Incapacidad manifiesta de realizar determinadas acciones que se supone deben haberse adquirido para desarrollar un determinado trabajo o, en este blog, una acertada política educativa en Andalucía y España. Consisten en una rara mezcla de ignorancia, torpeza, inoperancia, frivolidad, prepotencia y algunas dosis de clara idiotez.
Malos tiempos para la música y la poesía. Triunfan los idiotas, los mediocres y los sinvergüenzas de todos los colores. La Educación no le importa a casi nadie, sólo a cuatro o cinco trasnochados. Los populismos de izquierda y de derecha -casi todo el espectro político actual- la utilizan a su antojo, nunca en beneficio de la ciudadanía. Así llevamos desde... décadas. Ocho leyes ocho. Y esto sigue sin tener buena pinta. ¿Desde cuándo no sienten Vds. un pellizco de esperanza de que esto pueda cambiar a mejor? Las nuevas generaciones que se incorporan a la docencia llevan una mochila muy pobre de conocimientos y experiencias. El adanismo y la simpleza del movimiento woke se apropia de la política, de la sociedad y del sistema educativo. El ágora griega ha sido sustituida por los centros comerciales. Se ignora la historia, se ningunea el aprendizaje, se desechan los buenos ejemplos. La ejemplaridad ya no es cool. La codicia, sí. La vanidad, no digamos.
Rodeados de imbéciles es difícil mantener el sentido del humor cuando todo se cae y nada se levanta. Jajaja. Tenemos la impresión de viajar a contramano. Después de cuarenta años de solar socialista se nos pueden venir encima otros tantos de solar populista neocapitalista. No se adivinan utopías. Y quizás una distopía belicista acabe con todo. Mientras tanto, ¿qué se puede hacer? Nos negamos a embobarnos con las pantallitas y las series. Así que, a seguir dando por saco, y a vivir la vida lo mejor que podamos, a sabiendas que estamos en pleno naufragio. ¡Viva el pepito de oreja!
Quizás aprender a tocar el ukelele. Y que les den. Odiamos los lunes. Sí.
Que la mentira deba ser severamente castigada en los políticos parece que no constituye una consecuencia ética en este país. Y así los encontramos, pegados al cargo como lapas a rocas porque nadie les exige dimitir. Que encima muchos ciudadanos los sigan votando es descorazonador y nos da una medida de la descomposición moral de una ciudadanía frívola, olvidadiza e irresponsable. Parece que no caemos aún en la cuenta de que normalizando la mentira la democracia naufragará. Por eso, que un documento oficial publicado en el BOE, como es el reciente currículo para la Ed. Primaria, esté plagado, no sólo de errores de bulto, sino de burdas mentiras no nos extraña. Va con el paquete inmoral con el que nos desayunamos todos los días.
No podemos aquí hacer una enumeración exhaustiva de dichas mentiras, pero empecemos con una de las más gordas aparecidas en el recientemente publicado currículo para la Educación Primaria: "Art.6.1: En esta etapa se pondrá especial énfasis en garantizar la inclusión
educativa, la atención personalizada al alumnado y a sus necesidades de
aprendizaje, la participación y la convivencia...". "Especial énfasis" ¡Chin-pón! Dicho esto, los ínclitos psicólogos -que no pedagogos- Marchesi y Coll no tienen problemas a la hora de inventar un nuevo palabro, el Perfil de Salida que, hablando claro, es realmente un perfil de llegada, -vamos, los objetivos terminales de etapa de otras épocas- esto es, la carita que -TODOS, TODAS- los alumnos han de poner al final de la etapa si quieren ser normales y seguir progresando. Un perfil extensamente descrito en el Anexo I del Real Decreto y que, oh sorpresa, a pesar de que en él se afirma que está basado en competencias básicas, es mentira, no son otra cosa que una versión "moderna" de los objetivos operativos establecidos -¡en 1981!- por la extinta UCD (Unión de Centro Democrático) en los llamados Programas Renovados para la EGB!
Aunque ahora son denominados descriptores operativos, que suena más moderno, este perfil está descrito en términos de comportamiento observable y sólo un acto de fe puede considerar que su consecución garantice la adquisición de cada competencia básica, porque no existe ninguna investigación didáctica que lo refrende. Estos descriptores son un mero ejercicio de mesa de despacho realizado por los equipos de "negros" del MEC liderados por los señores Marchesi y Coll, muertos vivientes resucitados por el sanchismo a pesar de su penoso fracaso con la LOGSE. Cuarenta años hemos tardado en llegar al mismo sitio, eso sí, con la introducción de nuevos "palabros" -competencias, perfil de salida, descriptores operativos- que ocultan el olor a rancio de este nuevo (?) invento curricular de la LOMLOE. Y dicen, encima, que siguen las directivas de la Unión Europea y la UNESCO. Menuda jeta.
Vamos a ver, ¿cómo se pueden compadecer los principios pedagógicos de inclusión y personalización de la enseñanza -establecidos en dicho artículo 6.1- con la existencia de un mismo Perfil de Salida (llegada) para TODOS/AS? Es algo que se nos escapa a los pobres mortales y docentes. Seguro que el PSOE, así como los Sres. Marchesi y Coll lo saben explicar tan bien como ya lo hicieron en 1990 (con la LOGSE), o sea, burlándose de todos. Las editoriales del libro de texto encantadas, claro está: habrá que cambiarlos otra vez. Buen negocio las reformas educativas para estas empresas.
Lo que sí es seguro es que la suma de competencias básicas, descriptores operativos por competencias, contenidos y criterios de evaluación por áreas volverán a aumentar las tareas burocráticas de los docentes a la hora de programar y evaluar sin, por ello, aumentar un ápice la personalización de sus prácticas docentes. Porque otra vez estamos ante una estupidez tecnocrática más propia de los años 80 del siglo pasado, una reforma curricular ajena al profesorado y diseñada en los despachos por personas que ignoran la realidad de las aulas. ¿Creen Vds. que existen muchos docentes que distingan entre objetivos, competencias, descriptores operativos, contenidos y criterios de evaluación?, ¿no son la misma cosa para muchos de ellos?, ¿no supone un ejercicio repetitivo e inútil circunscrito a los tontos conciliábulos universitarios? ¿Qué importancia le concederán los docentes a estos conceptos a la hora de mejorar sus prácticas?... Pues sí, eso, ninguna. No les sirven para nada. Bueno, sí: para hacerles perder más el tiempo y la paciencia.
El real decreto afirma que se trata de un currículo por competencias pero es mentira, mentira podría. Es un currículo tradicional basado en comportamientos observables y de carácter uniformador que será aplicado a todos los alumnos y alumnas más allá de sus diferencias individuales, capacidades e intereses. Porque parece ser que estos psicólogos ilustrados entienden que la atención a la diversidad es tan sólo el instrumento que permite "ajustar" las diferencias individuales del alumnado a un currículo único y uniforme y no al revés. O no se han enterado de nada o nos mienten. Se lo aclaramos: nos mienten, otra vez. ¿Perfil de Salida? ¡Menudo mojón! (Por cierto, si aplicásemos el listado de descriptores operativos de dicho perfil de salida de la Ed. Primaria, con 12 años, a la población adulta dejaríamos fuera a más del 70% de la misma. Y si no lo creen, entreténganse en leerlos todos seguidos. ¡Cómo no va a dejar fuera a gran parte del alumnado de Ed Primaria!).
No vamos a entrar ahora en el debate de si la Educación es una técnica o un arte, pero es evidente que ante estos infumables ejemplos de tecnocracia curricular de inspiración neocomportamental nos encantaría apostar por visiones curriculares más artísticas e innovadoras de la labor docente, aquellas que tienen en cuenta la improvisación, el azar, la vocación y la calidad humana del profesorado, el respeto a las distintas capacidades personales y contextos sociales, la libertad de cátedra o la profesionalización y emancipación del docente. Pero será para otra ocasión. En fin, menos mal que le auguramos a esta nueva reforma del currículo una corta vida visto lo deteriorado de la situación política española. Mientras siga vigente, la mayoría del profesorado sensato de la Educación Primaria pasará de las "sábanas" de descriptores operativos y criterios de evaluación -sólo operativas por si viene el inspector a supervisarlas- y seguirá con sus prácticas de siempre.
Tenemos claro que este no es el currículo que necesita la Educación Primaria. Así que les dejamos con esta emotiva charla TED de la maestra mexicana Mariela Pérez sobre "El fin de la educación en manada". Eso es. Sres. Marchesi y Coll, como dice Mariela, no queremos un currículo para manadas sino para personas. En la Ed. Primaria no debe existir un Perfil de Salida -una especie de pseudo título- sino un arcoíris de perfiles multicolores. Porque en la Educación Primaria existen chicos y chicas diversos, con ritmos de aprendizaje y necesidades diferentes, con talentos y logros distintos. Lo que se necesita es una Educación para Todos/as, señores psicólogos de pacotilla, y no un currículo realizado por In-competentes básicos.
