado. ¿Qué se puede decir de una universidad en la que la mayor parte del profesorado que forma a los futuros maestros jamás ha sido maestro ni ha estado al frente de una clase de niños pequeños, ni les ha enseñado a leer o a escribir, por ejemplo? ¿Se imaginan que en las facultades de Medicina se permitiera que impartieran clase profesores que no fueran médicos, que jamás hubieran practicado la Medicina o que no fueran profesionales prestigiosos en sus áreas de conocimiento? 

Pues eso es lo que ocurre en la formación inicial de nuestro profesorado. Está en manos de iletrados e inexpertos, debido a la poca consideración que siempre han tenido estas titulaciones docentes en el sistema universitario y en el sistema social, capaz de poner la educación de un hijo en manos de cualquiera, pero no de ir a cualquier médico para consultar una dolencia. La responsabilidad última, no obstante, es del poder político y legislativo, que tiene en sus manos el instrumento para obligar a las universidades a modificar plantillas, programas y prácticas, con el fin de promover una formación de calidad. Mientras este poder político deje a su antojo el ejercicio irresponsable y endogámico de la "autonomía universitaria", será imposible disponer algún día de un sistema educativo de calidad, por muchas leyes que se promulguen, y ya van unas cuantas. Pero, ¡ay! ¿quién le pone el cascabel al gato?

Les dejamos con la fadista Ana Moura y su canción "O que foi que aconteceu". Esperamos que les guste.



sábado, 18 de febrero de 2012

La Formación Inicial del Profesorado: una asignatura siempre suspensa.

INCOMPETENCIA DE APRENDER A APRENDER


Hoy son las manos la memoria.
El alma no se acuerda, está dolida
de tanto recordar. Pero en las manos
queda el recuerdo de lo que han tenido.

Pedro Salinas. La Memoria en las Manos


¿No creen que es imposible empezar a construir una casa por el tejado? Pues nuestros políticos educativos creen que sí, que es posible, deben de gozar de cerebros privilegiados que ven más allá de lo real, no como nosotros. Porque si existe un error común a todas las reformas educativas padecidas por este país desde la llegada de la democracia, este no es otro que el olvido sistemático del factor más sensible y más potente que existe para acometer cualquier cambio educativo: el profesorado, las personas que finalmente harán realidad la buena o mala educación que se desarrolle con un grupo de alumnos. Y lo más sorprendente -en relación al profesorado- en todas las reformas educativas sufridas hasta el momento, ha sido la nula preocupación por implantar una formación inicial del mismo con criterios de calidad, rigor psicológico y didáctico, capacitación y prestigio profesional.

¿No les llama la atención olvido tan clamoroso y persistente? Toda la literatura psicológica y pedagógica de los últimos cien años, tanto teórica como empírica, pone de manifiesto que el factor clave para la mejora de un sistema educativo no es otro que una buena formación profesional de los docentes (he aquí la Incompetencia de Aprender a Aprender). En España, sin embargo, todo se ha empezado por el tejado... y se sigue haciendo lamentablemente. Ninguna ley orgánica -y mira que hemos aguantado unas cuantas- ha acometido una reforma seria de la formación universitaria de nuestros futuros maestros y profesores, quedando en la indigencia en la que ya estaba desde la Ley tardofranquista de 1970 y que sólo modificó falsamente por especialidades la formación que se ofrecía en las Escuelas Normales de Magisterio -lo de normales nunca lo entendimos bien-. Después, vinieron más reformas maquilladoras de esta mala formación que sólo parcheaban agujeros para salir del paso, pero seguía siendo una formación deficiente, anticuada y poco prestigiada -a menudo para alumnos con expedientes de medias bajas o pocas expectativas académicas o pocos recursos económicos- y en manos de profesorado con las mismas características y -salvo excepciones- sin ninguna experiencia laboral en las etapas de Ed. Infantil y Primaria.

En cuanto a la formación inicial del profesorado de secundaria la cosa no tiene nombre, simplemente no existe, mala de solemnidad. Ni el antiguo CAP (Curso de in-Capacitación Pedagógica) -que todo el que lo hacía sabía que era un mero trámite, previo pago de su importe, unas 70.000 ptas. de la época, para poder ejercer la profesión, fruto quizás de una tardía vocación docente al no encontrar trabajo en la carrera cursada-, ni el actual Master de Secundaria -caro engendro universitario boloñés (1800 €), que ofrece la misma porquería a los mismos sujetos pero, eso sí, a nivel europeo, o sea, mucho más cara- logran disimular lo que es un verdadero desastre en esta capacitación profesional hoy insostenible.

Ante tamaña tozudez de políticas educativas de derecha y de... derecha, sólo cabe pensar que no se trata de un olvido, sino de un reconocimiento implícito de que verdaderamente lo último que les interesa a nuestros políticos educativos es un sistema educativo público de calidad, de ahí que la formación inicial de su profesorado no preocupe en absoluto, es más, cuanto peor mejor, pues así, al cabo, siempre se le podrá manipular más facilmente y echarle la culpa de los malos resultados obtenidos cuando sea oportuno. Esta es la gran trampa, la prueba del nueve que dirían los antiguos maestros, de la mentira tejida año tras año, elección tras elección. Todo lo demás es palabrería y humo. Mientras no haya una política educativa seria que empiece por los cimientos, por formar, dignificar y prestigiar al profesorado... ¡que al menos no nos vengan con cuentos! ¡A ver qué hace ahora el Sr. Wert para aprobar esta materia siempre suspensa!

Ahí les dejamos con una breve entrevista al siempre refrescante Miguel Ángel Santos Guerra que nos recuerda lo esencial para mejorar el sistema educativo y la formación del profesorado.




