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miércoles, 22 de febrero de 2023

Laika en la consejería: se veía de vení...

 

               INCOMPETENCIA CULTURAL Y ARTÍSTICA              

Tras ceder a las peticiones del profesorado de música para no reducir sus horas en la enseñanza obligatoria, profesorado que ha entonado a coro la letanía de ¡virgencita, por favor, que nos quedemos como estábamos!, la señora consejera de educación de Andalucía, la Sra. Patricia "Laika" del Pozo, ha optado por la salida fácil, o sea, fíjate, Tamara, qué lista es: vestir a un santo para desvestir a otro, quitando las horas que le hacían falta de las asignadas a la educación visual y plástica. De este modo, ha hecho un pan como unas tortas, contenta al profesorado de música a la vez que jode -con perdón- al profesorado de educación visual y plástica, echándolos a pelear. Una jugada "maestra" si no fuera porque es tan burda que se veía de vení desde lejos y el profesorado, tanto de música como de plástica, no va a caer en la trampa de pelearse por la miseria que afecta a ambos cuerpos.

En la educación andaluza, por lo visto, el que no llora no mama -seguimos con los aforismos populares-. La razón curricular, la coherencia educativa, brillan por su ausencia. Como siempre. Estos del PP, que venían a arreglar los desafueros y corruptelas del cortijerío socialista emprenden el mismo camino al parecer: el del populismo educativo más ramplón (lo de la nueva materia de "Cultura del Flamenco" es de traca). De nuevo, como decíamos en la entrada anterior, lo que se trata es de tapar agujeros poniéndoles cuadritos encima para que no se vean, en vez de reconstruir un edificio que está dañado desde sus cimientos.

Los nuevos borradores que ha publicado la consejería de educación de los futuros decretos de enseñanzas andaluces no tienen un pase. En primer lugar, no entendemos cómo la consejería ha tardado tanto tiempo en elaborar semejante bodrio. Cuando la mayoría de CCAA han sacado ya en sus boletines oficiales los correspondientes decretos el año pasado, aquí en Andalucía todavía andan pensándoselo mientras entretienen al profesorado haciendo "deberes" -elaboración de situaciones de aprendizaje- sobre un currículo que aún no se ha publicado en BOJA. La pregunta es inmediata: ¿o son muy torpes y no saben hacerlos o es un cálculo partidista para agotar el curso antes de las elecciones generales? Siguiendo a Ockham y su navaja nos inclinamos por la primera opción: son muy torpes. "Laika" está perdida en el Sputnik navegando rumbo a lo desconocido y en el centro de mando en tierra la miran embobados dando vueltas a la perdiz sin saber qué hacer.

La noticia ya no es noticia: Andalucía aumenta las horas de las áreas instrumentales -lengua, matemática e idiomas extranjeros- con el fin de "mejorar los pésimos porcentajes de aprendizaje que obtiene el alumnado" en las pruebas internacionales. Pues qué bien. Deberían los peperos repasar los últimos veinte años para ver que esa medida de novedad no tiene ninguna. Ya lo anunciaron los socialistas en las dos reformas anteriores sin resultado alguno. Llueve sobre mojado. Ahora, encima, recuperan la "hora de lectura obligatoria", ¿se acuerdan?, aquella que impusieron los socialistas en el mal denominado Plan de Lectura y que tan poco resultado dió. Pero aquí los resultados, los datos, la experiencia vivida en el aula, no le interesan a nadie, y mucho menos a "Laika" que anda perdida en el espacio.

Por lo que se ve, el PP se ha abonado al populismo propagandístico. La optativa de "debate y oratoria" es el reconocimiento de que la enseñanza de la lengua no va bien, porque este contenido es propio de la materia de Lengua Castellana. Por tanto, es el reconocimiento de lo evidente: el problema de que nuestros alumnos y alumnas tengan una competencia tan pobre en lenguaje oral y escrito no es un problema de falta de horas sino de metodología de la enseñanza de la lengua que se desarrolla en las aulas. Una metodología impuesta por un currículo escorado estúpidamente a la machacona enseñanza de la gramática: ¡no saben hablar ni escribir bien, pero hacen unos análisis sintáticos que te cagas! No Sra. Laika, no es un problema de horas, no es un problema de cantidad, es un problema de calidad de la enseñanza, y Vd. misma lo reconoce al añadir a las cuatro horas de la materia común las optativas de debate y oratoria y la hora de lectura obligatoria. Qué chapuza. 

Lo de la materia optativa Cultura del Flamenco no tiene tampoco un pase. Por lo visto no se acuerdan de aquel bodrio electoralista que inventaron los socialistas hace una década denominado "Flamenco en el aula", que tuvo como predecesor aquel infumable plan que llevaba a "flamencos" de verdad por los centros andaluces a finales de los años 90. Hicieron hasta un currículo propio para Primaria y ESO. Y no fue a ninguna parte, gracias a dios, porque no sabemos qué hubiera sido del flamenco si este se hubiera convertido en materia evaluable. Ahora lo sabremos por fin. Por otra parte, ¿esa materia no estaría incluida en el currículo de Música? Pues claro, pero hay que hacer propaganda, y el PP ahora quiere ser más andalucista que nadie a costa, suponemos, de que el profesorado de Música (?) imparta la nueva optativa. Queremos ver cuánto porcentaje de dicho profesorado sabe algo de flamenco. Al final adscribirán la materia al profe que necesite horas y se limite a poner discos de Camarón en la clase. Olé.

Vamoavé, Sra. Laika, el currículo es un ladrillo y no un globo, si se aumentan las horas en dichas áreas instrumentales, bien directamente en cada materia, bien inventándose nuevas materias chorras para contentar al populacho, se verá obligada a quitar horas de otras materias que son más necesarias. Y ahí viene el problema de las enseñanzas artísticas, las "marías" son las que pagan el pato de esta nueva estupidez curricular que no servirá para nada, salvo para cabrear, desmotivar y jartar a muchos docentes de dibujo y artes plásticas que mandarán "al carajo" no sólo a la consejería, sino a su propia vocación de enseñantes. 

Eso sí, nuestros alumnos y alumnas seguirán sin saber expresarse bien en su lengua materna, seguirán sin saber hablar mínimamente un idioma extrajero después de DIEZ años de enseñanza, huirán de las matemáticas como de la peste, escucharán flamenquito dando palmas y, de paso, se cargarán las áreas artísticas. Una pena.

Laika en la consejería: se veía de vení. Sí, nuestra expresión oral y escrita deja mucho que desear. Es lo que hay. Pero, al menos, siempre nos quedarán LAS ARTES de verdad para salvarnos de la estupidez que nos rodea. 

Sabemos que la Sra. del Pozo no tiene tiempo de leer ni de ver vídeos sobre la educación artística, pero para el resto del personal aquí les dejamos una entrevista con Matt Goldman ilustrando la importancia de dicha educación en la formación de la personalidad de los alumnos y alumnas.


domingo, 15 de enero de 2023

¿Por qué no interesa evaluar nuestro sistema educativo?

 

              INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA             

Si hay una cosa clara que podamos afirmar sobre nuestro sistema educativo es que a nadie le interesa evaluarlo. La pregunta surge sin forzarla: ¿por qué a nadie le interesa? Buena pregunta. Veamos si las respuestas que les ofrecemos están a la altura de su simplicidad.

Durante la experimentación de la reforma LOGSE (1990), finales de la década de los 80, se acuñó la evidencia de que no existían controles de calidad de la educación que se impartía en nuestros centros educativos. Se culpaba a la dictadura y a lo poco que le interesaba al franquismo una educación de calidad, un ciudadano bien formado, crítico y participativo. Aunque, ya en democracia, tampoco se sabía nada de los efectos de las normativas, dictámenes, informes y programas que, a partir de entonces, lanzaba la administración educativa de turno. Si, por ejemplo, habían funcionado bien, en qué, en qué no, qué resultados se habían obtenido de manera contrastada, cuánto dinero se gastó en ellos, etc... Incluso, durante todos estos años, cuando algo se ha tratado de evaluar por parte la administración o de los diferentes "entes" evaluadores que se fueron creando -por ejemplo la AGAEVE en Andalucía, o el INEE para el conjunto del Estado- frecuentemente no se dieron a conocer sus resultados, y menos aún sus datos en bruto para que cualquiera otra entidad o cualquier ciudadano pudieran extraer sus propias conclusiones. A más a más, en muchas ocasiones estos "entes" públicos fueron instrumentalizados para decir -o no decir- lo que le interesaba al gobierno en el poder. (Algo similar a lo que pasa actualmente con el CIS del Sr. Tezanos, o mejor, del Sr. Sánchez).

El descrédito, pues, de estas iniciativas evaluadoras "independientes" a cargo de la administración educativa, tanto del Estado como de las CCAA, ha sido muy alto. Y ahí sigue, nadie se fía de sus estudios, ni de sus iniciativas evaluadoras, ni de sus buenas intenciones para mejorar el sistema educativo. Sólo disponemos de los aburridos datos estadísticos que el Ministerio publica en su página web -la mayoría facilitados por las propias CCAA, menuda fiabilidad-, y nos tememos que también están debidamente "maquillados", por si acaso.

A la administración educativa -sea cual sea haya sido su color político desde la transición de 1978, (en esto son muy parecidos los partidos políticos cuando llegan al poder) no le ha interesado nunca una evaluación independiente y constrastada de la educación en nuestro país. Y esto es muy grave porque sin datos objetivos, sin investigaciones bien estructuradas que puedan ofrecer orientaciones y guía de las posibles acciones a emprender, es imposible tomar decisiones acertadas a medio y largo plazo. ¿Es que no les interesa mejorarla, entonces? Pues es evidente que no. La educación desde el final de la dictadura ha venido siendo utilizada preferentemente para la gresca política, para comprar votos, para el desgaste del rival, pero nunca para la mejora de los aprendizajes de las nuevas generaciones. Eso dice mucho de la catadura moral y política de los que nos gobiernan en democracia y que nosotros hemos contribuido con nuestros votos o nuestras abstenciones a que así sea. No hay que recordarles que no se debe evaluar lo que se desea manipular, no vaya a ser que alguien se entere de lo que no debe.