Pues sí, "el colmo de la estupidez es... aprender lo que luego hay que olvidar". Una sentencia que, parece mentira, cuenta ya con más de 500 años de existencia. Fue expuesta por el gran Erasmo de Rotterdam, filósofo neerlandés, conocido por sus obras el "Elogio de la locura" (1511) y los "Coloquios" (1500). Pero, nada, ni 500 años despúes, ni 500 años de avances en las ciencias de la educación, han podido convencer a nuestros políticos, al profesorado y a la mayor parte de la ciudadanía de que la estupidez aún reside en la mayor parte de los centros educativos, -incluida la universidad, por cierto.
Porque, lo primero que un estudiante "aprende" en la escuela es que "aprobar" es lo importante, no "aprender"; lo primordial es repetir o reproducir lo que dice o hace el profesor, no lo que piensa, sabe, hace o cree él. Y aquellos que aún siguen pensando que aprobar=aprender basta con que realicen una prueba sencilla que les proponemos a continuación. Y no se trata de que pasen una complicada evaluación por competencias ni mucho menos. Es algo más simple, más de andar por casa, y sin salir del modelo "memorístico" que tanto le gusta al personal. Nosotros la hicimos hace muchos años con resultados demoledores. Tanto, que el profesorado implicado se quedó sin palabras, se encogió de hombros y prefirió ignorar los resultados. Se le propuso a un departamento de Geografía e Historia de un instituto que aplicara los mismos exámenes finales de sus materias pero un año después, y sólo al alumnado que había aprobado dichas materias con antelación y había promocionado de curso. Se trataba, pues, de alumnado "bueno", con buena memoria, pero al que se le pasaban las mismas pruebas del curso anterior un año después. Los resultados esperados eran tan obvios para este profesorado que se prestaron al "experimento" sin poner objeciones. Pues bien, una vez corregidos los "exámenes", la pérdida de "contenidos" -supuestamente aprendidos- era del 75 % tan solo transcurrido un año, dicho de otra forma, tres cuartas partes de dicho alumnado suspendió las materias aprobadas con antelación. Ante esto, en cuanto al aprendizaje realizado, ¿qué diferenciaba a un alumno que aprobaba y pasaba de curso de un alumno que suspendía y repetía? Pues sólo el desfase temporal de ejecución del examen. Al cabo de un año, los dos habían "aprendido" lo mismo, o sea, casi nada. Bueno, con una diferencia subyacente muy importante para cada uno: uno era considerado un alumno de éxito y el otro un fracaso, lo que afectaba de desigual manera a su autoimagen y autoestima, así como a las expectativas de consecución de logro.
Ni les contamos lo que ocurriría en la mayor parte de las asignaturas cursadas en los grados universitarios si hiciéramos lo mismo. Que tire la primera piedra el estudiante universitario que, al cabo de un año, no haya olvidado más del 75% de las tonterías que tuvo que memorizar para aprobar asignaturas de su carrera o de su máster. Evidentemente, ningún docente más se atrevió a replicar dicho experimento porque los resultados obtenidos no dejaban lugar a dudas: ponían en entredicho los "supuestos aprendizajes" realizados, cuestionaban seriamente la labor del profesorado y, sobre todo, refutaban el sentido y propósito del sistema educativo en su conjunto, que no es el de educar sino el de "amaestrar" o entretener. Lo que mucho autores, por cierto, consideran que forma parte del "currículo oculto".
Vamos a ver, digámoslo claro, APROBAR NO ES APRENDER, y todo, absolutamente todo en los centros educativos, desde los primeros niveles hasta la enseñanza universitaria, desde los tiempos y espacios, desde la organización del currículo, desde los contenidos hasta la evaluación=calificación, está dirigido a considerar que el fin esencial es "aprobar" -memorísticamente o como sea-, no aprender. Como decía una, la escuela nos enseña, realmente, lo siguiente: "aprueba como puedas y aprende lo que quieras".
Pero, ya saben, aquí seguimos con la matraca del "machaca", con el mamotreto de un currículo enciclopédico, como si desde Erasmo de Rotterdam no hubiera llovido lo suficiente (Piaget, Freinet, Montessori, Decroly, Dewey, Vygotsky, Bruner y tantos otros). En fin, aquí les dejamos con una charla TED, corta pero interesante, sobre la misma cuestión, a cargo de Lucas Gortázar. ¿Nos enteraremos alguna vez?
Y como ya es costumbre en este mes carnavalero, ahí va otra chirigota de calle para poner una sonrisa a tanta melancolía educativa. En este caso, OJUX, chirigota de casapuerta, con unos cuplés memorables y un popurrí genial con el "programa" del partido OJUX. Eso. Ojú.
No sabemos si la inteligencia es una constante universal como afirman algunos pesimistas. Esto supondría que cuantos más habitantes seamos en el planeta cada vez seremos más tontos, individualmente considerados, ya que la cantidad de inteligencia se mantendría constante. Pero, la verdad es que la realidad de los últimos cincuenta años parece demostrarlo, por desgracia. El mal parece extenderse con carácter general -sólo basta echar una ojeda al mundo- pero, si lo aplicamos al caso de nuestro país, podría ser aún peor si considerásemos que dicha constante de inteligencia nunca fuese aquí muy elevada. Sólo hay que mirar a nuestra clase política para comprobarlo. Incluso podemos remontarnos hasta los Reyes Católicos para mostrar una tendencia que no ha dejado de acompañar nuestro fracaso colectivo.
Por otra parte, sostiene el filósofo José A. Marina, en su ensayo titulado la Inteligencia Fracasada: Teoría y Práctica de la Estupidez (Ed. Anagrama, 2004), que las organizaciones o instituciones también pueden actuar de manera inteligente o estúpida, por más que algunos de sus miembros no carezcan de cierto nivel intelectual. Porque, lo esencial es cómo se comportan, esto es, cómo plasman -o no- sus supuestas capacidades en comportamientos concretos. Y algo de esto nos debe estar pasando como sociedad. Las pruebas las tenemos ante nuestras narices pero no siempre somos capaces de verlas. Veamos. Nunca hemos tenido más oferta televisiva y audiovisual que ahora y, a la vez, tampoco nunca la hemos tenido tan mala, falsa y perniciosa. Nunca hemos tenido una ventana abierta al mundo como internet o las redes sociales y, sin embargo, nunca hemos estado tan orientados a la vanidad, la confusión y la inmundicia. Nunca hemos dispuesto de tanta información y, sin embargo, nunca hemos estado más a merced de las mentiras, las manipulaciones y los iluminados. En fin, nunca hemos tenido a nuestra disposición tantas copas de balón bien colmadas de ginebra exótica y tan poco cerebro para estimularlo.
Diversos estudios vienen mostrando que, sobre todo a partir de 1975, se está produciendo un descenso acusado de la inteligencia de nuestros jóvenes. Un declive que cuantifican en al menos 7 puntos de CI por generación. Efecto Flynn negativo lo llaman. A este paso, el futuro próximo estará plagado de imbéciles. Una tendencia que no hace falta demostrar con tantas investigaciones; bástenos recordar cualquier reunión de una comunidad de vecinos o de un claustro de profesores o de las sesiones de evaluación final de un instituto. Y ante esta evidencia, que todo el mundo calla, nuestro sistema educativo, en vez de contrarrestar el anunciado naufragio intelectual, ha optado por ayudar al aumento de la estupidez y la ignorancia. Ahora es cuando podemos entender las medidas que esta enésima reforma educativa socialista -la LOMLOE- quiere implantar: bajar, aún más, los niveles de exigencia, crear una ESO para bobos y un Bachillerato -el General- para torpes. Y no tardarán en implantar la universidad para cortitos -de capacidad y de ganas- donde un grado podrá durar diez años aunque, por supuesto, será gratuito para que el personal no abandone y se mantenga entretenido. Y es que, todas estas medidas son impescindibles para dar la bienvenida a un futuro plagado de torpes, tontos y vagos. Y no es que nuestros políticos sean, a su vez, torpes, tontos y vagos, que también -ya que proceden de dicha generación-, sino que, como consecuencia de su naturaleza representativa y de su alta misión social, concedida por nosotros mismos, todo sea dicho, se ocupan de preparar el escenario adecuado para acoger la gran ópera bufa mundial: una Nueva Educación del s. XXI capaz de construir una sociedad de idiotas, esto es, el advenimiento de la Idiocracia, el llamado Apocalipsis Idiota.
Y mientras el dinero y los poderes se frotan las manos de alegría, la gente -como les gusta llamar al pueblo a los pijos de izquierdas y de derechas- mantenida en la ignorancia, queda a merced del miedo de turno, acojonada: cuando no es un bicho es una crisis energética, o financiera, o bélica o alienígena. ¡Qué mas da! Y es que, miedo e ignorancia son los ingredientes esenciales para manipular a la gente, al pueblo de toda la vida, desde el inicio de las civilizaciones hasta nuestros días. Como afirmaba A. N. Chomsky, "la calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores". Y a esta técnica burda de manipulación social, implementada a través del sistema educativo, se ha sumado fervorosamente la nueva izquierda social-comunista de nuestro país. Un sindiós.