Y para terminar, felicitaciones al Coro del Fali Pastrana y el Trón de Cádiz, "El Amanecer", que ganaron anoche el primer premio de coros del Carnaval de Cádiz 2012. Desafiantes "gallos de la libertad" con unos sones maravillosos y mejores y comprometidas letras. No se pierdan nada, pero sobre todo, el magnífico y emocionante popurrí final. Una gozada en estos tiempos de miseria y mediocridad.



domingo, 4 de diciembre de 2011

La nueva selectividad: un último despropósito de ZP.

INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA

Desde que en 2008 se promulgó el Real Decreto 1892 que regulaba un nuevo sistema de acceso a la universidad en nuestro país, no hemos parado de sufrir despropósitos, improvisaciones y ocurrencias aquí en Andalucía. Sobre todo, el alumnado de bachillerato y formación profesional de grado superior, que lleva dos cursos desconcertado por los continuos cambios en una prueba que, por el contrario, debería ser estable y previsible como requisitos indispensables para que los estudiantes puedan escoger con responsabilidad las materias más adecuadas a sus intereses y posibilidades, desde el inicio de sus estudios.

No es de recibo que un mes antes de la primera celebración de la prueba en 2010, el citado Real Decreto tuviera que ser modificado por el nuevo Real Decreto 558, con el fin de limitar el acceso del alumnado que procede de los ciclos formativos de grado superior, perjudicándole seriamente las posibilidades de cursar estudios universitarios, al obligarle prácticamente a presentarse a la fase específica y "voluntaria" de la prueba de acceso, sin haber cursado dichas materias. Tampoco fue de recibo que un mes antes de la celebración de las pruebas de este año 2011 se modificasen -por el Distrito Único Andaluz- los parámetros de ponderación de más de veinte titulaciones dejando fuera de juego a muchos alumnos y alumnas que ya habían hecho sus cálculos para presentarse de la manera más ventajosa posible a la prueba. Finalmente, no es de recibo que desde 2008 estuviese prevista la celebración de una prueba oral de lengua extranjera para el curso actual, y ahora se diga que no puede celebrarse por problemas de logística -por escasez presupuestaria y mala gestión, aunque no lo digan-, y se postergue hasta no se sabe cuándo.

Las modificaciones significativas de la nueva prueba de acceso a la universidad no han hecho sino empeorar la prueba anterior, ante el desconcierto y la complejidad que supone una prueba tan abierta, en la que el alumno/a debe escoger entre múltiples opciones, y para las que necesita información, orientación y consejo desde que cursa 4º de ESO, ya que la elección de materias en 1º de Bachillerato empieza a ser vinculante con las opciones posteriores, tanto de Bachillerato como de Titulaciones de Grado. A toda esta confusión debe unirse, además, que en Andalucía no existe hora de tutoría lectiva para el alumnado de Bachillerato, y sí, la estupidez curricular de una materia optativa "obligatoria" denominada Proyecto Integrado (otra denominación más para depositar en la vitrina virtual de la Historia de la Memez Educativa) que, con una hora a la semana, sustituye a la más que necesaria tutoría y orientación de estudios superiores que debería recibir este alumnado en dicha hora.

No es de extrañar, pues, que Buenafuente refleje en el siguiente monólogo el subidón que supone para algunos alumnos presentarse a la selectividad. Ahora bien, quienes parecen verdaderamente "colocados" son los "ruinas" del Ministerio y de la Consejería de Educación capaces de perpetrar tamaño engendro y sucesión de despropósitos: otra envenenada herencia de ZP.




Y para terminar, ¿no les parece que la selectividad, por mucho que la maquillen, parece algo anticuado que ya no va con los tiempos y maneras del siglo? Ahí les dejamos con un divertido vídeo enviado por una colaboradora sobre la situación de la "vieja escuela" en un mundo 2.0. Una buena forma de clausurar un congreso y no la del típico político de turno que sólo va para hacerse la foto e irse a comer después a costa del contribuyente convirtiendo la clausura en un lamentable "lamedal".



viernes, 4 de noviembre de 2011

El despropósito de las oposiciones del profesorado: una larga pesadilla.

INCOMPETENCIA DE APRENDER A APRENDER


Estamos tan lamentablemente acostumbrados a las incompetencias básicas de nuestros políticos educativos que ya no reparamos en la mayoría de los despropósitos que, desde hace años, vienen siendo moneda corriente en el paisaje educativo de este bendito país. Uno de ellos, uno de los más importantes y que, paradójicamente, pasa más desapercibido para la ciudadanía, es el acceso a la función pública docente. Las típicas oposiciones que, una vez superadas, seleccionará -de por vida- al profesorado perteneciente al sistema de educación pública.

Dos son los factores esenciales para la calidad de un sistema educativo: la formación inicial de su profesorado y el acceso a los cuerpos docentes. Da grima que los políticos hablen de tanta calidad y tanta evaluación y tanto diagnóstico, cuando en vez de hacer tantas leyes mediocres, tantas agencias de evaluación y tantos reglamentos inútiles, hubieran debido ocuparse más de estas bases que sustentan a la Educación teniéndolas tan fácilmente a la vista. 

La lamentable formación inicial del profesorado la dejaremos para otras entradas de este blog. Nadie se ha preocupado por ella, nadie ha tenido la valentía de meterle mano a una universidad incapaz de asumir dicha formación con garantías de calidad profesional. Sólo se ha encarecido aún más con el timo del master de secundaria, y nada más. Ahora bien, lo que está ocurriendo con la selección del profesorado a través de unas oposiciones que deberían regirse por los principios de capacidad, mérito y transparencia, es ya de vergüenza. Este gobierno lleva más de un año anunciando cambios sustanciales en el sistema de acceso después de haber propiciado un periodo transitorio -más que discutible- para resolver únicamente los problemas creados por su propia incompetencia, en vez de para mejorar la calidad de la selección que se realiza a través de las oposiciones. Frente a la necesidad de disponer de un sistema estable y riguroso, se ha propiciado una situación inestable y de incertidumbre para todos aquellos que aspiran legítimamente a ingresar en el sistema educativo público. 