¿No le interesa tampoco al profesorado? Uff, buena pregunta también. El profesorado ha sufrido desde siempre un concepto de evaluación de su trabajo más cercano a la supervisión normativa o ideológica que al asesoramiento o guía, por eso no es raro que desconfíe tanto de todo lo que suene a "evaluar el sistema" o a "evaluar las tareas de enseñanza". Y sin su colaboración honesta resulta prácticamente imposible saber exactamente qué está pasando en los centros y en las aulas. Así que, en general, tampoco está mucho por la labor. (Lo de la autoevaluación docente o los informes de propuestas de mejora a que están obligados los centros ni lo mencionamos, porque tan sólo son un chiste malo).

¿Y a las familias y al alumnado? ¿Y a la ciudadanía? ¿Tampoco les interesa? Salvo un escasísimo -aunque honroso- porcentaje, sus problemas quedan bien lejos del interés evaluador y contrastado de la educación. Se conforman con poca cosa mientras sus hijos estén recogidos y bien atendidos. Que aprueben es su principal y casi única meta y nadie les puede culpar por ello, porque sobre este eje gira el sistema desgraciadamente. Lo de que aprendan más o menos es otro nivel y a ese nivel ni nos acercamos todavía. Ni siquiera distinguen aprobar de aprender. Aunque muchos docentes tampoco lo hacen.

Así que el panorama no puede ser más desolador para quien le interese saber qué está pasando, obtener datos fiables y acordar en qué podemos mejorar. Siempre será mejor -parece ser- actuar a ciegas o por intereses poco confesables, obedecer consignas o negar la realidad. Ahora bien, paradójicamente, a todo el mundo se le llena la boca después con LO IMPORTANTE QUE ES LA EDUCACIÓN PARA EL PRESENTE Y FUTURO DE NUESTRO PAÍS. ¡Ja! Menos cuentos, Caperucita.

Siempre nos quedará París, decían en la película Casablanca. A nosotros nos quedarán tan sólo las pruebas internacionales externas -PISA, TALIS, PIRLS, TIMSS, etc.- para cubrir esta enorme laguna. Pero es evidente que son pruebas descontextualizadas, puestas en entredicho bajo determinados parámetros, realizadas sobre muestras reducidas y sujetas a criterios y objetivos que no siempre son compartidos, por lo que sus resultados siempre resultan precarios y discutibles. Pero, algo es algo, comparado con el vacío evaluador del que "disfrutamos" aquí. Ofrecen algunas pistas, si bien resultan escasas para permitirnos caminar seguros. Lástima.

¿Un organismo o institución española independiente, prestigiada, con recursos suficientes y dirigida por los mejores para evaluar la educación de nuestro país, ofrecer resultados contrastados, sacar conclusiones y realizar propuestas de mejora? Olvídense. No está el horno para bollos. ¿No ven cómo está el patio?

Les proponemos aquí los resultados descorazonadores de una prueba evaluadora de conocimientos de Primaria realizada a jóvenes adultos por la calle. Pues ni esto hacemos en el sistema educativo, no vaya a ser que comprobemos lo poco sirven nuestros títulos académicos en la vida real. No se desanimen. A nadie le importa. Ni siquiera a Vds. Disfruten y rían.


jueves, 10 de febrero de 2022

Imbroda se hace cliente de Amazon

 

                  INCOMPETENCIA DIGITAL                  

El ínclito consejero de educación andaluz, el Sr. Imbroda, dice que es un hombre un poco raro porque ha suscrito un "acuerdo" con la multinacional Amazon en el que participarán 900 docentes. Como siempre, se confunde por querer salir en las fotos a toda costa. Comprendemos que las elecciones se acercan y tiene que aparecer como sea en los medios. Ciudadanos se juega la batalla agónica de su existencia en las próximas elecciones andaluzas, visto lo torpes que han sido sus estrategas políticos en el resto del país. Se entiende que se preocupe por sus "garbanzos", pero no se entiende que lo haga a costa de querer vendernos otra moto averiada. Porque lo verdaderamente raro, Sr. Imbroda, no es que se apunte a salir en la foto con el gigante de la distribución. Lo que hubiera sido verdaderamente raro es que no se prestara a este sucio juego electoralista y propagandístico y, encima, blanqueando a una empresa como Amazon.

Vamos a ver Sr. Imbroda. En primer lugar, Amazon no es una ONG ni una fundación caritativa con la que ir de la mano para mejorar la educación andaluza. Amazon es una empresa dedicada a ganar dinero a mansalva sumando clientes y arruinando a competidores, a mayor gloria de su multimillonario propietario Jeff Bezos, el cual, por cierto, no ha tenido problemas en pedir al puerto de Rotterdam que desmonte un antiguo puente para que pueda pasar su enorme yate. Este es el calibre personal del megalómano propietario de Amazon con el que se siente orgulloso el Sr. Imbroda de compartir algunas migajas de pan que le echa en el suelo para que pique como un pollo.

En segundo lugar, Sr. Imbroda, menos lobos, porque dando por hecho que de verdad sean 900 los docentes que participen gracias a su acuerdo -y ya sabemos cómo suele hacer las cuentas la consejería que Vd. dirige cuando le interesa- constituyen un porcentaje exiguo con respecto a los 126.000 que trabajan en Andalucía. Así que no creemos que un porcentaje que no llega ni al 1% del profesorado pueda permitirle a Vd. salir en ninguna foto sonriente. Y esto en el supuesto de que el programa implantado no contenga fallos de desarrollo y recursos, como suele ser habitual en este tipo de anuncios de programitas electoralistas que, al cabo de los meses, desaparecen sin dejar rastro. 

En tercer lugar, Sr. Imbroda, nos gustaría saber qué le dijo ese profesor al que alude antes de su comparecencia en el IES Valle-Inclán de Sevilla donde montó el escenario para su foto, porque resulta sospechoso que la comience tomando nota y excusándose de las indicaciones o peticiones que le hizo previamente. Entendemos por su dubitativa respuesta que su consejería no ha hecho los deberes para garantizar la puesta en marcha del programa de manera efectiva o con los recursos necesarios. Así que, mucho nos tememos que volvamos a revivir la inutilidad de los innumerables programitas educativos implantados por sus antecesores en el cargo, de tan infausta memoria, programitas y antecesores.

Finalmente, y para no aburrirle mucho, la foto que se ha hecho con Amazon resulta aún más vergonzante, Sr. Imbroda, no sólo por con quién lo firma, sino porque tampoco le va a servir para ocultar que la Formación Profesional en Andalucía sigue teniendo problemas serios, tanto de número e idoneidad de su profesorado como de alumnado mal orientado y mal formado, tanto de actualizacion, aumento y mejora de su oferta como del alto porcentaje de abandono de estudios que sufre. Así que, en vez de hacerse fotos trucadas, ¿por qué no se dedica a resolver los problemas que tiene la FP en Andalucía? ¿No le parece que no le beneficia en nada suscribir acuerdos con multinacionales que están arrasando a tantos pequeños comercios y dejando a miles de trabajadores y autónomos de proximidad en la calle por aceptar las migajas que le tira debajo de la mesa el Sr. Bezos quien, además, explota a sus propios empleados? ¿No le parece que debería dedicarse en exclusiva a resolver los problemas reales de la FP en vez de hacerse fotos para ver si su partido no se hunde en Andalucía en las próximas elecciones? Pues eso.

En fin, como seguimos con cuerpo de carnaval, pues somos pecadores empecinados, les dejamos con gente más auténtica y graciosa que el Sr. Imbroda cuando posa para una foto. Aquí están los Imparciales, chirigota callejera de Cádiz con un surtido de cuplés a cual más gracioso e inteligente. ¡Va por el matrimonio del Sr. Imbroda con el Sr. Bezos! ¡Que se besen, que se besen!

 

                         

lunes, 31 de enero de 2022

El consejero de educación hiperventila

 

                INCOMPETENCIA DE COMUNICACIÓN LINGÜÍSTICA               

El consejero de educación andaluz, el Sr. Imbroda, ha realizado la semana pasada un balance de los tres años que lleva al frente de dicha consejería. En su alocución, sólo faltó que, al finalizar, se diera besos a sí mismo en público -suponemos que en privado no tendrá reparos- por lo bien que lo había hecho y lo que sabía de la Formación Profesional que nadie sabía; vamos, que nadie sabía que lo supiera. Suponemos que todo fue fruto de una hiperventilación incontrolada. Ya, desde el comienzo de la misma, resultó sumamente notable que repitiera varias veces que su consejería no ha dejado ningún niño atrás. Una afirmación que sólo podríamos comprender si el Sr. Imbroda, impedido por un collarín, nunca hubiera girado la cabeza y mirado a su espalda. Porque, en esta pandemia, e incluso mucho antes, no es que la consejería de educación andaluza haya dejado algún niño atrás, es que ha dejado, cada curso escolar, a MILES de niños y jóvenes abandonados a su suerte (denle un rápido vistazo a las entradas de este blog y verán que no exageramos)

Como decíamos en una entrada anterior, este tipo de discurso es una de las consecuencias de vivir en una realidad paralela, -más propia de programas como Cuarto Milenio de Iker Jiménez-, esto es, la que impone concebir la política -en minúsculas- como mera propaganda barata o como universo compuesto de alucinaciones y psicofonías. Mundos para-lelos a los que, por cierto, parece haberle cogido gusto el Sr. Imbroda. Como si la ciudadanía andaluza fuera menor de edad o iletrada o ambas cosas. Lo triste es que, a lo peor, tiene razón y no existe una ciudadanía andaluza como tal sino una amalgama informe de adultos que piensan y se comportan como críos malcriados, y así nos tratan.