Para terminar, les dejamos con una muestra de cómo la estupidez pueda anidar en cualquiera cuando lo que se cultiva es la mediocridad y la estupidez en vez del pensamiento crítico y creativo. El iNá. Sonrían, por favor, porque la carita sonriente y bobalicona será el emblema de la sociedad del futuro.
¿Qué hay detrás del titular periodístico de un profesor que pone 10 a todos sus alumnos? ¿Ha perdido la cabeza este hombre? ¿La amenaza de inhabilitarle por 30 años es la sanción que se merece? ¿Hay que echarlo del sistema cuanto antes? Sabemos que hay bastantes piraos y pirás en los centros educativos pero, ¿este docente es uno de ellos? Pues verán, si vamos más allá del titular de la noticia, y si escuchamos sus argumentos, sinceramente creemos que está bastante más cuerdo que la mayoría y, desde luego, su posición es más coherente y está mejor informado que los que legislan tan compulsivamente en materia educativa en nuestro país y en Andalucía; y, además, nos atreveríamos a decir que, incluso, está por encima de la media de ese profesorado que, mayoritariamente, se limita a obedecer con resignación las ocurrencias y disparates que año tras año, ley tras ley, nos lanzan nuestros políticos lumbreras, acaso para sobrevivir tan solo en un medio hostil que es como están poniendo a los centros escolares en los últimos tiempos.
Analicemos algunas de sus "locuras". En este blog siempre hemos tenido una duda ética. ¿La Educación OBLIGATORIA (Primaria y ESO) debe asumir la función social de discriminar, seleccionar y distribuir al alumnado ante sus posibilidades futuras? ¿Una población ya "cautiva" debe asumir que se utilice la calificación de su "supuesto rendimiento" -con respecto a criterios que han elegido otros- para limitar o posibilitar su futuro? ¿Es una "locura" sostener que la ESO debería regirse por los mismos principios éticos que la Educación Primaria? Nosotros creemos que NO. El tramo de educación obligatoria hasta los 16 años, al ser una educación comprensiva y universal, debe orientarse al óptimo desarrollo personal y educativo de su alumnado, y no debe erigirse en un sistema de selección social que facilite o cercene sus posibilidades futuras. Éticamente no se sostiene y eso sin entrar en la cuestión del infame establecimiento de criterios e indicadores de "evaluación" -supuestamente objetivos- que no se compadecen ni de lejos con el discurso de las nuevas competencias básicas europeas.
Vayamos con otra "locura" de este profesor. ¿Creen, de verdad, que se puede "evaluar por competencias básicas", flexibles y transversales de acuerdo a su definición, para después obligar al profesorado a reducirlo todo a la emisión de un número entre 0 y 10? Creemos que NO, es honestamente imposible. Si algún lumbrera de la administración educativa hubiese entendido qué son las competencias básicas, a continuación se habría visto obligado a cambiar radicalmente la evaluación -entendida no como medición sino como comprensión del proceso de aprendizaje- y, a renglón seguido, eliminar las calificaciones numéricas por área/materia en la Educación Obligatoria. Porque competencia y medición numérica son conceptos incompatibles. Sin embargo, algunos listos -que dan cursillos y escriben panfletos- han tratado de hacer la cuadratura del círculo proponiendo intrincados algoritmos que facilitan dicha tarea al incauto profesorado. Digámoslo claro, es un GRAN ENGAÑO. A quienes deberían inhabilitar durante 30 años es a estos memos y a los que están detrás legislando imposibles, y no a este profesor de Asturias.
Y, finalmente, para no alargarnos mucho, analicemos otra de sus "locuras". Las notas que ponemos los docentes, dice este profesor, no califican, "descalifican". Y no anda muy descaminado ¿Debe ser el profesorado con sus calificaciones, debemos ser los docentes los que nos prestemos a ser instrumentos de un sistema educativo deficiente para distribuir a los jóvenes en la escala social de acuerdo a unos muy discutibles baremos y criterios académicos? Muchas teorías e investigaciones socio-educativas (Bordieu, Passeron), desde el siglo pasado, han desvelado la función de la escuela como instrumento al servicio de poderes públicos y económicos para dar carta de naturaleza, legitimar -con apariencia de "evaluación objetiva"- las diferencias por capacidades y procedencia social de los niños y niñas. Y si, encima, estos jóvenes se ven obligados a asistir a las instituciones escolares hasta los 16 años, esta función se convierte en intolerable desde un punto de vista ético, social y educativo, porque ni siquiera pueden escapar de ser estúpidamente etiquetados por un sistema educativo deficiente e injusto.
Entendemos que poner 10 a todo el alumnado, como hace este profesor, es una llamada de atención, es una forma de desvelar pacíficamente las mentiras y engaños del actual sistema de evaluación, porque lo que realmente habría que hacer es negarse a calificar, que no a evaluar. Porque evaluar por competencias básicas -que no es otra cosa que tener como referencia estos saberes básicos y no los contenidos de un currículo rancio del s.XIX-, es negarse a calificar, claro que sí, pero justo para realizar una evaluación coherente con las competencias, esto es, entendida como compresión de los procesos individuales de aprendizaje de nuestros jóvenes con el fin de ayudarlos a mejorar y aprender por sí mismos. Es negarse a calificar, además, porque se trabaja por proyectos de aprendizaje colaborativo y porque se realiza una enseñanza inclusiva, una enseñanza que acoge a todo el alumnado más allá de sus capacidades y procedencia social y no los etiqueta ni los compara con ningún criterio estándar descontextualizado.
¡Cómo van a expedientar a este profesor! ¡Cómo van a inhabilitarlo por 30 años, si es de los pocos -en un sistema degradado y arruinado- que sabe lo que hace y por qué lo hace, y porque su propuesta pedagógica es coherente con las propuestas internacionales -Evaluación de Competencias Básicas Europeas, Informe Delors, directivas de la Unión Europea...- que, supuestamente, debería haber desarrollado nuestro país hace décadas! A quienes habría que inhabilitar por 30 años -¡hasta el 2050!- es a todos los equipos políticos del Ministerio de Educación español y de la Consejería de Educación andaluza desde el año 1990.
Al profesor Yván Pozuelo lo que habría que proponerle es que desarrollase su proyecto no solo en su aula, sino en un centro completo o una red de centros que alumbrara una nueva forma de educar a nuestros jóvenes en el s. XXI. ¡Lo que habría que hacer es proponerle para un premio nacional o internacional! Desde nuestras páginas lo apoyamos sin reservas. ¡30 años de inhabilitación, serán imbéciles! ¡Ánimo Asturias! ¡Ánimo Yván!
En fin, como decíamos en la entrada anterior, llevamos un siglo arrastrando, con respecto al currículo enciclopédico, un error de concepto, pero también un grave error de índole práctica:
los docentes saben de sobra que, desde hace décadas, es imposible
abordar en las escuelas este tipo de currículo de manera honesta, y no
solo por falta de tiempo, que ya sería un obstaculo insalvable -salvo
que algún político majara decidiera doblar el tiempo escolar de 30 a 60
horas semanales-, sino por el hastío, el abandono y el fracaso escolar
que provoca en el alumnado -y también en el profesorado- por falta de
ilusión y alternativas creativas e individualizadas. Si seguimos por este camino el currículo oficial y centralizado está condenado a colapsar y cuestionará a la propia institución. Por ejemplo, la actual pandemia ha puesto de manifiesto en España un sensible aumento del movimiento "Escuela en casa" (homeschooling) que ya se observaba en países donde es legal -como EEUU o Reino Unido-. La manipulación, el fracaso y el hartazgo a que conducen esta serie de currículos estatales, y sus problemas de falta de flexibilidad y de atención efectiva a la diversidad del alumnado, suponen -para muchas familias y estudiantes- un motivo para escapar del sistema reglado y rígido de una escuela basada en el modelo industrial del s.XIX. El homeschooling, sin embargo, escapa del dónde pero no del qué -el alumnado se ha someter a las mismas pruebas que el resto- y lo que necesitamos es escapar, no solo del sitio -escuela/fábrica-, sino sobre todo del qué y cómo se enseña en él. Por tanto, hacen falta alternativas también dentro del propio sistema actual y no solo escapar de él. Unas alternativas que siempre han existido y siguien existiendo hoy, tanto a nivel nacional como internacional, pero que siempre han sido silenciadas o excluidas del discurso político oficial en nuestro país por los sectores más rancios e inmovilistas.
