INCOMPETENCIA DE COMUNICACIÓN LINGÜÍSTICA
De todo cuanto han hecho los hombres,
nada amo más que los caminos.
Dulce María Loynaz. Poema XI. Poemas sin Nombre.
Desde que D. Manuel Pezzi y su fiel escudera Dª Isabel de Haro, siempre cómodamente instalados en el poder gracias a los servicios prestados, liquidaran en 1997 -entonces, como Consejero de Educación de Andalucía y Directora General de la cosa, respectivamente- los Centros de Profesores (CEP) como órganos autónomos al servicio del derecho y el deber del profesorado a la formación permanente, éstos se convirtieron en meras sucursales de la Consejería para la venta y propaganda de los infumables productos formativos que ha venido sacando de manera inmisericorde todos estos años. También -en ocasiones- han servido para el refugio de cuantos ex, fontaneros del régimen, amiguetes, fugitivos de la tiza -o de la pizarra digital- y/o favores varios... se tenía necesidad en cada coyuntura política, salvo excepciones muy honrosas, y muy menguadas con el paso de los años. Tan grave fue entonces la liquidación por reforma perpetrada por tan obedientes valedores, que dimitió el 95 % de los coordinadores de los CEP de toda Andalucía tras la publicación del nefasto Decreto 194/97 del Sr. Pezzi, y los CEP andaluces pasaron a mayor gloria de dios sin que el PSé se diera por enterado.
Y es que, desde que los anteriores Consejeros de Educación, D. Manuel Gracia y, posteriormente, D. Antonio Pascual terminaran sus correspondientes mandatos, los titulares de la cosa -como ahora le gusta nombrar al BOJA siguiendo la moda de lo políticamente correcto y lo estúpidamente lingüístico- no han hecho más que degenerar. Como aquel exbanderillero que -metido a político y al cabo de los años- se encontraba con su maestro de espada y al preguntarle éste cómo había podido llegar desde el arte de la tauromaquia a la política, éste le contestó con gracia ¿cómo va a sé, maestro?, ¡degenerando! Pues eso, degenerando, desde que la Consejería de Educación de Andalucía se convirtió en el refugio de la cuota provincial y/o de la cuota de género del PSÉ andalú para colocar a los compromisos provinciales del partido, salieron por la ventana de Torretriana la excelencia, el prestigio y la claridad de ideas como requisitos esenciales de cualquier candidato a ocuparlo. Y así nos va, y así les va.
La verdad es que estos seudoprogres de izquierda-derecha (una nueva especie de baile político que nadie, ni ellos, sabe donde termina salvo en detentar el poder a toda costa), han despreciado siempre al profesorado, nunca han confiado en él, a menudo lo han ninguneado, así que cuando los CEP en sus inicios comenzaron a dar respuesta a las necesidades y preocupaciones del mismo, rápidamente llegó Pezzi y, obedeciendo al amo, mandó pará, y como buen servidor de quien todavía le da de comer, acabó convirtiéndolos en la pantomima patética de la formación permanente que hoy son. Con tan mala fortuna -y no menor torpeza- que ni siquiera han servido estos años para adocenar ni manipular ni comprar al profesorado de Andalucía. Eso sí, han supuesto un sumidero de dineros carísimo para lo que malvende, e inútiles para torcer las conciencias -y los votos- de los pocos que compran.
Porque, llamar formación permanente al variopinto listado de cursitos de aluvión -qué pena de horas para los sexenios que implantaron los socialistas entonces- y programitas para vender a los centros educativos a domicilio (a eso le llaman pomposamente formación en centros), es un mal chiste que no hace ninguna gracia para lo caro que nos sale a los andaluces. Lo mejor -para como están estos CEP- sería cerrarlos, y no es que no les falten ganas de hacerlo -como ya dicen por lo bajini-, pero eso les supondría tener que desdecirse de todas las chapuzas realizadas desde entonces y buscarle acomodo a no pocos de sus moradores. Además, así, si lo hace el PP -y con toda la razón del mundo- tendrán la excusa perfecta para acusarlos de nuevo de enarbolar la "contrarreforma" sin que se les caiga la cara de vergüenza -y eso que la tienen dura.
En fin, si quieren ver una graciosa metáfora del inútil cortejo de la Consejería -cerdito- con el profesorado andaluz -galletas- nada mejor que Ormie. Ni con sucursales de venta a domicilio, ni regalando dinero con el Plan de Calidad, ni regalando portátiles, ni con programitas de todo a cien, ni con anuncios en la Suya... logran tener ya ni un ápice de credibilidad ante los docentes. Aquellas torpezas y desprecios..., aquellos prepotentes..., estos lodos de hoy. Lo único que se puede hacer ya es callarles la boca cuanto antes con una indigestión de votos, como al final del vídeo, y no olvidar nunca a los chapuceros que desde el poder han venido despreciando cuanto desconocian.
La verdad es que estos seudoprogres de izquierda-derecha (una nueva especie de baile político que nadie, ni ellos, sabe donde termina salvo en detentar el poder a toda costa), han despreciado siempre al profesorado, nunca han confiado en él, a menudo lo han ninguneado, así que cuando los CEP en sus inicios comenzaron a dar respuesta a las necesidades y preocupaciones del mismo, rápidamente llegó Pezzi y, obedeciendo al amo, mandó pará, y como buen servidor de quien todavía le da de comer, acabó convirtiéndolos en la pantomima patética de la formación permanente que hoy son. Con tan mala fortuna -y no menor torpeza- que ni siquiera han servido estos años para adocenar ni manipular ni comprar al profesorado de Andalucía. Eso sí, han supuesto un sumidero de dineros carísimo para lo que malvende, e inútiles para torcer las conciencias -y los votos- de los pocos que compran.
Porque, llamar formación permanente al variopinto listado de cursitos de aluvión -qué pena de horas para los sexenios que implantaron los socialistas entonces- y programitas para vender a los centros educativos a domicilio (a eso le llaman pomposamente formación en centros), es un mal chiste que no hace ninguna gracia para lo caro que nos sale a los andaluces. Lo mejor -para como están estos CEP- sería cerrarlos, y no es que no les falten ganas de hacerlo -como ya dicen por lo bajini-, pero eso les supondría tener que desdecirse de todas las chapuzas realizadas desde entonces y buscarle acomodo a no pocos de sus moradores. Además, así, si lo hace el PP -y con toda la razón del mundo- tendrán la excusa perfecta para acusarlos de nuevo de enarbolar la "contrarreforma" sin que se les caiga la cara de vergüenza -y eso que la tienen dura.
En fin, si quieren ver una graciosa metáfora del inútil cortejo de la Consejería -cerdito- con el profesorado andaluz -galletas- nada mejor que Ormie. Ni con sucursales de venta a domicilio, ni regalando dinero con el Plan de Calidad, ni regalando portátiles, ni con programitas de todo a cien, ni con anuncios en la Suya... logran tener ya ni un ápice de credibilidad ante los docentes. Aquellas torpezas y desprecios..., aquellos prepotentes..., estos lodos de hoy. Lo único que se puede hacer ya es callarles la boca cuanto antes con una indigestión de votos, como al final del vídeo, y no olvidar nunca a los chapuceros que desde el poder han venido despreciando cuanto desconocian.