El balance presentado es tan inútil y aburrido que pareciera de extraterrestres pedirle al Sr. Imbroda que, si de lo que se trata es de hacer una rendición de cuentas de su gestión, nada sería más apropiado que comparar cómo encontró la realidad educativa andaluza hace tres años para, a continuación, exponer con datos -y no con eslóganes huecos- cómo la ha dejado después de su "espectacular" liderazgo. Pero, a la vista de la intervención que les hemos enlazado al principio de esta entrada, este habitual procedimiento no parece haberse tenido muy en cuenta. Más al contrario, el Sr. Imbroda se dedica en el vídeo a enlazar, una tras otra, consignas publicitarias sin ningún dato relevante que las sostenga. Además, tampoco parece haberse preparado siquiera su intervención -qué menos- cuando debe tener más de diez asesores/as dispuestos a escribírsela y quedar bien ante el auditorio. En el vídeo parece leer aburridamente a los asistentes una presentación power point que no vemos, pero ellos sí. Debe ser que está embebido en asuntos más urgentes, aunque desconocemos cuáles pueden ser más allá de los que se le encargaron hace tres años. Nada más y nada menos que mejorar la maltrecha educación en Andalucía.

Pero esto es lo que hay, un argumentario compuesto únicamente de consignas: "no hemos dejado ningún niño atrás" -mentira-; "tenemos la mayor plantilla de profesorado, aún con menor número de estudiantes" -media mentira, porque se ha visto obligado a aumentarla por las necesidades de la pandemia-; "nuestro principio básico ha sido la atención a la diversidad" -mentira podría-; "su viceconsejera (?) ha mantenido un diálogo permanente con los sindicatos" -brindis al sol, como si no se hubiera hecho antes de que él o ella llegaran-; "bajar la ratio no es la solución" -mentira torticera-; "hemos impulsado como nunca la transformación digital" -mentira con descaro, ignorando el aumento de la brecha digital; "hemos impulsado un sistema educativo a la altura del s. XXI" -mentira cercana a un delirium tremens-; y así hasta el final del vídeo, sin olvidar -¡cómo no!- una loa final -honor y gloria a la Formación Profesional- que hemos escuchado ya tantas veces que nadie se cree este discurso si no es aportando datos reales, porque recurrir a la supuesta mejora de la FP sigue siendo el manoseado recurso de una consejería que ha perdido el rumbo -y la vergüenza- desde hace décadas. 

Sí, es verdad que al Sr. Imbroda le corresponden tan sólo los últimos tres años de este desastre general, pero el tono adoptado no varía un ápice de aquel al que nos tenían acostumbrados sus vergonzantes predecesores, así que, supone un pésimo augurio que el Sr. Imbroda copie estúpidamente tics y estrategias que no sirvieron ni en el pasado cortijero andaluz. Por ahí no, Sr. Imbroda, se equivoca. Podrá Vd. convencer a sus deudos, acólitos y feligreses, pero no al conjunto de los que, a diario, pueblan los centros educativos andaluces. No nos trate como imbéciles para volver al latiguillo del "España va bien" convertido aquí en "Andalucía va bien". Lo que es seguro es que a Vd. y a sus colegas les va mejor que antes, sin duda, pero al resto de los ciudadanos ya le confirmamos que no. 

Así que, Sr. Imbroda, evite hiperventilar en presencia de los medios de comunicación, y no se nos venga arriba porque no hay motivos. Sea más humilde y prudente en sus afirmaciones, prepare mejor sus intervenciones públicas, habitúese a pasar sin anunciarse y con traje de camuflaje por los centros escolares y, después, a ver si le quedan ganas de hacer discursitos rimbombantes y amables con su maravillosa gestión. Y no se fie de los que le cuentan milongas en Torretriana, porque no existe ser inteligente en esta tierra que se las trague. No queremos pontificar, y menos darle consejos, pero permítanos recordarle algo que Vd. seguro que sabe, que gobernar no es mentir ni vender motos averiadas, es gestionar la realidad con rigor y honestidad y negociar con las posibilidades reales para perseguir las ideales. Así que, no se confunda ni trate de confundirnos. Y si no sabe dónde va, no se traicione ni nos traicione, váyase y dedíquese a otra cosa de la que sepa algo.

Les dejamos -en estos tiempos de preparación carnavalera, y a pesar de que en Cádiz el asambleario Sr. Kichi haya suprimido los carnavales por decreto hasta el verano- con la conmovedora actuación de la comparsa del grupo La Playa de Conil de la Frontera. Sr. Imbroda, hoy nos convertimos en comparsistas de calle porque las letras de cualquier agrupación carnavalera resultan más honestas, complejas, verdaderas y auténticas que su prescindible discursito.


        

martes, 4 de enero de 2022

Vivimos en una realidad paralela, por si no lo saben.

 

                 INCOMPETENCIA DE COMUNICACIÓN LINGÜÍSTICA               

Si están muy aburridos y pinchan la página educativa de la Presidencia de la Junta de Andalucía comprenderán el título de esta entrada. Es lo que tiene la propaganda, su abuso provoca efectos psicotrópicos, desdoblamientos y alucinaciones. Algo que no ha cambiado con este "gobierno del cambio". Del cambio de personajes, que no tanto de política educativa. Aunque, bien mirado, ya es algo haber acabado con los que se creían eternos; sí, esos cortijero-socialistas que creyeron que Andalucía era su patio de cuadrillas y ellos los reyes del mambo. ¡Menuda faena, doña Susana! Decíamos, que viendo esa página web tenemos la sensación inquietante de vivir en una realidad paralela -sucia, problemática, contradictoria, irritante- que poco tiene que ver con lo "bien que va el sistema educativo andaluz" según nos cuenta esa "hoja parroquial" dirigida a los fieles devotos del Sr. Imbroda.

Es muy conocida la contestación de G. K. Chesterton, cuando le reconvenían sus allegados el haberse convertido tardíamente a la fe católica, que lo que se le pedía para entrar en la iglesia era quitarse el sombrero, no la cabeza. La traemos aquí a colación porque lo cortés no quita lo valiente, esto es, si una página web oficial, como la de la Presidencia de la Junta de Andalucía, sólo se dedica a la propaganda y no a reflejar la realidad educativa, con sus luces y sus sombras, es que se nos quiere tratar como a consumidores estúpidos, como a niños de baba, no como a ciudadanos adultos pensantes.

¿Por qué no salen ahí las 450 "caracolas" o aulas pre-fabricadas que todavía pueblan los patios de recreo o los solares contiguos de muchos centros andaluces? ¿Por qué no se informa cuándo y cuántas se van a erradicar cada año? ¿Cuántos centros escolares se encuentran aún en deplorables condiciones y escasos de material? ¿Por qué no se ofrecen datos sobre la evolución de porcentajes de fracaso y abandono escolar y cómo se piensa, realmente, y no mediante ocurrencias, reducirlos cada curso al ser los más altos de España y Europa? ¿Por qué no se informa sobre las plantillas mermadas del profesorado, incluso con los obligados incrementos causados por el Covid-19, o sobre el malestar docente después de tantos años de ninguneo y deterioro, y cómo se piensa aumentarlas y mejorar, respectivamente? En fin, podríamos seguir ensartando problemas como cuentas en un hilo interminable que daría la vuelta a Andalucía varias veces pero no queremos aburrirles. Cierto es que estos problemas no han sido creados por la administración actual, pero sí que su obligación es tratar de resolverlos en los próximos años, porque a eso se comprometieron en sus campañas electorales. Y basta repasar algunas de las entradas de este blog para tener una idea aproximada del volumen de problemas serios que arrastramos desde hace décadas en Andalucía.

Nos hacen falta muchas cosas, muchos recursos, muchos docentes, mucha honestidad, buen tino y alta capacidad pero, justo lo único que no nos hace falta es más propaganda. De esta ya acabamos jartitos después de más de treinta años de impresentables que anunciaban la primera, la segunda y la tercera modernización de Andalucía, y se quedaban tan anchos, y nosotros tan bobos asistiendo a ese carrusel de frivolidades en que se convirtió la política socialista mientras se nos caían los palos del sombrajo. ¡Menudos impresentables! Descubrimos, amargamente, que debajo de los adoquines de la Transición del 78 no estaban las playas del progreso andaluz sino los mismos eriales rancios del cortijo con sus señoritos y todo, entonces autodenominados progres andaluces de izquierdas que se solazaban comiendo tortillas en los pinares de Aznalcázar, mientras los obreros del metal les sacaban las castañas del fuego frente a las porras de los grises. Tortillas y castañas, un reparto bien asignado en la autonomía andaluza de entonces. 

Así que, ya ve, Sr. Imbroda qué jartitos estamos muchos andaluces de engaños, mentiras, traiciones y propaganda. ¿Por qué no dedica su página web oficial a ir mostrándonos cuáles son los problemas que tenemos y cómo se van afrontando por parte de su consejería? ¿Por qué no se dedica a realizar un ejercicio digno, honesto y sincero de su gestión como consejero, el primero no socialista después de más de treinta años? Verá, Sr. Imbroda, nadie con cabeza, como Chesterton, le va a pedir que los resuelva en cuatro años, sabemos que eso sería imposible, pero sí le exigimos, porque está en su mano, que no se ande con medias verdades, inventando ocurrencias imbéciles, poniéndose medallitas o dándose besitos -como en su página web- sino ofreciendo información clara, transparente y veraz acerca de cómo está nuestro sistema educativo, cómo lo ha cogido Vd. y cómo espera dejarlo cuando desaparezca, que lo hará, no le quepa duda. ¿No cree que sería un propósito muy oportuno para este año nuevo de 2022? Es lo menos a lo que debería Vd. comprometerse: a no engañarnos ni a seguir vendiéndonos humo. Nos lo debe a todos los andaluces, por la dignidad de su cargo y por la dignidad de los ciudadanos a los que dirige su acción política. 

¿Son el gobierno del cambio? ¡Pues que se note en algo, Sr. Imbroda! Acabe con la propaganda dirigida a niños de pecho de su página web. Si no sabe hacerlo mejor, ciérrela por lo menos, porque la realidad paralela que pinta en ella no se la cree ni Vd. mismo. Y, sospechamos, que la que vivimos nosotros en el sistema educativo andaluz es más veraz que la de su bonita página. Evite acabar como el rey desnudo del cuento. Evite acabar en el descrédito personal y profesional de los que le precedieron.