En
el marco de la experimentación de la reforma educativa en Andalucía se
propusieron, a finales de los 80, modelos curriculares bien alejados del
concepto enciclopédico, pero los "expertos" de entonces, César Coll, Álvaro Marchesi o Elena Martín, entre otros,y los políticos a los que entonces servían obedientes -como siguen haciendo ahora- optaron, como ya sabemos, por la estupidez curricular que supuso la reforma LOGSE,
eso sí, menos problemática para venderla políticamente y más barata para
financiarla, pero insulsa e incapaz de promover un verdadero cambio
educativo como el que se necesitaba entonces, y como el que se sigue
necesitando cuarenta años después. Se ignoraron -y sepultaron- entonces las propuestas
surgidas de los movimientos del profesorado más renovador y se abortó, de
camino, cualquier mejora esencial de su formación inicial. ¡Bien por Marchesi, Coll y Martín! Y genial el sr. Rubalcaba como político socialista que manejaba los hilos y las decisiones en el ministerio de Educación socialista. La frase lapidaria que resumía lo que hiceron entonces estos señores -y parece que vuelven a repetirlo ahora- fue la de: "hagamos un currículo y después formemos al profesorado para que lo entienda". Suponemos que se referían a formarlo en los Centros de Profesorado (?), pero el desprecio que desprendía la frase, anulaba de facto cualquier posible mejora futura. Como así fue.
Ante el fracaso continuo del currículo escolar desde la LOGSE a la LOMLOE, pasando por la LOMCE, lo único que se les ha ocurrido a nuestros políticos de mesa y mantel es parchearlo con soluciones como la de aumentar el horario semanal de las lenguas, las matemáticas y las ciencias hasta ocupar prácticamente la mitad del tiempo disponible sin conseguir por ello mejorar los resultados. Si una cosa es mala, más de lo mismo es peor. Es evidente que la solución no pasa por seguir aumentando las horas lectivas de las áreas instrumentales sino por cambiar el concepto de toda la arquitectura curricular. Estamos convencidos -e ilusionados- de que el s. XXI acabará con la escuela como fábrica y la producción en cadena de "productos" -alumnos y alumnas- estandarizados. Y, también, con los currículos estatales y rígidos que lo hacen posible, salvo que nos adentremos en una suerte de distopía autoritaria -que también podría ocurrir- en la que ya daría igual lo que pasara con la Escuela porque ya no estaríamos hablando de Educación sino de propaganda y adoctrinamiento, y tampoco hablaríamos de Escuela sino de cuarteles o iglesias. Esperemos que no.
Mientras tanto, convendría ir alumbrando sistemas educativos menos cerrados, más dinámicos y fluidos, más individualizados, donde no puedan meter la mano los políticos mediocres que hoy nos gobiernan y, por tanto, currículos más creativos, diversos y flexibles, así como escuelas sin muros ni aularios estancos, de espacios abiertos y multitarea, integradoras y comunicadas con la sociedad y no al margen de ella. No hace falta partir de cero, hay muchas experiencias realizadas desde hace más de un siglo nacidas de prácticas reales y, a partir de ahí, crear una nueva realidad educativa que acabe con el abandono y el fracaso del alumnado, no porque insistamos en seguir yendo todos al mismo sitio y al mismo tiempo -como en un desfile-, sino porque se acabe de una vez por todas con la uniformidad de metas, de programas, de tiempos y de espacios.
"Donde hay un maestro, hay una escuela", en seis minutos el gran Peridis nos da una pista de hacia dónde tenemos que caminar para alumbrar un nuevo modo de concebir la Educación basado en la experiencia. No se lo pierdan.
Sí,
hemos titulado la entrada como 40 años de empanamiento curricular, pero
nos hemos quedado cortos. En realidad, en cuanto a concepto y
estructura básica, arrastramos el mismo currículo prácticamente desde el
siglo XIX, y no es exagerar. Si lo hiciéramos, y no crean que mucho,
nos remontaríamos al Trivium y al Quadrivium medievales. Ya saben, el Trivium compuesto por la Gramática, la Retórica y la Dialéctica; y el Quadrivium por la Aritmética, la Geometría, la Astronomía y la Música.
Incluso esta estructura curricular medieval nos parece hoy más
interesante que el pastiche que arrastramos en España desde hace más de
un siglo. Por ejemplo, qué pena que la Retórica y la Dialéctica hayan
prácticamente desaparecido de las escuelas -así se explica la
incapacidad lingüística de los políticos que tenemos y las dificultades
de expresión y debate que muestra la mayoría de nuestro alumnado-. Por
otra parte, la Astronomía, un tema que apasiona a los niños y niñas, se
ha relegado a ser un acompañante aburrido y prescindible de unas
ciencias aburridas y prescindibles, y la Música, de ser una de las siete
Artes Liberales del medioevo, ha pasado a ser considerada una "maría"
curricular, como, por cierto, el resto de las Artes. Entiéndase el
término "maría" como acompañante muda y poco importante del "calvario"
curricular compuesto por las Lenguas, las Matemáticas y las Ciencias: tres cruces clavadas en el Monte del Olvido..., del alumnado, como cantaría José Feliciano.
Pero,
vamos a lo que vamos. En cuanto a concepto, ninguna de las leyes
educativas promulgadas desde el final de la dictadura ha supuesto un
avance real, una modernización siquiera, del rancio concepto enciclopedistadel
currículo que el alumnado -y el profesorado- sufre hoy. De hecho, desde el
franquismo aquí, a más a más, desde la Ley Moyano (1857) hasta la LOMLOE
(2019), lo único que se ha hecho en España es convertir la Enciclopedia Álvarez,
de principios y mediados del siglo XX, en múltiples libros de texto
ampliando sus contenidos hasta un nivel inmanejable. Eso sí, de camino
se han venido llenando los bolsillos algunos empresarios a costa de una
población cautiva obligada a comprarlos anualmente -ahora, incluso las
propias consejerías son clientes cautivos en aras de la gratuidad-. Grandes emporios que
todos conocemos y que, en poco tiempo, pasaron del negocio del libro de
texto al de los medios de comunicación. Pero el concepto curricular sigue siendo el
mismo: un paquete de información cerrada, organizado en las clásicas disciplinas académicas, que hay que transmitir a las nuevas generaciones para que lo memorice y vomite -el día del examen-. Lo que aprenda o no es otro problema.
Y poco más. Cada ley educativa se ha limitado a incluir tan solo parches y retoques, política curricular decorativa podría
llamarse, para incluir nuevos contenidos, de cara a su parroquia
electoral, sin por ello discutir los antiguos: que si competencias, que
si ciudadanía, que si ecologismo, que si algo más de salud o educación vial, que
si género y prevención de drogas y maltrato, ojo con el ocio creativo,
etc. Eso sí, cada una de ellas argumentando que había descubierto el bálsamo de Fierabrás para la magullada Educación española. Y ahora tendremos que aguantar la monserga de que el
currículo que va a implantar la actual LOMLOE va a acabar con el
enciclopedismo porque se va a basar en las competencias básicas europeas. ¡Ja! Un nuevo currículo cuyo diseño se ha encargado, otra vez el déjà vu, al incombustible César Coll -padre del de la LOGSE (1990)- y a su alumna aventajada de entonces, Elena Martín,
hoy ya catedrática de universidad. Por lo visto, esta pareja de
psicólogos universitarios ha descubierto -treinta años después, menos
mal- los problemas que tenía el currículo enciclopédico de
la LOGSE que ellos mismos impusieron (recordemos el mantra de
"conceptos, procedimientos y actitudes" que había que reflejar en cada
programación). Ahora se apuntan a la necesidad de elaborar un currículo porcompetencias básicas, por cierto, unas competencias que ya estaban en vigor en 2006 cuando
los socialistas, con Zapatero, diseñaron el currículo de la LOE, pero donde se
limitaron a incluirlas como un añadido decorativo más, al igual que
hicieron con las áreas transversales en la anterior LOGSE. Una
"solución" de papel, idiota e inútil por partida doble porque, desde el inicio, se sabía que ambas inclusiones
respondían más a un postureo político que a una intención real de cambio
educativo. Timo tras timo curricular y, por lo visto, seguimos para bingo con la
LOMLOE.
Nos tememos que ahora el discurso curricular de moda irá de aprendizajes básicos y aprendizajes deseables (Coll y Martín, en 2006), discurso que nuestros insignes psicólogos universitarios vendieron en América Latina pero que no colaron en la LOE. Ahora, en época de rebajas políticas en España, parece que les ha llegado el momento -¿quién va a arriesgar su prestigio con el dueto Celaá-Sánchez? Lástima, porque será otro discurso inútil si los que tienen que seguir desarrollando el currículo en el aula son los mismos docentes de la LOGSE, la LOE, la LOMCE y la LOMLOE y, además, repartidos en 15 CCAA con competencias propias, muy hartos ya de tanta palabrería después de ocho leyes educativas sin que nadie les haya preguntado nunca.
Y hablando de insignes profesores universitarios y enciclopedismo, les dejamos con otra hilarante y clarividente conferencia TED de Ken Robinson sobre currículo y Educación en el siglo XXI. Que la disfruten.
Es una pena que el sentido del humor, tan escaso en estos días, y tan necesario por otra parte, no forme parte del conjunto de Competencias Básicas europeas. Seguro que la Sra. Merkel, que no se ríe ni aunque se monte en el látigo, ha estado detrás de esta versión luterana y triste de lo que entendemos hoy por "competencia básica". Cómo iba a saber ella que lo que se lleva, de verdad, en este Sur de Europa, en pleno siglo XXI, es sobretodo la "incompetencia", razón de ser de la existencia de infames blogs como éste que tantos preferirían cerrar, incluidos nosotros, por no encontrar motivos de crítica alguna.
