INCOMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA
¡Oh! cómo vengo ahora
perdido por la orilla
de una tierra sin sueños.
Francisco Blesa. Mar Imperator Mundi.
La competencia social y ciudadana trata de garantizar un conocimiento claro y una participación honesta en la vida democrática por parte de todos los ciudadanos. De este modo, el debate de las ideas, la coherencia ideológica o la consideración de servicio público en el desempeño de los puestos de responsabilidad política constituirían algunos de los aprendizajes básicos a realizar en dicha competencia. Cuando, por parte de nuestros políticos no se aprecian estos y otros valores similares nos encontramos frente a una clara incompetencia ciudadana, unida casi siempre a la pura ambición personal por el poder y por la obtención de privilegios.
En vista de que IU en Andalucía ha sido comprada -aún no sabemos en qué términos ni hasta donde-, para decir digo donde antes decía diego -valderas- sumándose tan rápida como sorprendentemente a la deriva neoliberal que nos atenaza, ahí va la reproducción de UNA CARTA ABIERTA A DIEGO VALDERAS -y por extensión a la IU que él mismo lidera- que no tiene desperdicio. Que la disfrutéis... y a los de IU que se les atragante 777 millones de veces.
Rafael Calero Palma
Señor Vicepresidente de la Junta de Andalucía:
El motivo de esta carta no es otro que mostrar mi
más enérgico rechazo a las medidas que ha aprobado el gobierno del que usted y
otras dos personas de su formación política forman parte, junto con otros
miembros del PSOE. Nunca imaginé que tuviera que decirle algo así, pero
considero que las medidas que su gobierno aprobó el 15 de mayo, son totalmente
injustas con el colectivo del que formo parte, además de inútiles.
He de decirle que jamás he especulado con el
dinero, no tengo acciones de ningún tipo, pago una hipoteca del copón bendito
(entre otras cosas porque sin comunicármelo, me pusieron un “suelo” del tres
por ciento —un inciso: a ver si su gobierno hace algo con eso—), el gobierno de
Rodríguez Zapatero me bajó el sueldo en 2010, el gobierno de Rajoy me subió el
IRPF hace unos meses, y ahora, vienen ustedes, PSOE e IU y me meten otro
sablazo, y además, disfrazándolo con una serie de piruetas verbales y eufemismos
que insultan las más elementales normas de la inteligencia humana.
Ha dicho usted que no ha quedado más remedio que
bajar el sueldo de casi trescientas mil personas, que esto era algo que había
que hacer “sí o sí”. Perdone que le diga, pero no comparto, en absoluto, ese
punto de vista. En esta vida, no hay ni una sola cosa que haya que hacer “sí o
sí”. Para cualquier problema siempre hay una salida alternativa. También la
tenía —la sigue teniendo— la crisis. Eso se ha dicho siempre desde Izquierda
Unida. También usted lo ha dicho más de una vez. Doy fe de ello. “La crisis que
la paguen los que la han provocado”, era una de sus frases favoritas hasta hace
bien poco. Pero al final se ha dejado llevar al huerto del neoliberalismo, y ha
olvidado todas esas fantásticas consignas, esas maravillosas y grandilocuentes
palabras que tanto gustan en Izquierda Unida, palabras como revolución, como
lucha de clases, como reparto de la riqueza, como justicia social, etc., y ha
optado por el camino más fácil: el de los recortes a los funcionarios —un
colectivo donde existe un altísimo porcentaje de mileuristas—, en vez de por el
de la insumisión, el de la lucha y el de atacar directamente a los ricos y a
los que han provocado la estafa.
Tengo que confesarle que yo he sido afiliado de
IU. Se lo aclaro para que no se piense que soy un submarino de Intereconomía.
Como digo, yo he militado en IU: he asistido a reuniones, a mítines, incluso he
formado parte de listas electorales. Hasta que me di cuenta de que aquel barco se
escoraba peligrosamente a la derecha, en un acercamiento suicida al PSOE.
Finalmente, mi intuición no me ha traicionado. Sabía que del trato con los
socialistas no podía salir nada bueno, por mucho que se empeñe usted y los
suyos en decir que ahora sí son de izquierdas. Pues siento contrariarlo, amigo
Diego, pero sus socios de gobierno en la Junta de Andalucía no son de izquierdas. A los
hechos —los de ahora, los de antes— me remito.
Decía José Luis Centella que en cien días
veríamos los resultados del pacto. Pero no nos han hecho falta ni dos semanas
para verlos: Más de la misma basura neoliberal, más de las mismas políticas
injustas, cobardes y sumisas. Sólo que ahora también Izquierda Unida las apoya.
Vivir para ver.
Dice usted que este recortazo será reversible.
Otra gran mentira. No hay que ser muy listo para darse cuenta de que esto,
lejos de ser la solución, sólo viene a agravar el problema un poco —o un mucho,
según se mire— más. Entérese usted y de camino dígaselo al caballero que lo ha
comprado por tres consejerías —iba a decir de mierda, pero prefiero decir
vacías de contenido, de presupuesto y de competencias—: Así, señor
Vicepresidente, no se sale de la crisis. Para salir de la crisis hacen falta
políticas de izquierda, y recortar el sueldo a los empleados públicos, dejar en
paro a un buen número de interinos en educación (¿o qué van a hacer con los
cinco mil que sobrarán cuando suban las dos horas?) amén de otras lindezas por
el estilo, no son políticas de izquierda.
Quiero que sepa que usted y su formación política
le han fallado a muchas mujeres, a muchos hombres de Andalucía que el día 25 de
marzo habían puesto su confianza en ustedes. Funcionarios de la Junta de Andalucía que ven,
cómo una vez más, tienen —tenemos— que comernos el marrón que otros han
provocado, tenemos que apretarnos el cinturón, mientras vemos que los que han
montado el pollo de la crisis se van de rositas, con sus magníficas
indemnizaciones, y siguen viviendo de puta madre, con sus coches de lujo, sus
casas caras de donde nadie los va a desahuciar, su coca colombiana, etc., etc.
Por si usted o su socio de gobierno no han reparado en ello, yo le voy a hacer
una propuesta. Bájense ustedes sus sueldos. Pero no un cinco por ciento, que me
parece pura demagogia. Pónganse sueldos de 1800 euros, que son muy dignos y dan
para vivir sin morirse de hambre. Se lo digo yo, que ni siquiera gano eso
y según usted soy un privilegiado.
En un alarde de paranoia sin precedentes, IU de
Andalucía me ha enviado un correo electrónico donde se me informa que esa
formación política no puede ´´aceptar la política de recortes impuesta por la
derecha europea y el gobierno del PP´´ y llama a la gente a movilizarse contra
´´este ataque al Estado de Bienestar´´, y al profesorado andaluz, al mismo
al que le acaba de bajar el sueldo por arte de birlibirloque, lo convoca a
secundar la huelga del día 22. Y se quedan tan panchos.
Señor Valderas, usted ha entrado por derecho
propio en el selecto club de los políticos que estafan a la ciudadanía, con
mentiras infumables. Allí podrá tomar una copa con otros insignes de la talla
de Aznar, de Zapatero, de Chaves, Rodríguez Ibarra, etc. Como bien decía
Sánchez Gordillo ante el pacto con el PSOE, quien pacta con el diablo, acaba en
el infierno. Usted ya tiene un pie allí.
Salud y buen tiempo de lucha.