Ahora bien, Sr. Imbroda, si lo que pretende hacernos creer con su página web es que las realidades paralelas existen, algo así como que su consejería de educación es un reflejo de la película Matrix Reloaded en plan cutre, le facilitamos el siguiente vídeo que es bastante más increíble e hilarante. Aunque le advertimos que lo que puede sorprenderle, y quizás desagradar, es que algunos fenómenos inexplicables que aparecen en él son más creíbles que los que Vd. incluye en su página. ¿No le podría pasar a Vd. como a esa mujer del vídeo que desaparece en plena calle? Ándese con ojo con las realidades paralelas, Sr. Imbroda, que las carga el diablo.


                

lunes, 20 de diciembre de 2021

No tocamos fondo: el nuevo "Pograma Fénix"


                    INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA                  

Cuando creíamos que ya habíamos tocado fondo por lo que respecta al conjunto de tonterías y ocurrencias emanadas de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, hete ahí que la sra. Viceconsejera, doña Carmen Castillo, -que suponemos no tendrá nada mejor que hacer- ha presentado la semana pasada a los medios de comunicación la última estupidez educativa de su departamento: el "Pograma (así, sin la r) Fénix". Un pograma de mentoría social -dios nos asista- dirigido al alumnado de zonas desfavorecidas y en riesgo de exclusión social. El objetivo, según esta señora, es contribuir, desde otra perspectiva más, al éxito educativo (?). Para ello, ha creado un equipo de doce "mentores de inspiración" -como suena-, además de otros tantos de zona que, junto con materiales y formación específica dirigida al profesorado, motivará al alumnado desfavorecido para que mejore su rendimiento académico. ¿Cómo se han quedado? Nosotros con la cara descolgá. ¿Se puede ser más idiota? Por lo visto, bastará una visita a los centros educativos de estos mesías de la inspiración para obrar el milagro. Acojonante. Algo así como en la película "Los jueves, milagro" de Berlanga. Estamos ante una nueva versión de la mercantilización, -en este caso, politización- de la buena fe.

Estos doce "mentores de inspiración" serán los doce apóstoles que enviará el Sr. Imbroda (Ciudadanos se despeña irremediablemente) a predicar la buena nueva. Por ejemplo, a los chicos y chicas de las Tres Mil Viviendas o de los Tres Barrios de Sevilla, las zonas urbanas más pobres de Europa, así como a los de tantas barriadas marginales existentes en la geografía andaluza, para sacarlos de la exclusión social y la marginalidad, cuando no de la pobreza y la delincuencia. Sed buenos, niños, y si estudiáis musho llegaréis a tener tanto éxito como nosotros, dirán orgullosamente y, acto seguido, se irán tan ufanos a que les inviten a unas cañas con tapa. Que no conozcamos a ninguno de estos mentores elegidos por la Consejería ni, por tanto, reconozcamos su capacidad de inspiración, es un problema seguramente nuestro al no estar en contacto con las musas y estar demasiado apegados a las necesidades reales de la población infantil y juvenil andaluza. Pero, ¿qué le vamos a hacer?, somos limitados y no tenemos la inspiración necesaria que brindará este maravilloso "Pograma Fénix" a los más desfavorecidos. 

Todo lo anterior no es una coña nuestra, ni una inocentada, aquí tienen el enlace para que lo comprueben. Tampoco forma parte, suponemos, de una campaña de caridad, oportunamente navideña, orquestada por la Consejería de Educación andaluza, como aquella genial de "sentar un pobre a su mesa" de la también inolvidable película de Luis García Berlanga "Plácido". Pero, eso sí, tiene en común con ella la hipocresía y la desvergüenza de aquellos que con estas imposturas sólo persiguen acallar sus conciencias junto con el reconocimiento íntimo de que no harán nada más para resolver los problemas de estos "pobres" chicos y chicas.

Poniéndonos algo bordes, con perdón, opinamos que este "Pograma Fénix" de mentores de inspiración es una tomadura de pelo de grueso calibre, una frivolidad intolerable, otra; una clara desvergüenza, ya que se dirige a una población que lo que necesita para su motivación educativa es, antes que inspiración, mejoras sociales reales -vivienda, salud-, económicas -poder acceder a un trabajo digno- y vitales -convivencia, educación, cultura, ocio- para salir de la pobreza y la marginación. Lo de la inspiración lo verán como una broma de mal gusto. Menuda encerrona que les espera a estos mentores. En algunos centros deberán ir escoltados o inspirar a grupos especialmene escogidos para no salir apedreados.

Que el profesorado siga tragando y tragando con estas fantasmadas, ahora ciudadanas, después de lo que ha llovido tras treinta años de fantasmadas socialistas-cortijeras, raya en el insulto. Un insulto no sólo a la inteligencia sino, también, a la dignidad y la ética educativas. Una vergüenza de pograma y de consejería de educación, así con minúsculas. Pero, nada, que sigan tirando el dinero de los andaluces en ocurrencias y estupideces. Mientras tanto, las zonas ERACI, las rimbombantes siglas que ha acuñado la consejería para la denominada Estrategia Regional Andaluza para la Cohesión e Inclusión Social -ahí es nada el nombrecito-, seguirán condenadas a la exclusión, la descohesión y la pobreza económica, social y educativa. 

Ahora bien, seguro que el Sr. Imbroda y su Viceconsejera Castillo, junto con los doce mentores de inspiración, brindarán estas fiestas, con sus adormecidas conciencias, por lo mucho que están ayudando a los más desfavorecidos a... permanecer igual otros veinte años, como poco. Y, si no, inspírense con esta secuencia de la citada película Plácido. No tiene desperdicio.


                         

martes, 19 de octubre de 2021

¿Qué fue de los 90.000 altas capacidades en Andalucía?

"Quisiera un techo breve que en verdad protegiera, como si ese techo fuera yo diciendo por poema que hay galaxias, ciertos nítidos cánticos de luz".

(La chimenea encendida. Ana Luísa Amaral. What´s in a name. Ed. Sexto Piso, 2020)


             INCOMPETENCIA DE RAZONAMIENTO MATEMÁTICO              

Hace ya diez años, la Consejería de Educación de Andalucía, se propuso buscar a los 90.000 estudiantes que, -según las necesidades electorales de entonces-, presentaban altas capacidades y, sin embargo, estaban escondidos detrás de sus pupitres sin que nadie lo supiera. Desde luego era más rentable electoralmente anunciar la búsqueda de andaluces con altas capacidades intelectuales (AACCII) que atender dignamente a los centenares de miles, ya diagnosticados, pero que presentaban dificultades y discapacidades de todo tipo -también intelectuales-. En fin, tampoco debemos ponernos quisquillosos. En Andalucía se atiende educativamente tan mal a unos como a otros. En este tipo de "políticas" igualitaristas la consejería de educación andaluza ha sido siempre muy ecuánime con la atención a la diversidad.

Ahora bien, en estos diez años no hemos sabido nunca cuántos estudiantes con AACCII realmente se encontraban ocultos y abandonados en el sistema educativo andaluz. No lo sabemos porque, como es habitual, la consejería no evalúa nunca la eficacia de ninguno de los "programas" que lanza ni, mucho menos, lo hace público. Es preferible no saber, que no sepamos: cuántos alumnos se beneficiaron del mismo, cuánto dinero se invirtió, cuántos profesionales se contrataron a tales efectos, cómo mejoró el sistema educativo, etc... Y es preferible no mirar atrás porque si no el alma se nos cae a los pies. Y es que los programas de la consejería sirven para lo que sirven: electoralismo chusco, propaganda parroquial y sumidero de recursos económicos. ¿Qué fue de aquellos programas TIC y DIG, Escuela 2.0, FORMA-JOVEN, Profundiza, Pruebas de Diagnóstico, Plan Bilingüe, y tantas otras ocurrencias? Sólo sabemos que la mayoría de ellos fueron desapareciendo, eso sí, tras una colosal sangría de dinero público ya irrecuperable. Los ordenadores se cambiaron por votos, como tantas otras cosas. Incluso de los programas que aún sobreviven, como el Plan Bilingüe, sólo se evaluó su funcionamiento el primer año y, vistos los malos resultados, se prefirió cerrar los ojos y las bocas y seguir adelante con un remedo de Plan que no satisface a nadie. La prueba del 9: las academias de idiomas florecen aún más después de tantos años de funcionamiento del susodicho Plan, una mala señal.

Pero ¿qué pasó después de pasar tantos cuestionarios, instrucciones, protocolos y pruebas para detectar al supuesto alumnado de AACCII? Pues nada, es un misterio oculto en algún cajón de Torretriana. Así que sólo nos queda observar la realidad de los centros, hablar con el profesorado afectado y seguir el itinerario de obstáculos que tiene que sufrir cualquier familia afectada. Curiosamente, algunas "empresas" interesadas en el tema aún consideran que restan por detectar más de 26.000 estudiantes con AACCII en Andalucía. En otras palabras, que sigue habiendo negocio, perdón, queremos decir, tarea. Desde luego, en estos diez años lo que se ha producido es un florecimiento de los "interesados" en sacar beneficios netos a costa de las preocupaciones de las familias afectadas, visto el desastre que supone la atención de este tipo de alumnado en el circuito ordinario de la educación pública y concertada. 

En primer lugar, se detecta muy mal: los cuestionarios son pésimos y el protocolo aún peor. Se levantan falsas expectativas y se cometen muchos errores. En segundo lugar, una vez detectados los alumnos/as no se sabe con ellos qué hacer: el profesorado no tiene recursos ni tiempo para atenderlos dentro de aula, y sacarlos fuera para darles apoyo no es prioritario dada la gran cantidad de alumnos con necesidades específicas que lo necesitan aún más y no lo reciben. En tercer lugar, faltan buenos profesionales de la orientación -incluso malos- y profesorado de apoyo bien formado en estas tareas. Consecuencia: las familias de alumnado con AACCII se ven impotentes para que los atiendan adecuadamente en el sistema educativo andaluz, quedándoles sólo la opción de PAGAR por una atención más individualizada fuera de la escuela gracias a la cantidad de empresas y profesionales privados que se les ofrecen. O bien desistir después de tanto screening y palabrería hueca. Conocemos historias de familias que incluso cambiaron de residencia para que sus hijos pudieran ser atendidos en los escasos centros públicos o concertados que tenían programas específicos para este alumnado y ni así consiguieron satisfacer sus necesidades.

