INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA
"Los mayores triunfos de la propaganda se han logrado, no haciendo algo, sino impidiendo que ese algo se haga. Grande es la verdad, pero más grande todavía, desde un punto de vista práctico, el silencio sobre la verdad"
(Aldous Huxley, Prólogo de «Un Mundo Feliz»)
Si consideramos, como Fernando Savater, que no hay Educación si no hay verdad que transmitir, la propaganda es justo el proceso contrario al educativo. La propaganda -sobre todo la política- esconde la verdad y miente tanto por omisión como con descaro. Durante el franquismo ya sufrimos una propaganda sistemática que presentaba a España como un país idílico, feliz y moderno, cuando realmente no era otra cosa que cutre, maltratrado y anticuado. Del mismo modo, el sistema educativo andaluz sólo es maravilloso cuando vemos el programa de Canal Sur "El Club de las Ideas". Un programa sobre la educación andaluza donde, casualmente, nunca existen problemas ni dificultades -que por lo visto no existen- en la vida de nuestros centros escolares y que, sin embargo, padecen a diario los profesores, los alumnos y sus familias.
Se nos aparece así El Club de Sus Ideas como aquel NO-DO de Franco ya afortunadamente olvidado, si bien ahora al servicio de la clase política que lleva (des) gobernando Andalucía en las últimas décadas. Por lo visto, no les basta la tupida y sucia red clientelar que han tejido durante todos estos años sino que, además, pretenden insultar a la inteligencia del personal presentando este torpe engendro propagandístico, más propio de estados totalitarios que de sociedades democráticas. Si quieren propaganda, el partido de turno deberia costeársela con las cuotas de sus afiliados y no con el dinero del contribuyente, pero esto parece ser una utopía más en estos tiempos tan oscuros, donde el contribuyente se muestra siempre tan indefenso como resignado. Lástima.
Así que, lejos de ser un programa educativo, El Club de Sus Ideas, es un programa antieducativo que debería ser suprimido cuanto antes de la programación, con lo que ganaríamos todos, en conocimiento y en ahorro presupuestario. Da mucha grima la manipulación que hacen -en este engañoso Club- con los pobres incautos y sus bienintencionadas experiencias locales, prestándose para aprovechar sus "cinco minutos de fama" que le corresponden, por salir en la tele. Aunque, puestos a salir en la caja tonta, sería más gracioso que lo hicieran en el programa de Juan Imedio, al menos éste no esconde su naturaleza cutre, ignorante y soez y así no se llamarían a engaño, o en el de Menuda Gente, mientras la Fiscalia o el Defensor del Menor no se decidan a quitarlo de la programación de Canal Sur por atentado manifiesto y cruel contra la dignidad y las mentes de nuestros niños y niñas andaluces. Viendo Canal Sur no extraña la visión estereotipada y folklórica -mezcla de pandereta e ignorancia- que se tiene de los andaluces en otras tierras del estado español. ¿Cuándo se producirá el apagón definitivo de este vehículo público de la propaganda más ramplona en que lo han convertido?
Ahí les dejamos con la manipulación televisiva de una simpática experiencia de animación a la lectura, con el fin de que jamás se preste nadie a este burdo engaño y aconsejen a sus amistades que es mejor ponerse una película o hacer el solitario del windows que participar en esta farsa. Que seamos los últimos de la fila en comunicación lingüística en todas las pruebas PISA a nivel europeo no parece tener nada que ver con la realidad que se nos presenta en el programa. Tampoco tienen la culpa los ingenuos participantes. Sorprende, no obstante, la inmoralidad que supone aprovecharse de la imagen de los menores andaluces -y que tanto prodiga y maltrata Canal Sur- cuando supuestamente debería ser la primera defensora de la dignidad de la infancia en nuestra Comunidad. Por cierto, la voz en off suena casi idéntica a la del NO-DO o, al menos, eso nos evoca.
Y ahora si quieren ver el precedente de este "Club de las Ideas Manipuladas", ahí les dejamos con un capítulo del NO-DO franquista presentando una alucinante demostración de Gimnasia educativa. El parecido, salvando las distancias temporales, resulta aterrador, propio del Halloween que se nos avecina.