Pero, nada, ¡no nos dejan descansar! Y es que el incompetente educativo es una especie invasora y parásita que lleva reproduciéndose en Andalucía desde hace treinta años, de ahí que haya proliferado tanto en todo este tiempo, como ocurre en un ecosistema con una población de conejos sin tener zorros que se los coman... y miles de subvenciones europeas para gastar en "pienso" sin ton ni son. He ahí la explicación de la inagotable relación de individuos que aparecen por nuestras entradas así como la enorme cantidad de estupideces, ocurrencias, mangoneos, torpezas y sinvergonzonerías que reflejamos en este blog cada mes.
Ojalá algún día ya no tengamos nada ni nadie de quién guasearnos, pero hasta el momento no nos han dado "cuartelillo" ninguno, así que seguiremos dando por saco mientras el cuerpo aguante. Nos aprovechamos, eso hay que reconocerlo, de la paciencia del personal, aunque de vez en cuando a alguno de nuestros lectores le entren ganas de mandarnos a hacer gárgaras. Pero bueno, ya se sabe, no siempre se puede agradar a todo el mundo. ¡Qué le vamos a hacer!
Aprovechamos pues estas fechas para desear FELICES FIESTAS a todos los "in-competentes" que nos siguen y también a aquellos que nos abandonaron y a aquellos que se nos unirán el año que viene. Con todo nuestro corazón, y con nuestras mejores intenciones, deseamos que sean felices y se rían por encima de todas las cosas, a pesar de la que está cayendo. La idea básica es que los imbéciles nunca puedan amargarnos la vida. Ahí está la clave. Y para que no se les olvide les dejamos con uno de los mejores monólogos navideños, ya clásico, del gaditano Tony Rodríguez, "Un guardia civil en Belén". Para que se rían un rato y comiencen con buen pie estas fiestas tan "entrañables" y "familiares".
No vamos a ser populares por esta entrada pero nunca hemos entrado aquí para ser populares. Nuevamente está convocada una huelga en la enseñanza para el día 24. Los sectores de "izquierda", en una rara mezcla que incluye a comunistas, socialistas del PSÉ, sindicatos de "clase", sindicato de estudiantes y asociaciones de padres y madres de la cuerda, mareas verdes de todos los sitios y otras tantas incorporaciones de última hora, en la que encontramos a responsables del fracaso educativo actual protestando junto a los sufridores de su incompetencia política -¡qué desconcertante!-, pues bien, se han puesto de acuerdo para convocar una huelga política contra el que consideran un ataque a la Educación de este país, amenazada por la nueva LOMCE.
Como decía Hannah Arendt al inicio de su libro "Responsabilidad y juicio", "no hay nada más entretenido que discutir sobre un libro que no se ha leído nadie". Algo así pasa con la LOMCE, salvando las distancias, desde luego, ya que ella se refería a su libro sobre el juicio de "Eichmann en Jerusalén". Durante meses, hemos encontrado a muy pocos enseñantes, prácticamente a ningún alumno y menos aún a un padre de alumno, que sepan de manera directa, leyendo el anteproyecto, qué dice la LOMCE para ser tan mala. Eso sí, la cantidad de "panfletos" y "hojas parroquiales" de todo signo que la resumen sesgadamente o, a veces, simplemente mintiendo, es abrumadora. Y como en este país no se lee mucho, y menos aún un texto de ley, el entretenimiento está servido.
Probablemente, la LOMCE no sea la Ley educativa que necesita este país, probablemente. Pero lo que es seguro, no probable, es que las leyes socialistas anteriores (LOGSE y LOE) han sido un absoluto fracaso. Y ante eso no hay, por lo visto, coalición que valga para manifestarse y ponerse de huelga. Al igual que echamos de menos acosos a domicilios de políticos, manifestaciones ante la puerta de partidos y sindicatos y protestas airadas ante, por ejemplo, el saqueo sistemático de los fondos públicos para desempleados realizado en Andalucía por el mangazo de los ERE´s fraudulentos, también echamos de menos que ante los recortes realizados por la Junta de Andalucía en la Educación y la incompetencia de estos políticos, supuestamente de "izquierdas", para gestionarla todos estos años, treinta, la gente aún no se haya echado a la calle.
Pero mientras aquí nos entretenemos discutiendo de leyes que nadie ha leído, este joven del vídeo nos vuelve a recordar de qué va eso llamado Educación, a pesar de la cantidad de leyes -con sus respectivas huelgas cada una- que en este país vamos sumando. No se lo pierdan, esto sí que son competencias básicas y no los papeles que piden los inspectores en los centros.
Desde 2006 en que se promulgó la LOE de ZP, hasta este año 2013, la Consejería de Educación andaluza no se ha dado aún por enterada de que en dicha ley se incluía como nuevo elemento curricular a las denominadas Competencias Básicas (CCBB) europeas. Siete años de abandono absoluto, de incompetencia curricular absoluta, en este caso. Ni existe regulación curricular en la normativa andaluza de dichas CCBB -como ocurre en muchas Comunidades Autónomas de nuestro país, ya que en este tema la Consejería de Educación remitió directamente a los Reales Decretos de Enseñanzas Mínimas publicados por el MEC en 2007-, ni han existido materiales orientativos dirigidos al profesorado, ni asesoramiento a los centros a través de la inspección educativa para que dichas CCBB sean contempladas en las prácticas docentes, salvo lo escasamente dispuesto en dicha normativa y en los Decretos de 2010 que regulan la organización y funcionamiento de los centros educativos en Andalucía en lo que respecta a los documentos de planificación de la enseñanza. Sólo algunos espabilados se han aprovechado de dicha laguna para remar a favor de sus intereses, cobrando charlas por los CEP´s y publicando variopintos documentos, a cual más disparatado, contribuyendo así con su propia confusión al caos promovido por la Consejería de Educación en este tema.
Y ahora precisamente, siete años después de la LOE, y cuando se viene encima la nueva LOMCE preparada por el gobierno del PP, a la inspección educativa andaluza se le ocurre una manera "brillante" de que estas CCBB se trabajen en los centros. SIETE años SIETE, han tardado en dar con la clave, así que debe ser un verdadero hallazgo. Pues desengáñense, es otra chapuza burocrática. Estamos, ahora sí, ante la prueba palpable de lo que ya sospechábamos: que ni la Consejería ni la Inspección educativa saben de qué va eso de las CCBB europeas -y mucho menos les importa. Porque si no, no podemos entender que después de lo que ha llovido y de todo lo que hay escrito, quieran enfocar la contemplación de dichas CCBB en los centros andaluces como un mero ejercicio burocrático, otro más, pidiendo MÁS PAPELES a los ya sobrepasados profesores. De todos es conocido el divertido gag de doblaje de Hitler-Inspector pidiendo ¡más papeles! a sus generales-profesores para incluir las CCBB en las programaciones didácticas. Hasta ahora, creíamos que tan sólo era un divertido ejercicio de doblaje cinematográfico, pero la Consejería y la Inspección han elevado este gag a pura REALIDAD. Ahora es cuando viene bien aquello de que la Realidad supera a la Ficción, cuando de lo divertido por exagerado, se pasa a lo patético por real.
Algunos inspectores andan ocupados estos días pidiendo a los profesores de los centros andaluces que elaboren unidades didácticas -documentos de planificación de aula- que incluyan microtareas -otro palabro- en las que se constate que incluyen las CCBB, y que calculen mediante "porcentajes" cómo se trabajan y valoran cada una. En este blog no tenemos espacio -ni paciencia- para explicar lo estúpido de esta demanda burocrática, pero no lo duden, lo que están pidiendo estos señores inspectores es una nueva majadería inútil que evidencia que no han entendido nada de lo qué son las CCBB ni cómo pueden supervisarse en las prácticas educativas, que no en las programaciones que, como cualquier papel, lo puede aguantar absolutamente todo. Estamos ante una nueva intervención burocrática en su peor sentido, si es que lo tiene bueno. Suponemos que el lumbreras al que se le ha ocurrido tal majadería se ha quedado tan ufano de su ocurrencia que debe estar ya ofreciéndose a dar charlas por los CEP´s, pero esperamos que alguien en la Consejería o en la Inspección educativa sea lo suficientemente lúcido -y lo suficientemente valiente- para expresar allí, con palabras sencillas visto el auditorio que tiene, que se trata de una supina estupidez. Y en este caso, ¡de dimensión europea!
¿Competencias Básicas supervisadas por inspectores? NOOOO, sólo quieren ¡MÁS PAPELEEEEES! Revisen el ya famoso vídeo por favor, y dígannos que no es verdad lo que está pasando en los centros andaluces, que no puede ser verdad que la ficción se convierta en realidad... ¡qué miedo da esta gente!