Por tanto, y olvidándonos de la propaganda de la Consejería andaluza, después de estos diez años transcurridos: ¿se atiende educativamente bien al alumnado que ha sido detectado?, ¿ha mejorado su atención educativa? Pues desgraciadamente no. ¿Por qué? Pues, porque no se ha dotado a los centros de los recursos necesarios para hacerlo dignamente. Una práctica muy habitual de los políticos educativos andaluces. Se lanzan programas educativos sin disponer los recursos adecuados, ni humanos ni materiales. Un despropósito que se repite año tras año.

Para atender dignamente las necesidades educativas de este alumnado aún nos faltan en Andalucía muchas cosas después de diez años. Pero, lo que no nos faltan son políticos mendaces y trapaceros a los que les basta anunciar mentiras y embarcar las ilusiones de mucha gente en naves que van directas a la deriva y al naufragio. Al fin y al cabo, su horizonte es tan sólo de cuatro años o menos, así que, ¡qué más les da! El problema es que para implementar una educación de calidad -en cualquier aspecto- hacen falta mucho más de cuatro años para obtener resultados fiables y positivos. La realidad maneja otros tiempos que los meramente electorales. Pero lo que ha quedado demostrado, como ya dijimos hace diez años, es que el único lugar donde no se ha encontrado a nadie con AACCII es en Torretriana.

Aquí les dejamos con un fragmento del episodio de los Simpsons titulado "Bart es un genio", donde, tras hacer trampas en el cuestionario, Bart es "detectado" como un niño superdotado y llevado a una escuela específica para este tipo de alumnado. No tiene desperdicio. Diviértanse... si pueden.


                  

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Adoctrinar no es educar

El propósito de la educación es mostrar a la gente cómo pensar por sí mismos. El otro concepto de la Educación es adoctrinamiento. A. Noam Chomsky


                    INCOMPETENCIA DE APRENDER A APRENDER                  

Para muchas personas, para muchos docentes, no está muy claro que educar no sea, en cierto modo, adoctrinar. Incluso bastantes de ellos consideran que educar ES adoctrinar. Por ejemplo, nuestros políticos educativos y no pocos de los titulares de la enseñanza pública y, sobre todo, de la concertada y privada. Si no, no se entiende que sigan creyendo que a base de leyes y decretos, de "mandamientos" y reglas, de consignas, moldearán las vidas y el pensamiento del personal. Si eso fuera tan simple aún seguiríamos viviendo en el medievo o en el franquismo, por citar algo más cercano a nosotros. O, desde un punto de vista más personal, los que estudiamos en colegios de curas seguiríamos "comulgando" con ruedas de molino. Y no es así, afortunadamente. Lo curioso de cómo cambia el pensamiento, de su evolución, es que no se puede teledirigir totalmente mediante normas, códigos y leyes escritas. Por el contrario, sigue siempre un proceso imprevisible fruto de la complejidad de la vida humana ante el cual la "doctrina" se muestra más bien inútil, o se convierte, a veces, en un incentivo para conculcarla. Aún así, muchos se resisten a dejar ese "poder" de conformar y moldear las "cabezas" de los jóvenes, estableciendo rígidos "mandamientos", etiquetas, o trasnochadas "consignas" a su antojo, bien sean de "derechas" o de "izquierdas", según quien ejerza el poder político en la historia de una sociedad.

Viene esto a colación de la nueva ley educativa -la Ley Celaá- que comienza a implantarse en los centros educativos a partir de este curso. Y otra vez a vueltas de los nuevos contenidos de la asignatura de Ética. Si nuestros políticos aún no tienen la evidencia -después de ocho estruendosos fracasos- de que la sociedad española, y la comunidad educativa en general, camina al margen de las mismas, es que son aún más torpes de lo que pensamos. O bien, que no saben qué hacer y se agarran, cual bebé a su chupete, a lo único que les ofrece algo de seguridad en sí mismos: publicar en el BOE o en el BOJA y creer que, a continuación, la realidad se plegará a su voluntad escrita. En las sociedades abiertas y avanzadas como la nuestra y, en cierto modo, del mundo globalizado que nos rodea, pensar en un sistema educativo, en un currículo, de carácter doctrinario que funcione es un propósito baldío. Y menos mal.

Un currículo oficial de "izquierdas" es tan inútil como uno de "derechas", porque la "interpretación de la obra" quedará siempre en manos de sus actores -profesorado y alumnado- no de sus "autores". Y ya sabemos que profes y estudiantes son colectivos bien complejos insertos en una sociedad también compleja, abierta y diversa. Un currículo doctrinario solo tiene sentido en regímenes políticos de carácter autoritario, fanático o teocrático. Y aún así, la ciudadanía siempre buscará resortes para bordearlo, combatirlo o negarlo, como les pasó a muchos en los peores años del franquismo en España. Por tanto, seguir con este vaivén estúpido de leyes educativas que tratan de imponer su propio "credo" al resto de la población es un costoso error. Eso sí, ya van ocho en treinta años, lo que dice mucho de la memez de nuestra clase política capaz de tropezar ocho veces en la misma piedra.

Los sistemas democráticos avanzados saben que para sobrevivir deben "adoctrinar en que no se debe adoctrinar". Parece una tramposa paradoja pero no es así. Sólo se adoctrina desde el pasado, o sea, anclado en un pasado que debe perpetuarse, pero las sociedades democráticas del s. XXI saben que para ganar el futuro se requiere estar libre de ataduras ancestrales porque desconocemos los retos a los que nos enfrentaremos en los próximos treinta años. Se debe educar para afrontar el incierto futuro que nos espera y no para reproducir el pasado que asegure nuestros privilegios. Qué duda cabe que el pasado nos ilustra sobre lo que fuimos capaces de hacer en lo bueno y en lo malo, pero no nos dice gran cosa sobre lo que vendrá. Piénsese cómo era nuestra vida hace cuarenta años y si alguien fue capaz de imaginar siquiera entonces algo de nuestro presente. 

Los sistemas educativos avanzados requieren estructuras abiertas y fluidas, no doctrinarias. Informadas sí, pero la doctrina, ya sea política, ideológica o religiosa, entendida como conjunto de prescripciones fijadas no discutibles, entendida como conjunto de creencias que han de imponerse porque sí, aunque sean nuevas y "progres", no debe tener cabida en la educación de nuestros jóvenes. Por eso, en la entrada anterior considerábamos que Educar es enseñar a pensar y actuar por sí mismo, justo lo contrario de una enseñanza entendida como la reproducción e inculcación de un conjunto de supuestas "verdades" inamovibles. Como argumenta Santos Guerra, quien educa es un maestro, quien adoctrina es un fanático. Adoctrinar NO es educar sino manipular conciencias, y la educación, toda la educación -ya sea pública, concertada o privada-, no debe estar al servicio de ninguna ideología, nacionalismo, política o religión. Estos aspectos "doctrinales", estas creencias, sean de "derechas" o de "izquierdas", deben quedar reservados para la vida privada de las personas, no para la educación de la ciudadanía. 

La educación debe mirar siempre hacia el imprevisible futuro y no a reproducir al pasado, si no le ocurrirá como a la esposa de Lot (Génesis, 19): quedará convertida en una columna de sal. Como ya han quedado todas las leyes educativas anteriores, y como quedará próximamente la actual ley Celaá. Pero, dicho esto, educar sin caer en adoctrinamientos no es nada fácil. Educar es una profesión compleja y díficil que requiere profesionales serios y bien formados. Adoctrinar es, sin embargo, muy fácil, lo puede hacer cualquier imbécil. Os dejamos un vídeo curioso sobre la dificultad de asumir una educación que no caiga en el adoctrinamiento. Da qué pensar. Quizás, después de todo, enseñar a pensar, por dificultoso que resulte, sea la única salida y la mejor respuesta a nuestras dudas como docentes y como padres. ¿Qué os parece?


                    

lunes, 5 de julio de 2021

Propaganda política: no hay manera de erradicarla


                        INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA                    

Ahora que se acerca el adelanto electoral en Andalucía (si lo niegan es que está cerca: la mentira como acción política) los servicios de propaganda de los políticos andaluces trabajan a revientacalderas. La propaganda política, como patraña organizada y pagada por el poder de turno, afecta también -y de qué manera- al actual gobierno andaluz. Si hace unos días una delegada provincial de fomento inauguraba la puesta en marcha DE UN SEMÁFORO, el Sr. Imbroda no iba a ser menos y se echa todas las flores de su discutible éxito: es evidente que no debe tener abuela. Él se lo guisa y él se lo come. Se da besitos todas las mañanas, incluso se da besitos en el Parlamento andaluz al calificar de "éxito rotundo" el -dramático- curso 2020-21. Vamos, en la misma línea de la Sra. Ministra de Sanidad, la Sra. Darias, hablando de la "sonrisa" de los 130.000 muertos -Dr. César Carballo, dixit- por conceder -otro acto de infame propaganda que vamos a pagar caro- que nos quitemos el "tapabocas". ¡Tapabocas se merecen estos impresentables hasta decir basta!

¿No tiene otra cosa que vender el consejero de educación? Pues debe ser que no. Los endémicos problemas educativos andaluces siguen ahí, como el Dinosaurio de Monterroso, y cuando el Sr. Imbroda se despierte -lo que cada vez es más improbable- seguirán estando ahí. Pero eso no parece ir con el Sr. Imbroda, vive en una realidad paralela al resto de los mortales. Menos humos Sr. Imbroda, "los cojones en Despeñaperros" como decía Rafael el Gallo. Saque Vd. pecho cuando acabe con las "aulas prefabricadas", cuando mejore las plantillas de los centros, cuando defienda a su profesorado de las agresiones, cuando aumente los recursos de que disponen los centros, cuando acometa una revisión profunda de las construcciones escolares y de sus condiciones de habilitabilidad -en invierno y en verano-, cuando apueste de verdad por la atención a la diversidad, cuando promueva un cambio curricular para el s. XXI, etc. etc.