Y -para colmo de males- en visperas de unas elecciones más que críticas para el gobierno actual, no tienen otra cosa que hacer -camino de la merecida y esperada salida- que modificar otra vez el borrador del temario de las distintas especialidades y dejar de nuevo en el aire el sistema de oposición. Una grave irresponsabilidad, otra más. Lo que es evidente es que les preocupa la calidad de su profesorado y del sistema educativo lo que a la ciudadanía el apareamiento del cangrejo rojo americano, y todavía tenemos que aguantarles sus engolados y vacíos discursos electorales sobre la importancia que para ellos tiene la Educación. ¡Qué jartura, dios mío!  


Como dice Eduardo Galeano, debería estar penado el delito de estupidez y aún más el de frivolidad para con los fundamentos de la sociedad, como es la Educación. Al menos, aún nos queda el derecho a soñar, a soñar un mundo donde estos incompetentes sean sólo unos inofensivos mediocres sin audiencia que los escuche, en vez de manejar tan alegremente el dinero, las vidas y las ilusiones de los demás.


jueves, 27 de octubre de 2011

El desastre de la Educación Infantil en Andalucía.


INCOMPETENCIA DE AUTONOMÍA E INICIATIVA

Si existe una etapa maltratada en nuestro sistema educativo andaluz -y mira que las otras no están tampoco para tirar cohetes-, esta es sin duda la de la Educación Infantil. La Consejería de Educación de Andalucía no se ha enterado jamás ni de su importancia esencial para mejorar los pronósticos educativos ni de su potencial compensatorio de las desigualdades de origen socio-económico, ni del formativo de las familias en estas cruciales edades. Lejos de darse cuenta, ni siquiera la LEA (Ley de Educación de Andalucía, 2007) ha sabido contrarrestar el retraso que acumulamos -ya décadas- desde la anterior LOGSE (Ley de Ordenación General del Sistema Educativo, 1990) en estos temas. Para que vean que por muchas leyes que se promulguen, no por eso tiene que mejorar un ápice la realidad educativa.

Mientras todos estos años otras comunidades autónomas más inteligentes apostaron por construir una buena red pública de Escuelas Infantiles y escolarizar al cien por cien de la demanda existente, Andalucía apostó (?) -y perdió- por abaratar costes y anexar unidades de 3 y 4 años a los colegios ya existentes de Ed. Primaria y no poder escolarizar decentemente el 0-3, dejado de la mano de dios a una oferta privada casi desregulada -desde pisos bajos a chalecitos convertidos en guarderías- ni tampoco el cien por cien del ciclo 3-6. Muchas de estas aulas públicas, además, se encuentran instaladas en caracolas tercemundistas, por mucho aire acondicionado que tengan algunas, pero que comparadas con los servicios que ofrece una verdadera Escuela Infantil, son tan parecidas como un huevo a una castaña. Eso sí, no hubo consejero o consejera que no fundara -a modo de Santa Teresa Pública- universidades andaluzas por doquier -"una universidad en cada pueblo" parecía ser el lema, y hoy -mira por donde- somos la comunidad con más universidades públicas de España y parte del extranjero. Eso sí, ninguna aparece en los primeros puestos de excelencia, ni de España ni de Europa. Muchas, malas y desprestigiadas la mayoría. Un verdadero dislate que hoy no se sabe como arreglar ante la sangría de dinero y de alumnos que está costando.

Así que después de más de veinte años de política educativa andaluza cegata, tenemos un sistema educativo hidrocefálico -que da muchos dolores de cabeza además- y una Educación Infantil deficiente y lamentable. Ni se han construido escuelas infantiles, ni se han dotado decentemente a las unidades creadas en los colegios de Ed. Primaria. ¡Y todavía se quejan de los malos resultados escolares obtenidos en la ESO! ¡Tendrán poco seso!

Ahi les dejamos con lo que puede ser una atención a la diversidad ya desarrollada desde las primeras edades, con la experiencia de esta Escuela Infantil de la Comunidad de Madrid.




Y este otro para que se hagan una idea de lo que hablamos cuando decimos ESCUELA INFANTIL, y no una clase en un colegio de Ed. Primaria o en una caracola asiática.


jueves, 28 de julio de 2011

El tsunami neoliberal ahoga a la Educación Pública

INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA

LEY DE LAS PIRAÑAS: Cuando los gastos escandalosos se dividen en porciones pequeñas, el público no tendrá intereses suficientes en ninguno de los capítulos como para reclamar.

Corolario: Un número suficiente de pirañas se puede comer entero el erario público.


La crisis financiera la pagarán -ya la estamos pagando- los que menos tienen: reducción drástica de la inversión en políticas sociales, en la educación y en la sanidad, y recortes en los derechos laborales y en los salarios de los trabajadores entre otras tantas miserias que nos rodean. A principios del s. XXI, de nuevo el trabajo deja de ser un derecho para convertirse en un privilegio concedido por el cacique de turno en la plaza del mercado del pueblo. Esta es la versión más codiciosa de la ola neoempresarial que asuela Occidente, desde Europa hasta el cono sur americano.

Acabar con la Educación Pública siempre ha sido uno de sus fines más explícitos, ahora bajo pretextos pseudotecnocráticos y de gestión neoempresarial de lo público servidos en bandeja por la incompetencia y frivolidad de los gobiernos supuestamente progresistas que han dilapidado décadas de esfuerzo y lucha de generaciones anteriores, además de recursos humanos y dinero de todos, en la construcción de un sistema moderno de educación al alcance de todos. Un sistema relativamente nuevo en España a partir de la Ley General de Educación de 1970. Ahora la Educación dejará también de ser un derecho para convertirse en un privilegio concedido solo a unos pocos: los que se lo puedan pagar.

