sábado, 7 de enero de 2012

2012: malos tiempos para la poesía.

INCOMPETENCIA DE COMUNICACIÓN LINGÜÍSTICA

Quizás debamos aprender que lo imperfecto
es otra forma de la perfección:
la forma que la perfección asume
para poder ser amada.

Roberto Juarroz. Sexta Poesía Vertical.

En un muy corto espacio de tiempo -apenas un mes- hemos pasado del irredento optimismo adanista zapateril a las pésimas previsiones que para el año que acaba de nacer lanzan los augures de la cosa pública. Enfrentamos, así, sin habernos podido acostumbrar aún, un 2012 cargado de malos presagios: más recortes en derechos sociales y laborales, aumento de la desigualdad económica, escasez de empleo y la ruina del estado del bienestar que todos veníamos disfrutando sin pensar que podía derrumbarse -y precisamente sobre nosotros. Nos habíamos acostumbrados a que las cosas siempre les pasaban a otros y no fuimos capaces de remojarnos las barbas cuando las veíamos afeitar en las caras de los vecinos. 

Encaramos, pues, unos tiempos muy malos para la poesía, pero como este blog jamás ha sido pesimista, pese a los incompetentes que florecen por doquier, queremos contrarrestar precisamente con poesía esta lamentable situación a la que nos han arrastrado un nutrido grupo de inútiles -españoles y andaluces- sostenidos, eso sí, por una ciudadanía embobada cuya mirada no lograba despegarse de su propio ombligo. 

Seamos optimistas con datos -aunque algunos digan que es otra forma más de ser pesimistas- para que, a la vez que seguimos con el compromiso de meter el dedo en el ojo del incompetente público, aprovechemos el discurso de la crisis para destacar lo importante de lo superfluo, tras unos tiempos que se han regido justo por lo contrario, por una política educativa espectáculo, errática, irresponsable, frívola y sin sustancia: postmoderna que dirían algunos, si no fuera por el coraje que da poner nombres a lo que vivimos llanamente como la gran putada -con perdón- que se venía venir y casi nadie quiso ver.

No sabemos cómo se nos va a dar el año definitivamente, pero tenemos la esperanza de que, al menos, no nos hagan perder el sentido del humor, aunque sea negro, ni la incansable búsqueda de la belleza y la verdad. A continuación les dejamos con un claustro de profesores cuyo director afronta con seriedad los nuevos recortes en la educación pública. Es una broma, pero lo que no sabe el personal es la parte de verdad que contiene en realidad. ¡Buen año para todos!





No hay comentarios:

Publicar un comentario