¡Ay, la propaganda! ¡La maldición que no acaba! Verá, Sr. Imbroda, "su éxito rotundo" esconde la insalvable brecha digital de miles de estudiantes andaluces, la exposición arriesgada al virus que ha asumido el profesorado andaluz sin apenas medios de protección, las horas que ha echado en sus casas para atender al alumnado y a sus familias sin apoyo de su consejería, la estupidez de un currículo inflado imposible de impartir con honestidad, la deficiencia de los aprendizajes realizados durante estos dos últimos cursos, el coladero de una "evaluación" inexistente, la deficiente construcción y organización de muchos centros educativos... ¿De qué éxito habla Sr. Imbroda? Como mucho se han salvado los muebles, pero gracias, sobre todo, al voluntarismo del profesorado y al esfuerzo de muchas familias, no gracias a Vd. Y, además, olvida que la ruina es inmensa y sus secuelas -psicológicas, educativas, económicas, sociales- afectarán a docentes, estudiantes y familias durante muchos años. ¿De qué éxito habla Sr. Imbroda?

¿Quiere propaganda Sr. Imbroda? Pues nosotros estamos ya "jartos" de ella, de la de Vd. y de la de sus compañeros políticos, de sus antecesores cortijeros y de los "progres" venideros. ¿No venían ustedes a cambiar la política española? Sr. Imbroda, la ciudadanía andaluza se merece una información veraz y una acción política honesta. Sobran mentiras y propaganda, faltan ideas claras y coraje para llevarlas a cabo. ¿Se darán cuenta alguna vez? ¿Dignificarán algún día el ejercicio político? ¿Tratarán a las personas como si fueran adultas e informadas, para variar?

Vean este vídeo y lo aclararán rápidamente.


            

domingo, 30 de mayo de 2021

¡Y dale con los regalitos informáticos!


                         INCOMPETENCIA DIGITAL                        

 

En la anterior entrada del blog hablábamos de la incapacidad de nuestros políticos para aprender de los errores cometidos en el pasado. Así que cuando leemos las últimas declaraciones del Sr. Imbroda, a la sazón, consejero de Educación de la Junta de Andalucía, nos preguntamos cómo es posible que personajes de este tipo puedan estar al frente de una consejería tan sensible para el futuro de nuestra Comunidad. Llueve sobre mojado, desde luego, porque los anteriores titulares de este puesto ya se lo dejaron bastante jodido. Si el Sr. Imbroda se hubiera limitado a repasar sus ocurrencias, tonterías, arbitrariedades y torpezas, para, simplemente, no volver a caer en ellas, habría partido con una notable ventaja. Pero, hete aquí que, o no tiene memoria o no tiene ideas. Lo decimos porque vuelve a repetir el tonto mantra de esa Andalucía "imparable" que acuñaron sus antepasados en el puesto. Sin saber, que el término imparable puede aplicarse también a algo que ya está parado -como tantos andaluces.

Viene esto a cuento de sus declaraciones sobre hacer de Andalucía un "referente tecnológico y digital" mundial. ¡Toma ya! ¿Cómo? Pues regalando a costa de nuestros impuestos, no de su bolsillo, nuevos cacharritos tecnológicos para disfrute del personal educativo, así como suscribiendo acuerdos con Google y Microsoft para la "formación del profesorado" y el uso de programas y plataformas informáticas. Para que luego digan que es imposible que podamos empeorar en Andalucía. No cabe un político tonto más porque se caería por Ayamonte. Eso sí, parece que volvemos a los rimbombantes eslóganes del PSOE cortijero porque a esta cara tontería le llama Estrategia de Transformación Digital en los centros educativos públicos andaluces, dentro del Plan de Acción de Educación Digital de la Unión Europea. Y tan tranquilo se quedó. 

Ya ha prometido 100.000 portátiles, 1.800 paneles táctiles y 900 kits de robótica y de investigación aeroespacial. Si no fuera porque todavía hay cientos de caracolas -aulas prefabricadas- en los patios de recreo, centros que se caen de viejos, zonas educativas mal atendidas, plantillas recortadas, gastos de funcionamiento al límite de la supervivencia y tantos otros problemas graves, creeríamos que estábamos en Finlandia sin habernos dado cuenta. ¡Ay no!, resulta que países como Finlandia, Alemania o Francia restringen el uso de ordenadores en sus centros para contemplar cosas tan inútiles como cocina, carpintería o educación en humanidades y valores. Pero aquí, por favor, ¡aquí en el Sur de Europa, ya hemos superado esa tontería de educar para pensar, para ser y para convivir!

Finalmente, lo de Microsoft y Google es para hacérselo mirar Sr. Imbroda. Ya puestos, es decir, ya que nos vamos a entregar a dos grandes empresas multinacionales que no son precisamente hermanitas de la caridad ni en el campo de la educación ni en el de los valores humanitarios, ¿por qué no hacerlo bien Sr. Imbroda? Rinda su Consejería de Educación a las multinacionales y grandes corporaciones tecnológicas y que sean sus CEO´s, sus directores generales, que sean Google y Microsoft las que dirijan la educación andaluza. Seguro que en esa línea idiotizada e informatizada que Vd. defiende lo harían mucho mejor y nos ahorraríamos a Vd. y a sus asesores. 

Pero ¿es posible que, otra vez, nadie se dé cuenta de esta estupidez? Hasta ahora, que sepamos, solo la CGT ha cuestionado la medida. ¿Y los demás sindicatos y asociaciones educativas? ¿Dónde están? ¿Anestesiados con los "regalitos" envenenados que nos promete el Sr. Imbroda? Pero, ¿no hemos vivido ya toda esta mentira con los anteriores programas TIC, DIG y Escuela 2.0 del PSOE? ¿Cuántos millones de euros más habrá que dilapidar? ¡Dios mío, vivimos instalados en una especie de surrealismo imbécil y constante del que no parece sacarnos nadie!

"Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas" decía Eduardo Galeano en su bello mensaje ¿Qué tal si deliramos un poquito? ¿Cómo es posible que un político educativo haya olvidado, si es que alguna vez lo pensó, que su misión es mejorar la vida de las personas y no venderlas al mejor postor. Ahí les dejamos con el mensaje completo. No se lo pierdan.


                       

jueves, 20 de mayo de 2021

El Plan 2050: ¡otro timo!


                         INCOMPETENCIA TOTAL ASEGURADA HASTA 2050                     

 

El departamento de propaganda del PSOE del Sr. Sánchez es acojonante. Hoy mismo, con la que está cayendo -Ceuta, pandemia, disparate de política exterior, crisis económica, falta de liderazgo, pésimas perspectivas sociales...- el Sr. Sánchez, nuestro particular oráculo de Delfos, este sin par político de "izquierdas", no ha tenido otra idea que presentar lo que -según él- será la sociedad española en... 2050 (¡!). Largo nos lo fías, Sancho(ez). Para entonces, muchos calvos, el primero él mismo -al menos, políticamente hablando. ¡Qué jeta y qué cuajo hay que tener! Es incapaz de resolver los problemas de hoy pero debe ser que su clarividencia no es de este mundo, nuestro pobre presente; él ve más allá, él vislumbra el futuro y quiere compartirlo con nosotros, míseros mortales. ¡Por fin, ha entrado en el catálogo de los semidioses y se codea con Hércules y Aquiles! En breve, su departamento monclovita mandará erigir estatuas con su egregia efigie por todas las plazas públicas.

El timo de este Plan 2050 -que podría haberse titulado, por qué no, Plan 2100 o Plan 3500- tiene un capítulo dedicado a Educación. Como lo leen. El Sr. Sánchez no tiene ni pajolera idea de Educación -salvo, al parecer, plagiar cuando le conviene- sin embargo, ¡ya sabe cómo debe ser el sistema educativo español dentro de 30 años! ¿Sí?, ¿y cómo será? Lo han adivinado: será maravilloso, todos los problemas habrán sido resueltos, aunque nadie sabe cómo y él seguirá de presidente. Incluso ya se le ha encargado al director Ridley Scott la película 2050. Como hizo la de 2049 el Sr. Sánchez supone que no le costará mucho sumar un año más a su filmografía. Eso sí,  advirtiéndole que nada de visiones apocalípticas, por favor, sino algo más positivo, más chupi, más friendly, como el Mago de Oz o así, dónde él mismo, nuestro Sánchez, podría interpretar sin mucho esfuerzo al espantapájaros que carecía de cerebro, y su mujer a la adorable Dorothy.

 

Sin entrar a valorar la estupidez política que supone presentar un plan a 30 años vista sin contar con un consenso amplio del espectro socio-económico y de la ciudadanía en general, las páginas dedicadas a Educación no tienen desperdicio. Si los expertos que las han redactado son del mismo calibre que los del resto del documento, apaga y vámonos, no merece la pena leerlo sino tirarlo directamente a la basura mediática. Lo más grave, para no aburrirles mucho, es que este rimbombante Plan 2050 confunde las consecuencias con las causas. Algo así como decir que la fiebre que presenta un paciente es el problema e inflarlo a paracetamol pero ignorar la infección que la produce. Exacto: el paciente acaba muriéndose. ¡Brillante! 

Según el Plan 2050 los problemas educativos españoles son las altas tasas de repetición de curso y de abandono escolar temprano -las más altas de Europa-, la baja continuidad en estudios postobligatorios, y, cágate lorito, la falta de motivación del alumnado. ¿Para decir estas simplezas hacía falta un comité de expertos? Un grupo de wasap de madres de 4º ESO suele ser más complejo cuando hablan de Educación. La cuestión no es afirmar lo evidente -por desgracia, ya conocemos los pésimos datos que arrastramos desde hace décadas en estos parámetros y cualquier docente sabe lo que está ocurriendo con los jóvenes en sus clases-. La cuestión fundamental estriba en saber por qué tenemos esos problemas y por qué no se solucionan sino que se agravan. Oigan señores/as expertos, estos no son los problemas educativos, estas son las CONSECUENCIAS DE LOS GRAVES PROBLEMAS ESTRUCTURALES Y CURRICULARES QUE PADECEMOS. Si no se diagnostica bien la situación, al "enfermo" se le prescriben recetas inútiles y, al final, muere. Este es el resumen del estúpido Plan 2050 si pasan de leérselo. Pero, por si aún les quedan ganas vamos a facilitarles una síntesis sin desperdicio.