El Plan Bolonia universitario ha sido en Europa la gran avanzadilla de este sunami neoliberal que endeudará a aquellos que quieran formación específica de calidad y dejará fuera a todos los que no puedan pagárselo. La ola de protestas empieza también a ser una reacción a este sunami que, si nadie lo remedia, lo arrasará todo. Vean si no lo que viene ocurriendo en algunos de los paises que nos rodean en los últimos tiempos -"cuando las barbas del vecino veas pelar..."-, como las protestas masivas de enseñantes y estudiantes ante las reformas neoliberales del gobierno francés, o las manifestaciones de estudiantes en Gran Bretaña, Italia y Grecia contra el alza de las tasas universitarias (noviembre 2010)



O como el Paro Nacional en Chile a favor de una Educación Pública de calidad, contra la privatización y las reformas neoliberales (Julio, 2011).

viernes, 22 de julio de 2011

Los recortes que vienen: la muerte anunciada de la educación pública.

INCOMPETENCIA DE RAZONAMIENTO MATEMÁTICO

PRINCIPIO DE MORGAN: hablen de lo que hablen, siempre hablan de dinero.
LEY DE HEYMANN: la mediocridad se reproduce.


Preparémosnos para los recortes que vienen, tanto si salen unos como si salen otros. "Entre todos la mataron y ella solita se murió", se podía decir de la Educación Pública, una de las conquistas más valiosas de los estados modernos ahora en peligro de demolición gracias a la frivolidad política de unos (PSOE) y la ciega codicia de otros (PP). Ahora, mira por donde, vamos a revisitar los años 80 de la Gran Bretaña de Margaret Tatcher o el mediocre sistema educativo norteamericano, gracias a los adalidades de las visiones neoempresariales de la Escuela que florecen tanto a la derecha (PP) como a la derecha (PSOE).

Tantos años de mala -delictiva en algunos casos- gestión de lo público, también en el ámbito educativo, van a ser la excusa perfecta no sólo para acabar con lo mejor de la Escuela Pública tal y como hoy la conocemos sino con los principios que la sostienen desde el siglo pasado: universalidad, comprensividad, atención a la diversidad o equidad. La (i) responsabilidad de los gobiernos progresistas, sobre todo aquí en Andalucía, pero también en el estado español, acabará probablemente con sus huesos en la eterna oposición pero, desgraciadamente, se llevarán por delante dichos principios para sustituirlos por otros: competencia (individual y entre centros), preeminencia del mercado y de la rentabilidad económica, selección de los mejores (los que se lo puedan pagar)  y aumento de la desigualdad y brecha social. Regresaremos, otra vez, al siglo pasado de la mano de una política educativa nefasta que todos estos años ha sido frívola con lo público, errabunda en los fines y programas, torpe en las estrategias, despilfarradora con los recursos, electoralista en su peor sentido, sin amplitud de miras más allá de las banderías y peleas de medriocres, sin grandeza ni honestidad.

Enfrente, con el camino abierto que deja una política descreida y podrida en sus raíces, la ceguera del mercado al que se fiará ahora la bondad del nuevo sistema educativo: el auge de la política de conciertos (aún más que la realizada por el propio PSOE), la progresiva privatización de lo público, la reducción drástica de recursos humanos y materiales (Madrid suprime las tutorías), la división y desmovilización (aún más) del profesorado, la selección del alumnado y la desigualdad en el acceso a los estudios. Estudiar dejará de ser un derecho para convertirse en un mérito al alcance sólo de unos pocos. El resto no recibirá Educación, recibirá "entretenimiento", como ocurre ya hoy en muchos centros y aulas. No será por tanto un cambio drástico, no lo notaremos apenas a corto plazo, porque la situación actual ya sigue esas premisas de manera más o menos encubierta.

Frente a esto, sólo el rearme moral y político en defensa de una Escuela Pública de calidad podría sacarnos de un regreso al pasado cuyas consecuencias están a la vista de cualquiera que se moleste en leer qué pasa con los sistemas educativos neoempresariales, a quiénes benefician y a quiénes perjudican, y el coste social que pagan las futuras generaciones por muy barato que se presente el coste presente.

Esperemos que, aunque sea en el último momento, la sociedad en su conjunto no consienta otro ataque, como el que llevamos sufriendo hace años, a la Educación de este país, porque sería definitivo y demoledor, da igual quién empuñe el mazo. Ojalá no sea así. Si ahora no ven que las aparentemente inocuas Competencias Básicas son sólo un instrumento más de esta visión neoliberal de la Educación, tanto en las escuelas como en la universidad, neurotizadas por los resultados, la rentabilidad económica y el desarme social, sólo tendrán que esperar unos meses... si nadie lo remedia.

Ahí les dejamos con un reportaje actual de la TV pública argentina sobre los resultados de la aplicación de las políticas neoliberales en la educación sudamericana. Cierto que estamos lejos, geográficamente al menos, pero las claves básicas que generan la desigualdad y la injusticia social son las mismas. La pregunta: ¿a quiénes perjudican dichas políticas? Respuesta: siempre a los mismos, a los que menos tienen.







viernes, 24 de junio de 2011

El MIR para profesores: ¡otra ocurrencia!

INCOMPETENCIA DE CONOCIMIENTO DE LA REALIDAD


Entre Rubalcaba -Gran Visir y presidente del sultanato en la sombra- y el desconcertado Gabilondo -el hermano, ministro de Educación que le sigue el juego por ver si se entera-, han lanzado la enésima ocurrencia educativa: una especie de MIR para el profesorado, pero que no se le parece ni por asomo. Es una forma de "venderlo". Es como llamar... "yate" a un hidropedal playero, o... "televisor" a un teatrito de marionetas. Pero eso es lo que les gusta, seguir la consigna de "si no puedes convencerlos, confúndelos", así el personal se entretiene durante unos días en comentar la ocurrencia y se olvidan de lo esencial: la penosa formación inicial del profesorado español, y no sólo del de Secundaria, sino también del de Infantil y Primaria por más que exista un Grado universitario pensado para los maestros y maestras. 