Hace justo un año que nació este blog lleno de In-Competencias Básicas de la política educativa, especialmente de la andaluza, sin que prácticamente ninguna de ellas se haya corregido un ápice. La mediocridad y la testarudez, cuando van juntas debajo de la misma boina, son letales para la adquisición de cualquier competencia personal o profesional. Y en estas dos cualidades estamos instalados desde hace años en la política educativa andaluza. Ni siquiera ahora, recién iniciada la campaña electoral del próximo 25 de marzo, hemos oído ni una sola propuesta gubernamental que trate de corregir el rumbo de un sistema educativo que se hunde lentamente en la ruina económica, moral y curricular.
Y por si nuestros políticos actuales -o los venideros- no leyeron nuestra entrada de hace unos meses, relativa a los temidos recortes presupuestarios, les volvemos a refrescar sus distraídas mentes con propuestas prácticas que les ayudarán a hacerlos sin joder más al personal. No será porque nadie les da ideas sensatas. Veamos.
1º Vamos a acabar de una vez por todas con las estúpidas -e injustas- políticas igualitaristas de "nuevos e incultos ricos". Así nos ahorraremos los centenares de millones de € que supone regalar ordenadores portátiles al que ya tiene tres o al que se lo puede comprar perfectamente, y los centenares de millones de € que supone regalar libros de texto al que puede comprar maletas para una clase entera si quisiera. "A cada uno según sus necesidades" no parece ser una frase que hayan entendido en absoluto.
2º Los centenares de millones de € que cuestan programas tan absurdos -ni siquiera son propagandísticos, sino malos- como el "Profundiza" en fines de semana, el "Andalucía Emprende" -que no se comprende- o los 4 millones de € que dicen haberse gastado en detectar al alumnado de altas capacidades, cuando se puede hacer sin gastarse un duro, o sea, un euro.
3º Los centenares de millones de € que se gastan -y de neuronas que se pudren- en una cadena de TV pública como Canal Sur, cuando hasta cadenas locales privadas ofrecen una oferta más digna, y para basura ya tenemos las privadas nacionales que costean sus propios accionistas, no los contribuyentes.
4º Los millones de € que gastamos en mantener asesores de todo tipo -CEP, Delegaciones Provinciales variopintas, AGAEVE, Torretriana...-, cuando si volvieran a sus puestos docentes podríamos mejorar los cupos de profesorado asignado a los centros en vez de estar siempre al límite de no poder ofertar clases de apoyo, ni grupos flexibles, ni nada por el estilo. En los centros hacen mucha más falta que donde están, pero no a costa de echar interinos, sino con el fin de mejorar las escasas dotaciones de muchos centros escolares.
5º Los millones de € tirados a los bolsillos del profesorado que se apuntó al mal llamado Plan de Calidad por el cual 7.000 € por profesor, asesor, inspector..., han sido "invertidos" para maquillar los resultados nefastos del sistema educativo andaluz sin haber contribuido en absoluto a mejorarlos ni a mejorar la calidad educativa, eso sí, lo bien que les ha venido a algunos contar, en estos tiempos de crisis, con un dinero tan fácilmente ganado.
6º Los millones de € gastados en todo tipo de pruebas de diagnóstico y evaluación, de la también prescindible AGAEVE, que ni siquiera les ha servido para "cocinar" los datos con el fin de presentar unos resultados más dignos sobre el sistema educativo andaluz y eso que esta "agencia" está teledirigida por el poder.
7º Los millones de € invertidos en los llamados "Planes Estratégicos", muchos de los cuales se desmantelaron años después, o se les dejó morir por inanición, formando parte de una "estrategia" política de caras "ocurrencias" que ha llenado los centros educativos de programitas variopintos, mientras el currículo seguía igual de penoso.
Si además de todo esto dejaran de mirar para otro lado cada vez que un "chorizo suelto" -o dos, o tres, o cuatro..- de sus propias filas, malversa caudales públicos a millones, estamos seguros que no peligraría en absoluto ni la educación ni la sanidad en esta Comunidad Autónoma. Pero como aquí nadie ha mangado nada por lo visto, no hacen ni una sola propuesta de regeneración de la vida política. Y es que no saben que la negación de la realidad es el mecanismo de defensa más primitivo y menos funcional que existe, porque impide el reconocimiento de los errores y su posterior intento de solución. Así que no queda otra que mandarlos a su casa para que reflexionen los próximos treinta años. A lo mejor se dan cuenta algún día de que ellos tenían algo que ver con toda esta ruina mientras estaban en el poder. Y si ni llegan a eso, a nosotros qué más nos da ya.
INCOMPETENCIA DE RAZONAMIENTO MATEMÁTICO Y TRATAMIENTO DE LA INFORMACIÓN
Siguiendo con la Europa de los mercaderes -de los competentes mercaderes que exigen mano de obra barata y cautiva para este siglo XXI- que se quiere construir a base de recortes en derechos laborales, educativos, sanitarios y sociales, parece mentira que los mismos que nos metieron en este verdadero golpe de estado financiero dado por los bancos, pretendan ahora sacarnos de la crisis. Mientras una clase política de "todo a cien", comprada o maniatada por los poderes económicos, se levanta cada día preguntándose qué está pasando, a la espera de ver lo que dictan los mercados, se está produciendo un verdadero "lavado de cerebro" dirigido por los medios de comunicación que, a su vez, están participados financieramente por los mismos bancos, con el propósito de que no puedan oirse otras voces, otros planteamientos y otras visiones de la realidad. Así que para contrarrestar esta "lobotomía" informativa en toda regla -a la que vergonzosamente venimos asistiendo cada día-, ahí van sendos vídeos con posiciones bien diferentes de las "oficiales" sobre la crisis, ¿qué crisis?, ah, no se...
Juan Torres, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla: el lavado de cerebro sistemático ante la crisis de la deuda.
Palabras desde Atenas, de Pedro Olalla, otra visión de la crisis griega y europea que nos afecta a todos.
José Saramago: la necesidad de conciencia frente al neoliberalismo.
Ahora comparen la forma y fondo del discurso de nuestro todavía presidente del gobierno ante la crisis, antes y después de las elecciones autonómicas y municipales del pasado 22M. ¡Dios santo!
Ser competente no necesariamente significa ser bueno ni hacerlo bien. Más aún, se puede ser un inmoral muy competente, como el Sr. Lobo de Tarantino. Las Competencias Básicas europeas, que tan tardíamente han llegado a España y que aún son unas desconocidas en Andalucía, no aclaran nada sobre la moral de quien las logra ni para qué fin las utiliza. Se puede ser un magnífico comunicador lingüístico para mentir u ofender, o se puede disponer de un razonamiento matemático excepcional para generar una crisis mundial y salir de rositas, o se puede ser un friqui de la competencia digital para comerciar con pederastas. Al discurso de las Competencias Básicas, para que sea verdaderamente educativo y no una mera impostura, le falta el discurso ético, la dimensión social y moral -si es que no salieron ya viciadas de la comisión que las diseñó con planteamientos puramente economicistas y tecnoburocráticos y, por tanto, pensadas tan sólo para una sociedad de mercaderes y no de ciudadanos-. Hay que recordar que competencia viene de competición, pugna o lucha entre contrincantes, no de colaboración y construcción de una sociedad justa y solidaria.
Sin embargo, si existe algún proceso esencialmente moral, de trasmisión de valores y normas, ese es el de la Educación. Así que, reducirla a la consecución de unas Competencias Básicas centradas en la eficacia y la competitividad es un error de incalculables consecuencias. Decimos esto porque hoy día muchos centros educativos y muchos docentes están enfrascados motu proprio -o a menudo por indicaciones u órdenes de la inspección educativa- en desarrollar un currículo basado en estas dichosas Competencias entendidas como nuevas "tablas de la ley" o nuevas enseñanzas imprescindibles que hay que enseñar sin preguntarse detenidamente antes: "para qué", con qué fines, para construir qué tipo de persona o qué sociedad.
Si el discurso de las Competencias Básicas no lleva aparejado un serio debate ético y moral se convierte en un nuevo engaño. Otro más. Y es que el desconocimiento facilita la manipulación y la alienación, y hoy día existe un enorme desconocimiento entre el profesorado y las comunidades escolares de lo que son y cómo pueden plantearse estas nuevas directrices europeas. Un desconocimiento al que -gracias a su proverbial incompetencia- ha contribuido la propia Consejería de Educación de Andalucía al publicar un mutilado engendro llamado currículo andaluz para Primaria y ESO que, curiosamente, además de malo e incompleto, no está basado en competencias, sino que parece consistir en una rara mezcla improvisada de lugares comunes, contenidos tradicionales, folklore cultural, baño pseudoprogre y fuertes dosis de arbitrariedad. Con estos mimbres, mucho pedimos al demandar a los sectores educativos un debate ético serio sobre la inclusión de las CCBB en la Educación, cuando ni la Consejería de Educación sabe -ni parece importarle- lo que se trae entre manos desde hace años.
Si quieren ver la actuación de un profesional verdaderamente competente, el Sr Lobo, a continuación les presentamos esta impagable secuencia de la película "Pulp Fiction", en la que ayuda... a tapar un estúpido crimen. Toda una metáfora de nuestros inmorales tiempos. Dedicado a todos aquellos que aún creen que en la Educación existen recetas milagrosas para resolver los problemas y para los ingenuos que todavía sostienen que el discurso tecnocrático de las Competencias Básicas nos llevará a algún sitio que merezca la pena.
"Cuando estaba en la oposición y, hartos de Aznar, no queríamos creernos que ZP fuera idiota, éste dio su primer gran mitin andaluz en Carmona (Sevilla) y nos prometió millones de nuevos Picassos y Lorcas... Además de gilipollas, iba de pichabrava".
Felix Bayón "Vivir del presupuesto y otras obras maestras".
Ed. Fund. J.M.Lara. 2007.
Qué pena no querer ver lo evidente a pesar de poder leerlo. Qué poco bueno dice de un medio de comunicación poder prescindir de plumas independientes tan lúcidas, necesarias y divertidas como la del añorado Félix Bayón. ¡Andalucía llena de Picassos y Lorcas gracias a ZP!, ja. Como si no supiera ZP -a lo mejor no- lo lejos que estaban uno y otro de la Andalucía cortijera y asfixiante de aquella época, y que seguramente también lo estarían de la de hoy.
Hoy, desgraciadamente, lo más extendido y reconocible de la sensibilidad cultural y artística de Andalucía promovida por el poder es la mierda -con perdón- que esparce Canal Sur, la suya -no la nuestra-, desde hace décadas y a todas horas del día. O la que subvenciona y paga a los artistas obedientes -puritito sobrevivientes lampando por las migajas del mantel- del erial de caspa y peineta en que han convertido al arte y a la cultura andaluza oficiales. ¡Y lo que nos cuesta no sólo en dinero, una pellonada, sino en fomento de la estulticia y la ignorancia! Desde luego, muchos preferiríamos no contribuir con nuestros impuestos a pagar esta TV y que nos quitaran su señal de nuestros televisores. Saldríamos ganando en muchos sentidos, sobre todo en el educativo.
Y es que la Escuela actual se aleja cada vez más de la educación de capacidades como la de crear o la de imaginar mundos posibles. La rimbombante Competencia Básica Cultural y Artística, reconocida a nivel europeo y español, no tiene ninguna relevancia para los políticos educativos actuales. La Escuela se encamina sin remedio hacia un triste callejón sin salida lleno de letra muerta y cuentas inútiles. Desde hace años necesitamos una revolución educativa no una reforma, como dice Sir Ken Robinson. Necesitamos una nueva forma de pensar la Escuela y el tramposo discurso neoliberal de las Competencias Básicas no es más que un barniz para mantener a la Escuela atada a las necesidades del mercado, domesticando conciencias, desaprovechando talentos y aburrida y previsible como un discurso de Aznar o de Zapatero, o peor, de Chaves o Griñán, paradójicos presidentes de la tierra de la gracia, el ingenio, la creatividad y el arte.
Para refrescar su imaginación y sus ganas de cambiar, rescatamos de nuevo al impagable y divertido Sir Ken Robinson en la continuación de su célebre conferencia de 2006, cuatro años después.
Y para que vean que cambiar no es tan difícil como lo pintan, aquí va la ocurrente propuesta de Matt Cutts de hacerlo en tan sólo 30 días.
Si han estado desconectados estos meses -bien hecho- y recién se incorporan la semana que viene a su actividad laboral cotidiana, Incompetencias Básicas, en unas breves líneas, les pone al día de lo mejor del verano. Mientras usted estaba en la playa con sus suegros o de viaje por Badajoz o cuidando de sus sobrinos o simplemente sin tele, sin internet y sin comprar periódicos, malgastando así -qué más da- la menguada paga veraniega, el previsible político educativo andaluz -también el español, por cierto-, se ha dedicado este verano a inseminar en el BOJA y en el BOE sus letales genes normativos para que, al volver al trabajo, usted se encuentre con una nueva y resplandeciente realidad educativa y, de camino, un sinfín de tareas y papeles que le mantendrán "enreao" por lo menos hasta navidad.
Pero..., a lo que vamos. Las mejores Incompetencias Básicas de este verano han sido las siguientes:
INCOMPETENCIA DE COMUNICACIÓN LINGÜÍSTICA: sin duda ninguna las instrucciones de 30 de junio sobre la programación de una hora semanal de lectura obligatoria en todos los centros de Primaria y Secundaria para el próximo curso se llevan el premio a la vacuidad. Esperamos con ilusión las próximas instrucciones dedicadas a la hora de escritura obligatoria, de creatividad obligatoria, de expresión oral obligatoria y de afectividad obligatoria, qué bonito, por ejemplo, una hora de reparto de abrazos gratis cada semana para mejorar la convivencia.
INCOMPETENCIA DE RAZONAMIENTO MATEMÁTICO: Por mayoría clara este verano el gasto de 492 millones de euros en el programa de Andalucía Emprende... no se comprende. No se comprende que en plena crisis económica tamaña ocurrencia se haya publicado en el BOJA del 14 de julio para hacer de las escuelas e institutos andaluces un "vivero de empresarios" en vez de ciudadanos. ¡Con lo que bien que vendría esa millonada para tantas cosas más urgentes! Pero, en fin, al menos esperaremos ilusionados la celebración del Día de la Persona Emprendedora, ¡lo bien que lo vamos a pasar!
INCOMPETENCIA DE CONOCIMIENTO DE LA REALIDAD: La modificación realizada en el BOE por el MEC mediante un Real Decreto veraniegoy que afectará -en el futuro próximo- a la estructura de materias de 4º ESO y adelantará el acceso del alumnado a los PCPI, desempolvando así el viejo corredor de la formación profesional para los fracasados de la ESO, constituye tan sólo un frustrado intento por maquillar los penosos resultados internacionales de nuestras tasas de abandono y fracaso escolar en la educación obligatoria. En vez de medidas eficaces, no hay nada como administrar placebos para disfrazar los síntomas del enfermo.
INCOMPETENCIA DIGITAL Y TRATAMIENTO DE LA INFORMACIÓN:La nueva normativa para la introducción de los libros digitales en los centros educativos además de farragosa y tardía va a causar un verdadero galimatías de textos impresos y virtuales a mayor gloria de las editoriales que "a río revuelto..." ya saben. Tampoco se comprende que se saque en verano una iniciativa de tal calado y se deje a merced de los centros la solución a la avalancha de problemas que sin duda causará el próximo curso. Sobre si esto mejorará o no la educación o, al menos, las espaldas de nuestros escolares, mejor no hablar.
INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA: el tsunami neoempresarial -de concepción y de gestión- que se cierne cada vez más estrechamente sobre la Educación Pública constituye el mayor peligro potencial para acabar con la formación del ciudadano tal y como desde hace décadas la conocemos y con la existencia de la institución escolar concebida como eje vertebrador de una sociedad moderna y que aquí disfrutamos sólo desde los años setenta del siglo pasado. Un temporal que arrecia no sólo en España y Andalucía, sino en muchos países de nuestro entorno europeo y sudamericano. "Cuando las barbas del vecino veas pelar...". Pues eso.
INCOMPETENCIA CULTURAL Y ARTÍSTICA: Esta incompetencia se lleva el premio por omisión, es decir, la Competencia Cultural y Artística no existe realmente para nuestros políticos y legisladores. Ni en invierno ni en verano sienten la necesidad de considerarla como lo que es: una de las principales capacidades humanas y de lo que mejor pueden enorgullecerse España y Andalucía a lo largo de su historia. ¡Qué pena! Pero ahora se llevan los emprendedores y los mercaderes, incluso en las cuestiones culturales y artísticas, ¡qué ceguera!
INCOMPETENCIA DE APRENDER A APRENDER: Que no se descanse ni siquiera en época veraniega de cometer error tras error, constituye una de las muestras más palmarias de la naturaleza de la actividad política educativa actual. Esta incapacidad de rectificar, de aprender de los errores cometidos, tantos, es la base sobre la que se cimenta una alocada carrera sobre el abismo, una huida hacia delante, sin darse cuenta que no hay nada bajo los pies y que el batacazo será tan inevitable como doloroso.
INCOMPETENCIA DE INICIATIVA EMPRENDEDORA: La iniciativa de dar más poder a los directores/as de los centros en materia sancionadora del profesorado sólo encubre una anticuada y pobre visión jerárquizada de los centros educativos, al modo empresarial, no una concesión a la autonomía pedagógica de los mismos. De esta autonomía no se sabe nada, pero de que los directores/as, a cambio de sus magros sobresueldos, vayan asumiendo los "marrones" que no pueden -ahora ni quieren- asumir las Delegaciones Provinciales, es una realidad de la que cada vez estamos más convencidos. Nos han vendido "marrones" por autonomía pedagógica, "hacer el canelo" por liderazgo pedagógico. En fin, hay gente para todo, incluso para creérselo.
Como ven, un verano movidito que anuncia un septiembre "enreao". Hay más incompetencias básicas veraniegas, aquí no están todas. Den un repaso a las entradas de julio y agosto y lo verán: nueva normativa para centros bilingües (añadir confusión al caos) o rehacer el Plan de Convivencia con nuevas ocurrencias, entre otras. No hay que preocuparse, el profesorado lleva ya varios años haciendo papeles sin parar, aguantando caprichos multicolores y ganando menos y, a pesar de todo, intentando hacer su trabajo lo mejor posible en las actuales circunstancias. ¿Qué más puede pasar? No, no nos lo digan, porque lo iremos viendo en los próximos meses. ¡Bienvenidos al nuevo curso!
PRINCIPIO DE MORGAN: hablen de lo que hablen, siempre hablan de dinero. LEY DE HEYMANN: la mediocridad se reproduce.
Preparémosnos para los recortes que vienen, tanto si salen unos como si salen otros. "Entre todos la mataron y ella solita se murió", se podía decir de la Educación Pública, una de las conquistas más valiosas de los estados modernos ahora en peligro de demolición gracias a la frivolidad política de unos (PSOE) y la ciega codicia de otros (PP). Ahora, mira por donde, vamos a revisitar los años 80 de la Gran Bretaña de Margaret Tatcher o el mediocre sistema educativo norteamericano, gracias a los adalidades de las visiones neoempresariales de la Escuela que florecen tanto a la derecha (PP) como a la derecha (PSOE).
Tantos años de mala -delictiva en algunos casos- gestión de lo público, también en el ámbito educativo, van a ser la excusa perfecta no sólo para acabar con lo mejor de la Escuela Pública tal y como hoy la conocemos sino con los principios que la sostienen desde el siglo pasado: universalidad, comprensividad, atención a la diversidad o equidad. La (i) responsabilidad de los gobiernos progresistas, sobre todo aquí en Andalucía, pero también en el estado español, acabará probablemente con sus huesos en la eterna oposición pero, desgraciadamente, se llevarán por delante dichos principios para sustituirlos por otros: competencia (individual y entre centros), preeminencia del mercado y de la rentabilidad económica, selección de los mejores (los que se lo puedan pagar) y aumento de la desigualdad y brecha social. Regresaremos, otra vez, al siglo pasado de la mano de una política educativa nefasta que todos estos años ha sido frívola con lo público, errabunda en los fines y programas, torpe en las estrategias, despilfarradora con los recursos, electoralista en su peor sentido, sin amplitud de miras más allá de las banderías y peleas de medriocres, sin grandeza ni honestidad.
Enfrente, con el camino abierto que deja una política descreida y podrida en sus raíces, la ceguera del mercado al que se fiará ahora la bondad del nuevo sistema educativo: el auge de la política de conciertos (aún más que la realizada por el propio PSOE), la progresiva privatización de lo público, la reducción drástica de recursos humanos y materiales (Madrid suprime las tutorías), la división y desmovilización (aún más) del profesorado, la selección del alumnado y la desigualdad en el acceso a los estudios. Estudiar dejará de ser un derecho para convertirse en un mérito al alcance sólo de unos pocos. El resto no recibirá Educación, recibirá "entretenimiento", como ocurre ya hoy en muchos centros y aulas. No será por tanto un cambio drástico, no lo notaremos apenas a corto plazo, porque la situación actual ya sigue esas premisas de manera más o menos encubierta.
Frente a esto, sólo el rearme moral y político en defensa de una Escuela Pública de calidad podría sacarnos de un regreso al pasado cuyas consecuencias están a la vista de cualquiera que se moleste en leer qué pasa con los sistemas educativos neoempresariales, a quiénes benefician y a quiénes perjudican, y el coste social que pagan las futuras generaciones por muy barato que se presente el coste presente.
Esperemos que, aunque sea en el último momento, la sociedad en su conjunto no consienta otro ataque, como el que llevamos sufriendo hace años, a la Educación de este país, porque sería definitivo y demoledor, da igual quién empuñe el mazo. Ojalá no sea así. Si ahora no ven que las aparentemente inocuas Competencias Básicas son sólo un instrumento más de esta visión neoliberal de la Educación, tanto en las escuelas como en la universidad, neurotizadas por los resultados, la rentabilidad económica y el desarme social, sólo tendrán que esperar unos meses... si nadie lo remedia.
Ahí les dejamos con un reportaje actual de la TV pública argentina sobre los resultados de la aplicación de las políticas neoliberales en la educación sudamericana. Cierto que estamos lejos, geográficamente al menos, pero las claves básicas que generan la desigualdad y la injusticia social son las mismas. La pregunta: ¿a quiénes perjudican dichas políticas? Respuesta: siempre a los mismos, a los que menos tienen.
"REGLA DE FINAGLE DE LA INVESTIGACIÓN:
El trabajo en equipo es esencial. Le permitirá echarle la culpa a otro".
Cuando parece que todo se calma y el espíritu y el cuerpo se preparan para el descanso estival, el incompetente legislador educativo, que nunca descansa, sale de su guarida y, a sabiendas que los demás estarán despreocupados y desprevenidos, ataca con saña y publica impune en el BOJA -boletín oficial de los despropósitos- las tropelías que antes no se atrevió a desvelar. Mientras, el personal, distraído en la playa o en la montaña o en casa de su suegra, no se entera de nada hasta que llega septiembre y entonces el mal ya está hecho y sólo puede resignarse a maldecir su suerte. Si no nos creen, repasen la mayor parte de las fechas de publicación de Decretos y Órdenes en Andalucía y ya verán que los meses de julio y agosto son el campo abonado de las más disparatadas ocurrencias en el campo educativo.
No sabemos las incompetencias que nos deparará este verano que recién comienza, pero estaremos atentos para pillar "con el carrito del helado" a tanto desaprensivo legislador. ¡Incompetencias Básicas no descansa! Y vamos a comenzar con una incompetencia veraniega, el Programa "Profundiza", financiado -como no- por el Ministerio de Educación y la Consejería de Educación. Como dice su propia web:
A través de este programa los estudiantes podrán participar en proyectos de trabajo que, tomando como centro de interés temáticas del ámbito científico y tecnológico, les permitirán abordar el conocimiento desde otras perspectivas y desarrollar de manera activa las competencias básicas.
Las preguntas que nos hacemos es ¿por qué no se pueden hacer este tipo de actividades desde las "perspectivas" habituales de una clase de ciencias? o ¿de qué otra forma que no sea activa se pueden desarrollar las competencias básicas? o ¿es que entienden "activa" por movimiento físico? Quizás nos lo aclare más adelante cuando dice:
Los proyectos recogidos en esta web se han desarrollado los sábados por la mañana en centros educativos distribuidos por todo el territorio de Andalucía y han sido dirigidos por profesorado destacado por sus buenas prácticas y su trayectoria en la aplicación de la investigación al aula, así como en el acercamiento del mundo científico al alumnado.
Desde luego que hay gente para todo, incluso que no tenga nada que hacer los sábados por la mañana, pero incluso su buena intención no debe impedir que nos interroguemos ¿por qué estos proyectos no pueden desarrollarse de lunes a viernes en las mismas clases y centros por ese mismo profesorado seleccionado por sus buenas prácticas (= eufemismo de quien a mi me de la gana)? ¿Sólo puede "profundizarse" en fin de semana, porque quizás de lunes a viernes es sólo entretenimiento? ¿Se reconoce por fin desde la propia Consejería que el currículo de ciencias, tanto de Primaria como de Secundaria, es un desastre?
El plato fuerte, no obstante, de este Programa "Profundiza" es que anuncia unos Campamentos de Investigación (la denominación pone los vellos de punta por sus reminiscencias filonazis) que se realizarán este verano. Como lo oyen. No siendo bastante un currículo de nueve meses, ocupemos uno más profundizando al aire libre y a costa del contribuyente. Todo sea, además, no sólo por la Ciencia -con mayúscula- sino también por la política de conciliación familiar -con minúscula- que, para la Consejería de Educación, es algo así como "cuanto menos estén los padres con sus hijos, mejor". Y como ejemplo del grado de coherencia del Programa, resulta que el único "campamento" que se realiza en Andalucía no sabemos qué tiene que ver con la temática científica-tecnológica propuesta inicialmente ya que se denomina "Leer para aprender en la era digital"; y por si todavía creen que tiene relación con el tema científico aclara a continuación que "este campamento se centrará en el estudio de los grandes autores de la Generación del 27 pero desde una óptica actual y con una participación esencial de las tecnologías de la información y la comunicación". ¡Y se quedaron tan tranquilos!
La verdad es que todo el programa, salvo sus bienintencionados participantes, no deja de ser otra patética chapuza costeada por el dinero del contribuyente. Una chapuza que parece reconocer de facto que el currículo que se desarrolla en los centros educativos, de septiembre a junio y de lunes a viernes, es sólo un barniz de entretenimiento que no sirve para nada. Y a lo peor, tienen razón, pero entonces por qué no centrarse en mejorar la calidad del curso escolar en vez de ocupar los sábados y las vacaciones de verano para "profundizar". Resulta desolador.
Para humor surrealista, este, de Pedro Reyes, es mucho más gracioso y más barato...