Veamos. El Plan establece cinco áreas de acción para resolver esos "problemas": 1. Reforzar la "carrera docente" (¿?) -¿no sería mejor empezar por la reforma y dignificación de la formación inicial del profesorado con el fin de tener, algún año, un profesorado de calidad?; 2. Reducir la burocratización educativa (¿?) -es delirante que el Plan diga que se concede más importancia a las leyes que a la mejora de los "resultados", ojo, de los resultados, no de la práctica educativa, después de la bulimia legislativa que soportamos por culpa de unos y de otros y, especialmente, cuando acaban de aprobar la LOMLOE-; 3. Mayor autonomía de los centros educativos (¿?) -pero si esto de la autonomía es ya un mantra que aparece en las 8 LEYES 8 promulgadas y no han hecho nada para hacerlo realidad, ¿no será otro el problema? ¿No será que no se fían realmente de los centros docentes?; 4. Mejora de la evaluación (¿?) -¿más de lo mismo? ¿Cuánto más van a marear al profesorado con sistemas de evaluación cada vez más idiotas y burocráticos?; y, finalmente, el 5: (les avisamos que este es de traca) Aumentar el gasto público en Educación -¡esto roza ya la clara desvergüenza! pero ¿qué les ha impedido hacerlo desde hace décadas, tanto al PSOE como al PP, tal y como siempre les ha pedido la comunidad educativa?

El Plan fija los "problemas" y las "áreas de acción" para resolverlos pero, entonces ¿cuáles son las causas que provocan estos problemas? Ni las nombran. No quieren decir la verdad, la ocultan. No obstante, al grupo de expertos le ofrecemos el presente blog para que se ilustren, ahí van algunas: mala calidad de la formación y selección del profesorado, mantener un currículo desfasado, inflado, antiguo e inútil, pésima organización de los centros y déficit de recursos, falta de prestigio social de los docentes ninguneados e ignorados por la propia administración, escasa inversión y peor gestión de los presupuestos públicos en materia educativa, ausencia de verdaderos controles de calidad del sistema educativo, abandono de la investigación educativa, utilización partidista de la Educación y diarrea legislativa inútil... y así podríamos seguir enumerando causas. (Mejor repasar las entradas anteriores para tener una visión más amplia de las mismas).

¡Qué poca vergüenza hay que tener, y qué pocas luces, para presentar este nuevo panfleto propagandístico denominado Plan 2050 (y más allá)! ¡Qué análisis más equivocados y más simplistas! Vamos a ser un poco groseros por una sola vez, lo sentimos Sr. Sánchez, pero lo que debería hacer -junto con su nutrido y bienpagado grupo de asesores y expertos- es limpiar su egregio culo con este Plan 2050. A nosotros no nos merece más respeto que el papel higiénico, es una tomadura de pelo -otra- y no le dedicaremos ni un minuto más. 

A continuación les damos a conocer una primicia: insertamos un vídeo que desapareció del Plan 2050 después de las elecciones madrileñas. Por el camino que vamos este sí que es el futuro de la Educación en España en 2050 (y más allá).

                      

 

jueves, 15 de abril de 2021

¡40 años de una financiación deficiente y una peor gestión!


                   INCOMPETENCIA DE RAZONAMIENTO MATEMÁTICO                 

 

Sí, lo sabemos. Una adecuada financiación no es la única medida para que un sistema educativo sea excelente. Pero sí que una buena y acertada financiación es una condición necesaria, aunque no suficiente, para que un sistema educativo sea de calidad. La calidad no es barata por mucho que algunos vendemotos quieran convencernos. Ahora, sumen, a los problemas enumerados en las anteriores entradas de este blog el que nuestro país, década tras década, siga por debajo de la media europea en materia de financiación educativa. Además, si hacemos un análisis a nivel interno, en estos cuarenta años se ha producido una preocupante divergencia entre nuestras CCAA en vez de una necesaria convergencia; unas invierten el doble que otras. No creo que les sorprenda, por ejemplo, que Andalucía invierta por alumno/año la mitad de lo que Navarra o País Vasco. Incluso, en el periodo comprendido entre 2011 y 2016, la inversión bajó en Andalucía en 500 € por alumno/año. A aquellos políticos que, frívolamente, anunciaban hace años que Andalucía sería la nueva Dinamarca europea habría que darles una colleja por mentirnos o por ser unos ignorantes. Es evidente que Dinamarca nos queda muy lejos -no digamos Finlandia-, pero es que ni siquiera nos hemos acercado a Navarra en 40 años.

Acudan a las fuentes que acudan, la evidencia es que Andalucía -y en general España- sufre de una pobre financiación educativa desde hace décadas -no solo desde la crisis de 2008. No vamos a cansarles con más cifras. Pero no se trata tan solo de una escasa inversión en Educación -lo que pone de manifiesto la poca importancia que le conceden nuestros políticos- sino, en muchos casos, de una gestión aún peor de los limitados recursos que se libran. Por ejemplo, en Andalucía, en épocas de bonanza, muchos recursos presupuestarios se han tirado literalmente a la basura -Plan de Calidad, Centros TIC, Escuela 2.0, Planes "Estrella"...-. Recursos, dineros, que, siendo rigurosos, no deberían haberse consignado en el capítulo de Educación de los presupuestos sino en el de las campañas electorales de los partidos. Sucesivos gobiernos socialistas, aquí en Andalucía, lejos de aumentarla, -como es de suponer si atendemos a su "ideario" político- la fueron disminuyendo año tras año, a la vez que se dilapidaban millones de euros en chanchullos y chiringuitos varios. ¿Recortes en Educación? ¡Anda ya! Pero, la verdad es que aquí han recortado TODOS -y todas, doña Susana, este "as" va por usted-.

Desgraciadamente, la actual pandemia parece haberle abierto los ojos a estos políticos cegatos que tenemos y, mal que les pese, han tenido que invertir muchos más recursos para mantener abiertos los centros escolares con un mínimo (?) de seguridad (olvídense de la calidad). Así, el covid-19 ha puesto de manifiesto la escasez de docentes en todas las etapas, unas plantillas muy ajustadas, unos espacios insuficientes y mal adaptados, unos equipamientos obsoletos, una organización escolar que debe reconsiderarse, un currículo inflado, etc. No hay mal que por bien no venga, pero, mucho nos tememos que en cuanto pase este vendaval, y después de los golpecitos de pecho que se darán a sí mismos y las palmaditas que darán en nuestras espaldas, volverán a las andadas y se producirá una nueva bajada de la inversión realizada obligatoriamente durante 2020 y 2021. La excusa ya la tienen pensada, no es muy creativa, se la adelantamos: la crisis económica derivada de la pandemia les "obligará lamentablemente" a ello.

Pero, en el fondo, la pésima financiación no es consecuencia de la pobreza económica de nuestro país, ni siquiera de la pésima gestión de estos inútiles -solo entienden la educación como confrontación política e instrumento electoralista- sino, del escaso valor que la ciudadanía española -y andaluza- le concede a la Educación. Si toda sociedad tiene la educación que se merece nos metemos en un círculo vicioso que acabará por hundirnos a todos; porque la Educación es el mayor motor de cambio social justo que conocemos. La importancia del conocimiento y de la igualdad de oportunidades. La solución se vislumbrará, pues, cuando la sociedad, en su conjunto, considere a la Educación un asunto serio, de primera necesidad para la vida de los ciudadanos, las de sus hijos e hijas, y la de la propia comunidad de pertenencia o país y, a continuación, actúe firmemente exigiendo responsabilidades y compromisos a todos: profesorado, familias, alumnado, clase política y poderes económicos. 

Para hacerlo posible, y visto que no podemos esperar gran cosa de nuestros actuales "líderes", se hace necesario recuperar algo parecido a ese espíritu regeneracionista de principios del s. XX. Un regeneracionismo que no arranque, como entonces, del "desastre español de 1898" pero sí del "desastre educativo" que arrastramos desde el final de la Guerra Civil (1939). Un movimiento que sea fuertemente transversal, que aglutine, también como entonces, a conservadores y progregistas, a monárquicos y republicanos, a jóvenes y mayores, a hombres y mujeres, dispuestos todos a encarar, a medio y largo plazo, los múltiples problemas crónicos que padecemos. Todos unidos por la convicción de que solo una buena Educación -docentes suficientes y bien formados, adecuada financiación, currículos para el s.XXI, centros bien construidos y equipados, etc.-, hará posible que el futuro de las nuevas generaciones sea mejor que el nuestro. Sí, es un propósito más exigente que el de limitarnos a acordar el aumento táctico de la financiación educativa, pero constituye la mejor -acaso la única- garantía para lograrlo y hacerlo sostenible en el tiempo. Lo contrario será distopía de la mala. Como la que vemos cada día. 

Les dejamos con una pizarra, la del periodista Javier Ruiz, donde se analiza, en breves minutos, qué ha pasado con la inversión pública en Educación desde 2008 hasta 2020. No se la pierdan.

sábado, 3 de abril de 2021

¡40 años con una pésima formación inicial del profesorado!


                         INCOMPETENCIA DE APRENDER A APRENDER                     

 

40 años y ocho leyes orgánicas -más cientos de decretos y órdenes- han sido inútiles para meterle mano a un problema que era evidente ya desde los inicios de la transición democrática -finales de los 70-. ¡Ya hay que ser incapaz! Ni derechas ni izquierdas han tenido la valentía y la claridad de ideas para, primero, saber que la clave de bóveda para construir un nuevo sistema educativo de calidad pasa inexcusablemente por una buena formación del profesorado y, segundo, que la situación heredada de la dictadura exigía abordar una reforma en profundidad tanto de la inicial, en manos de las universidades, como de la permanente, en manos de las CCAA. Con la inicial se intentó a finales de los 80, pero hete ahí que el muro de los privilegios universitarios -autonomía universitaria la llaman- fue inexpugnable y ningún gobierno tuvo arrestos para derribarlo. Como si la universidad pública española fuera el adalid de la excelencia y no hubiese necesidad de haber acabado con un sistema endogámico y fracasado y que, salvo excepciones, ni cuarenta años después se encuentra entre los mejores de Europa ni del mundo.