De este modo, y siguiendo la otra consigna más querida del político educativo, esto es, "suelta un conejo y verás como siempre habrá algún tonto que vaya detrás", lanzan esta nueva ocurrencia, medio copiada de una anterior del PP más ambiciosa, como un reconocimiento descarado del timo que ha supuesto otra de sus caras ocurrencias: el Máster de Educación Secundaria, impartido -perpetrado más bien- por las universidades desde el curso pasado. Ocurrencias para tapar la ineficacia de ocurrencias anteriores -nos ha salido casi una definición de política educativa-. 

Y es que el problema de la mala formación del docente no es MIR o no MIR, si más largo o más corto, si torturamos más o menos a los futuros profesores con periodos de prácticas ficticias. El problema es la nefasta formación universitaria. Es la UNIVERSIDAD la que es incapaz de formar adecuadamente al profesorado español por varios motivos. Pongamos los dos más evidentes desde hace décadas:

1º La inexistencia de un Grado universitario -como existe en otros países- para el ejercicio de la profesión docente, sea cual sea el nivel donde se desee impartirla: infantil, primaria o secundaria.

2º La mediocridad, cuando no incompetencia manifiesta, de la mayor parte del profesorado universitario de las facultades pedagógicas para formar siquiera a futuros maestros, -no digamos a profesores de instituto- cuando este profesorado universitario no sabe lo que es una clase desde que abandonó el colegio o el instituto cuando era alumno/a y, por ende, no sabe una palabra de didáctica específica de la materia en cuestión, ni de la problemática de la profesionalidad docente en los niveles no universitarios.

La existencia del primero evitaría las "vocaciones tardías" de los matemáticos, biólogos, arquitectos... que al no encontrar trabajo optan por ejercer la docencia, dando razones a la maldita frase de Oscar Wilde: "La gente enseña para disimular su ignorancia". Por otra parte, la existencia de una formación universitaria de calidad y prestigiada para los futuros docentes, contemplando incluso periodos de prácticas en la propia formación inicial, evitaría tener que pensar después ni en MIR ni en Másters que sólo sirven para tapar los parches de una rueda que se desinfla por miles de agujeros. Lo más triste es que esto ya lo sabe el propio Gran Visir Rubalcaba, porque él mismo asistió al alumbramiento del engendro LOGSE (1988-1992) cuando era Secretario de Estado de Educación para posteriormente ser Ministro de Educación (1992-1993) y la asignatura pendiente que dejó en aquellos años: la reforma de la formación inicial del profesorado en España. Aquellas renuncias, estos lodos.

Como sigamos así nos va a pasar como a este profesor, si no, al tiempo...


viernes, 27 de mayo de 2011

¿Qué es una comisión?: el único animal que posee doce estómagos y ningún cerebro.

INCOMPETENCIA DE APRENDER A APRENDER


Hoy, 27 de mayo de 2011, el Programa Séneca -de gestión o algo parecido del sistema educativo andaluz- advierte a los institutos que la Comisión de Distrito Único Universitario de Andalucía ha comunicado, a 25 de mayo, cambios en los parámetros de ponderación de más de una veintena de Títulos de Grado -en color rojo y verde en la tabla- de cara a la prueba de acceso a la universidad que "sufrirán" los alumnos y alumnas ¡dentro de apenas quince días! de acuerdo a la Orden 1247/2011 emitida por el Ministerio de Educación la semana pasada. No sabemos qué calificativos (verbales y no verbales) -que no sean insultos o silenciosos cortes de mangas- podemos poner a una noticia de este calibre: ¿injusta, inoportuna, fuera de plazo, imprensentable, desvergonzada, frívola, insensible, ajena a la realidad de lo que se juegan los estudiantes...? Elijan lo que prefieran. Lo que vienen haciendo desde hace dos años con la prueba de acceso a la universidad -vulgo selectividad- es simplemente de juzgado de guardia por quebrantar el derecho básico del alumnado a presentarse a una prueba -que será clave para sus vidas- teniendo muy claras y conociendo con suficiente antelación, las reglas de juego que se van a aplicar. 

El curso pasado, 2009-2010, se aplicó por primera vez la nueva estructura de la selectividad en nuestro país para adaptarla al dichoso Plan Bolonia, y hasta el mismo mes de mayo de 2010 se estuvieron sacando sucesivas modificaciones a dicha estructura y no se dieron a conocer los parámetros de ponderación definitivos hasta ese mismo mes: ¡sólo un mes antes de la celebración de la prueba! A la vista de lo injusto e impresentable del procedimiento seguido -tanto por el Ministerio de Educación como por la Comisión Interuniversitaria de Andalucía y la Consejeria de quien depende- debido al desconocimiento que tenían los estudiantes y sus profesores de dicha prueba en todos sus aspectos, se ofreció un periodo de transición en la que se flexibilizaron algunas normas en relación, por ejemplo, a las vías de acceso preferentes desde distintas modalidades del Bachillerato. Además, el Defensor del Pueblo Andaluz admitió a trámite la queja del procedimiento seguido recomendándose al final de la resolución emitida lo siguiente:

SUGERENCIA: 

• Que la Comisión de Distrito Único Universitario de Andalucía analice los resultados obtenidos del proceso de adjudicación de plazas correspondientes a las enseñanzas universitarias oficiales de Grado en el curso 2010-2011 y elabore las conclusiones objetivas que puedan facilitar decisiones futuras respecto al acceso a la Universidad

De modo especial, que esta toma de decisiones se haga con criterios de prudencia y suficiente previsión para evitar que puedan repetirse situaciones como las producidas en el acceso universitario al presente curso y de forma que quede garantizada la igualdad en el acceso a los centros educativos públicos, entendida en los términos que ha sido definida por la jurisprudencia constitucional.

Pero incapaces de aprender de los errores pasados -de ahí la incompetencia manifiesta-, no podemos dejar de indignarnos ante el hecho consumado de que, de nuevo este año, la Comisión Interuniversitaria informe en los últimos días del curso -hay que recordar que los grupos de 2º de Bachillerato lo terminan el próximo día 31 de mayo- que se han vuelto a modificar los parámetros de ponderación de varias titulaciones universitarias. SENCILLAMENTE IMPRESENTABLE.

Los Departamentos de Orientación de los institutos, junto con las Jefaturas de Estudio, han venido informando desde el curso pasado y principios del presente, de las modificaciones introducidas en la selectividad con el fin de que los estudiantes seleccionen las materias de modalidad más idóneas que pretendían cursar en 2º de Bachillerato así como la estructura de la prueba de selectividad que mejor les conviniese de cara a garantizar el acceso a las titulaciones de su interés. Debido a que la nueva selectividad ofrece un porcentaje alto de optatividad para que cada estudiante la configure de acuerdo con su proyecto vocacional, no es de recibo que, cuando se va a pitar el final del partido se cambien las reglas y todos quedemos "fuera de juego". Esto merecería ser recurrido ante instancias superiores para impedir actuaciones de este tipo, arbitrarias y a destiempo, provengan de donde provengan. No podemos pensar que como se afirma malévolamente acerca del significado del concepto "comisión", la Comisión Interuniversitaria andaluza -y en buena medida también el propio Ministerio- sea el único animal que posee doce estómagos y ningún cerebro. Añadiríamos que sin corazón tampoco ya que de manera tan frívola como insensible ignora los nervios, las ilusiones, las expectativas... de tantos y tantos estudiantes que dentro de quince días se van a jugar parte de su futuro en estas malditas pruebas.




domingo, 17 de abril de 2011

Símbolos religiosos y capillas en los centros de titularidad pública.

                INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA                

Recientemente (18/03/2011) el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha decidido que la presencia de los crucifijos en las aulas de las escuelas italianas no viola el derecho de las familias a asegurar la educación de sus hijos e hijas de acuerdo con sus convicciones.

La sentencia que es inapelable, da la razón a la Presidencia del Gobierno italiano, que en enero de 2010 presentó un recurso contra una decisión anterior de la Corte de Estrasburgo que había amparado las razones de Soile Lautsi, una mujer italiana de origen finlandés (país con mejores resultados en las pruebas diagnostico) que sostiene que los crucifijos violan su derecho a educar a sus hijos en los valores del laicismo.

Con esta decisión, el Tribunal Europeo además de contradecir su propia jurisprudencia, ignora que los niños y las niñas están obligados a asistir obligatoriamente a los centros educativos hasta los 16 años y a partir de ahora deben contemplar a la fuerza un símbolo religioso, el crucifijo (entre otros). ¿qué habrá ocurrido para cambiar de opión? ¿habrá habido soborno? !No creo, la Iglesia no hace eso¡ ¡Berlusconi tampoco!. No hay que ser mal pensado, simplemente es que han reflexionado y se han dado cuenta de que si no cambiaban la sentencia podían ir al infierno.

La Santa Sede ha visto en esta sentencia un apoyo más a su cruzada a favor de una Europa cristiana, que ve en el crucifijo el principal símbolo de Occidente. Y la Iglesia Española se prepara para el adoctrinamiento o catequesis en todos los centros sostenidos con fondos públicos, dentro del horario lectivo. ¿Se prepara? Siempre lo ha estado.

Y por si fuera poco, el ministro de educación condena la protesta contra la capilla en la universidad pública. Pero qué podemos esperar de este ministro que estudió con los corazonistas y posteriormente ingresó en la congregación del Sagrado Corazón, fraile de los Hermanos del Sagrado Corazón hasta 1979, en que una crisis espiritual le llevó a convalidar sus estudios y a abandonar la misma, dio clases en diversos colegios de los corazonistas antes de abandonar, …

No está claro cuántas capillas quedan en las universidades públicas españolas, en cuántas de ellas se ofrecen misas y otros actos religiosos (como en la de Salamanca, Barcelona o Sevilla, por ejemplo) y en cuántas permanecen abiertas, pero con el espacio desacralizado. En cualquier caso, deberían estar todas fuera de la universidad pública.

La Consejería de Educación de la Junta de Andalucía no puede permanecer en silencio ante la cacerolada contra las capillas en la universidad pública.

Pero un estado laico y aconfesional, como se supone que es España, ¿puede autorizar, legitimar y financiar la religión en los centros escolares, mantener capillas en los institutos y en las universidades públicas, ...? No debiera pero lo viene haciendo desde siempre, independientemente de quien gobierne. En Andalucía han demostrado más interes y esfuerzo en estos asuntos que otras comunidades autónomas.

El Sistema Educativo no puede convertirse en “tierra de misiones”, perpetuando las enseñanzas de religión en el segundo ciclo de educación infantil, educación primaria, educación secundaria obligatoria y bachillerato, además de las instalaciones y conservación de capillas en varios institutos de enseñanza secundaria y la mayoría de las universidades públicas. Es decir evangelizando desde los 3 años (algunos comienzan con dos años) hasta que abandonen el sistema educativo (lo de educativo es un decir). Pronto incluirán la religión en el primer ciclo de educación infantil, es decir a niños y niñas de 0 a 3 años. Ya tenemos asesores y asesoras de religión en los Centros de Formación del Profesorado (CEPs), grupos de trabajo de religión, etc. Y todo ello con dinero público.

Naturalmente la selección del personal que imparte la religión, la seleción de los asesores y asesoras de religión, así como la determinación del currículo es competencia de la jerarquía eclesiástica y de las correspondientes autoridades religiosas. Pero la financiación del personal y de todo lo demás es por cuenta de la Administración Educativa. ¿Se puede ser más tonta aún? El refrán “Además de puta pongo la cama”, cobra significado ante noticias como esta. Y encima los centros religiosos sostenidos con fondos públicos no admiten a alumnos y alumnas que no quieran cursar religión. En ningún país democrático se subvenciona a este tipo de centros. En otros centros, muchas familias eligen religión porque no quieren señalarse.

Actualmente nos encontramos con una Consejería de Educación con un doble lenguaje, por una parte declara la defensa de la escuela pública y por otra los hechos son claramente a favor de las tesis defendidas por la Iglesia.

Tampoco los docentes debemos permanecer en silencio en nuestros centros escolares, no debemos “dejar hacer”, “pasar de” o “ser indiferentes” por considerarlo un asunto ajeno a nosotros o que incluso nos reporta algunos beneficios en el horario laboral, no debemos animar al alumnado a que elija la religión para “cuadrar mejor los horarios”, porque no sabemos qué hacer con el alumnado que opta por la atención educativa, o porque así tenemos algunas horas libres y el centro cuenta con un profesorado que les permite servir de apoyo en ciertos momentos, aula de convivencia, guardias, etc.

Los centros escolares sno pueden convertirse en perpetuadores de la religión católica, en transmisores de su ideología y mantenedores de su poder y del monopolio de las ideas.

A nuestro entender, la presencia de símbolos religiosos de cualquier naturaleza en los centros escolares vulnera la libertad de conciencia de alumnado y profesorado, además de dos principios básicos: el de igualdad y el de neutralidad del Estado.


George Dennis Carlin nos ilustra sobre este tema.

viernes, 15 de abril de 2011

La atención a la diversidad en la universidad: ¡seguimos en el s. XIX!

INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA

Nada hemos visto escrito sobre el manoseado Plan Bolonia de la universidad y uno de los principios vertebradores de los sistemas educativos modernos: la atención a la diversidad. Principio que hace efectivo el Derecho a la Educación -consagrado desde la Constitución de 1978- para todas aquellas personas afectadas por alguna discapacidad u obstáculo socio-económico que pudieran impedírselo. Para los segundos nunca serán suficientes los sistemas de becas, pero para los primeros la universidad se convierte en un territorio hostil y nada sensible a sus necesidades educativas. Mientras el sistema educativo no universitario, a duras penas desde los años 80 del siglo pasado, ha ido haciéndolo realidad siempre con escasez de recursos y de sensibilidad, lo de la universidad actual clama al cielo. Con un retraso secular que el Plan Bolonia será incapaz de resolver, al ingresar en la universidad, el estudiante español con problemas -y desde luego el andaluz- aprenderá con rapidez que allí nadie le va a echar un cable y que tendrá que buscarse la vida como sea en un sistema caótico, autoritario y mediocre, salvo escasas excepciones, como ya tienen claro todos aquellos que han podido realizar alguna estancia en una universidad europea, gracias a programas de intercambio como el conocido Erasmus. 

Pongamos un caso concreto que acaba de salir en los medios de comunicación: el de la alumna Rocío Herrezuelo. Afectada desde su nacimiendo por una grave discapacidad física fue educada, tanto en la Ed. Infantil y Primaria, como en la Secundaria -ESO y Bachillerato- por un colectivo de profesionales docentes que, no contando siempre con los medios adecuados, hicieron realidad su Derecho a la Educación y combatieron con ella los obstáculos de todo tipo que fueron presentándose. Rocío, debido a su inteligencia y tesón, obtuvo el Título de ESO y posteriormente el de Bachiller y superó la Prueba de Acceso a la Universidad (selectividad). Ahora, ella y su familia tienen que volver a luchar -sin muchas fuerzas ya- con un sistema universitario arcaico que ni comprende, ni valora, ni apoya -salvo personas aisladas- su voluntad de estudiar y seguir aprendiendo. Matriculada en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla desde octubre pasado, su madre, ya muy mayor, ha tenido que acompañarla dentro de las clases porque esa Universidad, que tanto aparece en los periódicos suscribiendo convenios millonarios y codeándose con figurines de medio pelo, no dispone siquiera de los escasos, pero suficientes, medios que Rocío disponía en el colegio y en el instituto. Ningún profesional experimentado en este tipo de casos puede estar a su lado -como sí ocurrió en el instituto- por "falta de presupuesto". Como si ya la universidad pública no nos costara a todos un pastón que, en muchas ocasiones, encubre endogamias en la contratación de profesores/as, dispendio en los viajes "de estudios" y una hipertrofia de mediocres que, sin embargo, todos seguimos pagando, y que en la universidad privada -que no ponemos como modelo desde luego- ya se habrían ido a su casa hace años a hacer "puñetas". 

Rocío Herrezuelo, Premio de la Delegación del Gobierno de Sevilla en el año 2011, que reconoce su valía personal y educativa, en un acto que hasta ahora sólo se quedó en eso: un grabado y un aplauso memorable, sigue abandonada a su suerte, mal atendida, por que la UPO no considera que sea rentable educarla. a pesar de que tienen la desfachatez de tener publicado en 2008 un Informe sobre Universidad y Discapacidad. Ya ven para que sirven los "informes", sólo para quedar bien ya que es bien sabido que "el papel lo soporta todo". Pero, lejos de abandonar y tirar la toalla, Rocío les va a plantar cara hasta que se les caiga la suya de pura vergüenza. ¡Y ESTE ES EL PLAN BOLONIA QUE IBA A MEJORAR LA UNIVERSIDAD! La misma "mierda" -con perdón- que ya expusimos con el máster de Secundaria hace unas semanas. Eso sí, una mierda más cara pero de la que no se sabe a dónde va a parar el dinero que deberían dedicar a otras empresas más loables. ¡DE PENA!

¿Está tan saturada de "cerebros" la universidad española como para despreciar tan facilmente a quien le da problemas de atención adecuada? ¿Qué harían con alguien como Stephen Hawking? Ahora que estamos próximos a la Semana Santa, parece oportuno brindaros una conversación entre tres monstruos de la Ciencia y de la Ciencia-Ficción: Carl Sagan, Stephen Hawking y Arthur C. Clarke, hablando sobre Dios. ¡Que lejos está la universidad española de esta forma de entender la diversidad!



viernes, 8 de abril de 2011

!In-Competencias Básicas cumple un mes!

                  
GRACIAS A TOD@S LOS QUE NOS SEGUÍS

Hoy se cumple un mes desde que el día 8 de marzo realizamos la primera entrada de este blog. Era martes de Carnaval y lo celebrábamos con chirigotas de Cádiz. Hoy, curiosamente, se celebra en el santoral cristiano a San Agabo, profeta, que, según atestiguan los Hechos de los apóstoles, movido por el Espíritu Santo anunció una gran hambre sobre toda la tierra. Todo un profeta de la crisis actual de la que solo ZP aún no se ha enterado. Ante tal predicción apocalíptica, hoy sólo cabe ya indignarnos, como nos exhorta Stephane Hessel.

Precisamente, en el siguiente vídeo, José L. Sampedro presenta la obra de Hessel "Indignaos" publicada en España y, de camino, propina un elegante bofetón a la educación actual y, especialmente, a la enseñanza universitaria bajo el Plan Bolonia. No se puede decir más claro.



Y para reirnos un rato, ahí van Les Luthiers con el tango "Me engañaste una vez más" dedicado a nuestros políticos educativos. ¡No se pierdan el final!


   


viernes, 25 de marzo de 2011

El máster de Secundaria: un timo con mucha desvergüenza.

INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA


La competencia Social y Ciudadana supone adquirir y poner en juego valores de honestidad y compromiso en las relaciones cívicas y de excelencia en las laborales y son precisamente estos valores los que  no aparecen en el problema que traemos a colación. A los que les gustaba el Plan Bolonia les va a sentar mal esta entrada del blog. Lo sentimos, pero en relación con el Máster de Enseñanza Secundaria no estamos ante un caso de mejora de la educación universitaria andaluza, sino ante una verdadera estafa con descaro y alevosía. Si este Máster no fuera obligatorio para poder presentarse a las oposiciones y poder enseñar en los institutos, nadie pagaría los 1.800 € que vale este engendro con visos de atraco a mano armada.

Cualquier profesor/a que quiere opositar y acude a una academia privada o a un preparador personal le cuesta menos dinero y aprende más de su profesión futura que en este infumable timo, ya que será lo bastante avispado, por la cuenta que le trae, para comprobar que sus preparadores sean profesorado experimentado de la especialidad a la que desea opositar y no becarios o profesorado titular de la universidad que jamás ha pisado un instituto salvo cuando fueron alumnos. ¿Se imaginan un Máster en Cirugía Cardiovascular para todos los médicos que quisieran ejercerla, que costara un huevo -con perdón- y fuera impartido en su mayoría por profesorado que jamás hubiera abierto ni un conejo -con perdón otra vez-? ¿Cuanto tardaría la sociedad y el propio alumnado en demandar en los tribunales a los gestores de tal despropósito por fraude? Pues eso es exactamente lo que ocurre en este Máster de Enseñanza Secundaria que, encima, es obligatorio y, por tanto, el alumnado se siente cautivo y muchos no desean sino pasar el trago cuanto antes, no vaya a ser que si protestan además los suspendan y pierdan los 1.800 € que les han birlado por la cara.

Ante esto, la Consejería de Educación argumentará que, en virtud de la autonomía universitaria, reconocida en la LRU, es la universidad correspondiente la responsable del desaguisado, pero dichas universidades dependen de su Dirección General correspondiente y, por tanto, asume la misión de velar y garantizar la calidad de los máster que ofertan las universidades, a través de los organismos establecidos al efecto -que evidentemente no funcionan hasta ahora-. Con más motivo si cabe en este caso, porque dicho máster da carta de naturaleza a los futuros docentes que accederán a los institutos públicos que gestiona dicha Consejería. No se entiende pues que la Consejería de Educación cierre los ojos ante la realidad y permita estos desmanes conocidos desde hace años.  Ya el curso pasado se registraron protestas públicas y manifestaciones en varias ciudadades andaluzas, pero antes de Bolonia, el denominado CAP (Certificado de Aptitud Pedagógica) consistía en el mismo "mojón" -con perdón-, pero al menos era un mojón  chiquitito y barato (unos 400 €). Gracias a los listos de Bolonia, tenemos con este Máster un mojón más grande y mucho más caro, y eso sí, tan inútil como el anterior CAP. He aquí un ejemplo claro de como pretendiendo mejorar la cosa se empeora y se jode a mucha más gente que antes.

El problema de la formación inicial del profesorado en España radica esencialmente en la mediocre universidad que tenemos para formarlo. Y si no se le mete mano a la universidad no hay nada que hacer sino poner parches cada vez más caros e inservibles.  En vez de eso,  no sólo no lo arreglan sino que lo empeoran y lo encarecen. ESO SÍ, MIENTRAS TANTO, ALGUNOS SE ESTÁN EMBOLSANDO UNA PASTA POR LA CARA, POR LA CARA DURA QUE TIENEN. Otro capítulo más, desgraciadamente, de lo poco que le importa a la ciudadanía que la formación del futuro profesorado sea de calidad. No nos sorprendamos después de los pobres resultados de nuestro sistema educativo, cuando el elemento esencial, que no es otro que su profesorado, se forma de manera tan deficiente. Si quieren ver como se pueden hacer bien las cosas no dude en pinchar aquí.  NO SE PREOCUPE, NUESTROS POLÍTICOS NO SE ENTERARÁN.