En esas fechas, década de los 80 del siglo pasado, en el seno del grupo de expertos designados por el Ministerio de Educación, la pugna entre insignes pedagogos e insignes psicólogos fue ganada finalmente por los psicólogos -Álvaro Marchesi y César Coll, entre otros- que diseñaron una reforma barata y mediocre, lo que encantó al PSOE de entonces. Pero, justo por eso, era una reforma que nacía muerta: la LOGSE. Mientras que los pedagogos de ese grupo -Ángel Pérez y José Gimeno, entre otros...- defendían que había que empezar por el profesorado (formación inicial, reestructura de cuerpos docentes, carrera docente...), los psicólogos plantearon la reforma de los papeles (currículos oficiales, sesgo psicologicista de la Educación, proyectos de centros...) pero sin afrontar el problema del profesorado. Se optó así por realizar una reforma educativa SIN el profesorado -escaldados los socialistas por los problemas que había dado la experimentación de la reforma que se llevó a cabo en muchas CCAA al darle voz a los docentes; una voz que no tuvieron reparo en ignorar cuando se negoció en los despachos lo esencial de la LOGSE en cuanto a estructura y currículo del nuevo sistema educativo. Se adoptó así por el PSOE un sucedáneo barato del más famoso lema paternalista del despotismo ilustrado: TODO PARA EL PUEBLO..., PERO SIN EL PUEBLO. 

El diseño de los psicólogos del grupo de expertos contaba, además, con la ventaja de que no había que meterle mano a la universidad, -al contrario, con la Ley de Reforma Universitaria (1983) se consolidaron sus privilegios- con lo que los políticos socialistas se ahorraban problemas en una época social convulsa (huelga del profesorado y del alumnado). Quizás pensaron estratégicamente dejarlo todo para después, pero el después nunca llegó. De este modo, se perdió la primera oportunidad real -desde la II República- de haber dotado al sistema educativo español de un profesorado -en todas las etapas- bien formado y sobre el cual habría de descansar toda la arquitectura curricular y organizativa que se pudiera plantear después. Se primaron las prisas, los cálculos electoralistas y el ahorro económico. De hecho, la propia LOGSE nunca estuvo bien financiada ni siquiera para los objetivos estructurales que se plantearon entonces: aumento de la escolaridad obligatoria hasta los 16 años -una imposición europea, por cierto- y la reorganización de la red de centros educativos. Además, tampoco se puso en cuestión la existencia del doble circuito de la enseñanza pública y la concertada -debate cerrado por la anterior LODE (1985) socialista- porque, simultáneamente, evitaba problemas con la Iglesia Católica y salía más barata al Estado -de nuevo el ahorro.

Ninguna ley educativa posterior retomó el problema pendiente de la deficiente formación inicial del profesorado español y se nos quiso vender que la formación permanente -nucleada alrededor de los llamados Centros del Profesorado- vendría a rellenar sus lagunas, lo que siempre fue -y ya entonces se sabía- algo imposible. Para colmo, bien pronto los CEP pasaron de ser un centro a disposición de las necesidades formativas del profesorado a considerarse sucursales del ministerio y/o de las consejerías para articular sus redes clientelares y sus estrategias de propaganda, eso sí, a cambio de pagar más a aquellos que necesariamente habrían de acercarse si querían cobrar los nefastos "sexenios" que, por cierto, todavía están en vigor. Lamentable. 

Conclusión: en cuanto a la formación del profesorado, ninguna ley educativa, ni roja ni azul, ha hecho nada relevante para mejorarla en 40 años, de ahí que todas hayan sido igual de inútiles. Y para finalizar con este breve repaso histórico, no nos hemos hemos olvidado de los anteriores CAP ni de los actuales másteres para el profesorado de Ed. Secundaria: eran -y siguen siendo- tan malos o más que la propia formación inicial. Eso sí, suponen otro ingreso financiero más para una universidad que, en materia de cómo viene (mal)formando a los futuros docentes no universitarios, solo se merecería que despidiésemos al 80 % de su plantilla o, mejor, que echáramos el cerrojo. Solo así sería posible empezar de nuevo con otra estructura formativa y un personal cualificado. ¿Se imaginan que los médicos, los arquitectos o los economistas, por ejemplo, fueran formados, mayoritariamente, por profesionales que nunca hubieran trabajado de médicos, ni de arquitectos, ni de economistas? ¿Se imaginan de que nos serviría invertir en muchos hospitales con buenos recursos si los médicos no estuvieran bien formados? Pues eso es lo que pasa hace 40 años con la formación inicial del profesorado no universitario en España. Y así no podemos ir a ningún lado que merezca la pena. Las alternativas están muy claras desde hace décadas, la cuestión no es de concepto ni de falta de modelos eficaces, tanto europeos como mundiales, sino de liderazgo, honradez y valentía políticas. Y ahí de nuevo nos topamos con los rojos y con los azules. Una lástima.

Pero no todo está perdido mientras podamos seguir escuchando al tristemente desaparecido Ken Robinson en una de sus magistrales charlas TED en la que aborda, entre otros temas, el de la formación de los docentes. Una delicia su sentido del humor y su sentido común. No se desanimen. Siempre hay esperanza de escapar del Valle de la Muerte.

 

miércoles, 31 de marzo de 2021

¡Por favor, los políticos fuera ya de la Educación!


                       INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA                           

 

El Día de la Marmota -2 de febrero-, en su versión peliculera, debería ser el día en que se celebre la incompetencia manifiesta de todos los gobiernos españoles en materia educativa desde la promulgación de la LOECE en 1980. ¡No han dado ni una! LOECE, LODE, LOPEG, LOGSE, LOCE, LOE, LOMCE y ahora LOMLOE, nada menos que OCHO leyes orgánicas han regulado el sistema educativo español en tan solo 40 años y todas han naufragado. Un asombroso récord Guinness que muestra el fracaso estrepitoso de la política educativa española (Y súmenle a este fracaso el de las 15 autonomías subsiguientes y sus respectivas leyes). Como Bill Murray repitiendo siempre el mismo día, ahí siguen, unos y otros, supuestos progresistas (del PSOE) y supuestos conservadores (del PP), instalados en la ceguera política de utilizar la Educación como un arma de confrontación partidista, incapaces de ver el hastío que provocan. ¡Qué pequeñez de miras de unos partidos políticos que han olvidado la grandeza -si alguna vez la tuvieron- como principio esencial para llegar a acuerdos y configurar un sistema educativo sólido, estable, eficaz y de calidad para -y con- la ciudadanía!

Y ahora, vuelta a empezar. La LOMLOE, deroga la LOMCE y viene a mejorar a la anterior LOE. ¡En España no hay cosa más mentirosa que el título de una ley educativa! Una fue de calidad, y otra de mejora de esa calidad, aunque la calidad la seguimos esperando. Una mejoraba a la LOGSE, y esta ley actual dice que mejora a la que mejoraba a la LOGSE. Pero las mejoras las seguimos esperando. Mientras, el caos legislativo es mayúsculo. Para saber qué está en vigor en nuestro país en materia educativa hay que analizar un sinfín de leyes, reales decretos, decretos y órdenes incompletas o modificadas parcialmente por las siguientes. Pero ya todo da igual. Ni uno solo de los viejos problemas educativos ha sido solucionado por ninguna de ellas, aunque eso sí, han añadido muchos nuevos. Así que el profesorado, desesperanzado, se limita a asistir atónito al lamentable espectáculo... y a seguir con su trabajo. Ya ni se pide un Acuerdo de Estado que remedie esta vergüenza política y social. Las intentonas realizadas han constituido tan solo otro lamentable engaño a la ciudadanía.

Ahora bien, una consecuencia positiva de la pandemia que padecemos es haber comprobado que el sistema educativo funciona solo, -aunque ya lo intuíamos. Abandonado por los políticos y por las administraciones en los primeros meses de confinamiento, el profesorado se auto-organizó para seguir cumpliendo con sus tareas desde casa, y nadie se quejó por ello, si acaso por lo contrario, por la cantidad de tareas que tenía que realizar el alumnado, ayudado, a veces, por sus familias. Después, poco más se le facilitó: gel hidroalcohólico, mascarillas, y más flexibilidad para organizar grupos o alternar tareas presenciales y no presenciales. Y el profesorado siguió realizando sus tareas aún exponiéndose al riesgo del desconocido virus. Conclusión: el sistema educativo funciona -igual o mejor- sin políticos, así que, definitivamente, tenemos -no solo las ganas- sino hasta la prueba, de que habría que sacarlos cuanto antes de la Educación y nadie los echaría de menos. De nada sirven el ministerio ni las consejerías; ni las delegaciones, ni los inspectores, ni los asesores. Solo dan problemas, nunca soluciones. Si se les diera la oportunidad -basta con una buena financiación-, los centros y sus correspondientes comunidades educativas podrían autorregularse y funcionar, al menos tan bien, como lo hacen ahora, como lo están haciendo durante esta cruel pandemia. Eso sí que sería autonomía pedagógica y organizativa, además de impedir que los gobiernos pudieran seguir manipulando a su antojo la Educación en este país. Que seguirían existiendo muchas cosas que mejorar, sin duda, pero, como poco, evitaríamos el bochornoso espectáculo que nos brindan nuestros políticos, ministros, consejeros y delegados, además de ahorrarnos lo que nos gastamos en su inútil existencia. Pasemos de ellos, por favor. ¡Estamos jartitos!

En una entrada próxima abundaremos en las mejoras pendientes desde hace décadas para que no crean que somos unos pesimistas sin alternativas, sino optimistas con datos; ahora bien, si quieren saber que los pesimistas han sido más importantes para la Historia de la Humanidad que los optimistas vean al genial Quique San Francisco en uno de sus mejores monólogos: